Pros y contras de hipotecar una casa

¿En qué consiste hipotecar mi casa?

Hipotecar una casa consiste en pedir dinero prestado poniendo una vivienda de tu propiedad como garantía de pago. Por ello, debes tener muy presente que si no cumples con los pagos, tu casa podría ser embargada.

En el caso de las hipotecas tradicionales y de algunos préstamos con garantía hipotecaria, en el posible embargo también se incluirían tus bienes personales presentes y futuros hasta completar el pago de la deuda pendiente.

Siempre que hagas una reunificación de deudas u otra operación que implique hipotecar tu casa debes asegurarte de poder asumir las cuotas, puesto que si no lo haces, podrías perder la vivienda.

Ventajas y desventajas de hipotecar tu vivienda

Esta operación te puede ayudar en momentos de falta de liquidez, pero también tiene sus riesgos. Veamos sus pros y sus contras: 

Ventajas:

  • Mayor facilidad para conseguir dinero: en general, un banco o prestamista estará más dispuesto a prestarte dinero si pones una vivienda como garantía del crédito.

  • Condiciones de financiación más atractivas: en muchos casos, el interés que te aplicará la entidad será más bajo que si pides un préstamo personal (aunque si tu perfil no es bueno, el tipo será de alrededor del 10%).

Inconvenientes:

  • Puedes perder la casa o el piso si no pagas: en caso de no devolver el dinero a tiempo, la entidad prestamista podrá embargar la vivienda. 

  • La vivienda a hipotecar debe estar libre de cargas: no puede haber una hipoteca pendiente sobre el inmueble.  

¿Cómo puedo hipotecar una casa?

La principal situación en la que puedes plantearte hipotecar la vivienda es si necesitas liquidez, ya sea para reformarla, para reunificar deudas, para hacer frente a imprevistos... En estos casos, especialmente en el primero, puedes seguir este proceso: 

  1. Solicita la nota simple de la vivienda al Registro de la Propiedad. La necesitarás para acreditar que el inmueble es tuyo y que está libre de cargas. 

  2. Pide financiación a un banco o intermediario financiero y ofrece tu casa o piso como garantía del préstamo. En esta página encontrarás varias entidades que pueden aceptar tu solicitud.

  3. Presenta los documentos que te pidan para estudiar tu perfil.

  4. Encarga una tasación, que tendrás que pagar de tu bolsillo. Es un paso necesario para que te aprueben la solicitud.

  5. Estudia y acepta la oferta que te hagan si finalmente aprueban tu petición.

  6. Firma el préstamo hipotecario ante notario.

¿Quieres rehipotecar tu casa? Si necesitas más dinero o mejorar tu hipoteca, te explicamos cómo hacerlo en nuestra página sobre la refinanciación.

¿Cuánto dinero me darán si hipoteco un inmueble?

Por norma general, si hipotecas tu casa o piso, una financiera te prestará entre el 50% y el 60% del valor del inmueble. Por ejemplo, si el inmueble tiene un valor de unos 100.000 euros, podrías conseguir entre 50.000 y 60.000 euros por él. Esa cantidad, eso sí, puede ser menor o mayor dependiendo de la solvencia del solicitante y de la política de la entidad prestamista. 

¿Con quién puedo hipotecar un piso o una casa?

Lo cierto es que hay pocas entidades que comercialicen abiertamente este tipo de hipotecas, pues por su finalidad (suelen pedirse para reunificar deudas), son productos con un mayor riesgo de impago. Veamos con quién puedes conseguir liquidez si pides un préstamo con nuestra vivienda como garantía: 

Con un banco

Puedes acudir a tu entidad bancaria o a otra y pedirle que te dé un préstamo para hipotecar tu casa o tu piso libre de cargas. Es más difícil de conseguir, pero el interés será más bajo que si recurres a otras opciones (sobre el 3% o el 4%).

Hay bancos como ING o como Banco Mediolanum que se ofrecen abiertamente a hipotecar viviendas para pagar reformas o para otros fines (siempre que estén libres de cargas y que el solicitante sea solvente).

Con un prestamista privado o un intermediario financiero

Son empresas privadas que están especializadas en conceder estos productos a personas con un peor perfil. Es más sencillo conseguir la aprobación, pero su interés suele ser notablemente más alto (puede llegar a ser del 10% o más). Entre las compañías de este tipo encontramos marcas como Préstamo Capital, Supre Grupo...

Aunque sean empresas de capital privado, su actividad está supervisada por el Banco de España.

¿Cuánto cuesta hipotecar una vivienda?

Para conseguir un préstamo de este tipo tendrás que pagar la tasación de la vivienda y la copia de la escritura notarial, lo que suma una media de unos 400 euros. Asimismo, es posible que te pidan abonar una comisión de apertura o de intermediación, cuyo coste suele ser de entre el 0,25% y el 2% sobre el importe del crédito. 

¿Puedo hipotecar una casa para comprar otra?

. Hipotecar la casa también puede ayudarte a obtener financiación con mejores condiciones para adquirir otra vivienda. En estos casos, la garantía del préstamo que se contrate para adquirir el nuevo inmueble será doble: la casa actual más la vivienda que se compre. 

Aportar garantías extra como avales u otros bienes en propiedad reforzará tu posición negociadora. En consecuencia, tendrás más opciones de conseguir una financiación superior a la habitual, un plazo más largo y hasta un interés más bajo, ya necesites un préstamo para una nueva residencia habitual o una hipoteca para una segunda vivienda.

Otras maneras de conseguir un dinero extra

Si nadie acepta tu solicitud o esta opción no te parece adecuada, hay otras maneras de conseguir liquidez con o sin una vivienda: 

  • Recurrir a los préstamos personales: se trata de préstamos que te permitirán conseguir entre 3.000 y 60.000 euros. Estos préstamos suelen tener una TAE de entre el 5% y el 15% y su plazo de devolución oscila entre los 3 meses y los 10 años.

  • Contratar una hipoteca inversa: si tienes más de 65 años, puedes hipotecar tu inmueble en propiedad a cambio de que se te pague una renta mensual. Ten en cuenta, eso sí, que solo unas pocas aseguradoras dan este producto. 

  • Vender o empeñar algún bien de valor: esto te permitirá conseguir dinero de manera rápida para poder hacer frente a los pagos que necesites sin necesidad de poner en riesgo tu casa.

  • Alquilar una parte de tu vivienda: si tienes una habitación vacía en tu casa, puedes plantearte la posibilidad de tener un inquilino que te aporte unos ingresos mensuales. Y es que si bien la idea de compartir piso sigue muy relacionada con los estudiantes, cada vez más profesionales, especialmente jóvenes, optan por esta opción para poder ahorrar.

  • Vender la vivienda: si tu situación es realmente grave y necesitas mucho dinero, puedes plantearte vender la casa y adquirir otra de menor valor o vivir de alquiler.