Cómo hipotecar mi casa: proceso y riesgos
Si tienes una vivienda en propiedad y libre de cargas, existe una manera de conseguir financiación para gastos grandes: hipotecar la casa. Pero hay que ir con cuidado con esta operación, porque tiene sus riesgos y costes. Aquí te contamos cómo funciona el proceso y en qué se diferencia de contratar una hipoteca normal.
¿En qué consiste hipotecar una casa?
Hipotecar una casa es pedir dinero prestado a una financiera y poner como garantía de devolución una vivienda de tu propiedad. Es decir, que consiste en contratar una hipoteca, pero no para comprar una casa (porque ya la tienes), sino para conseguir financiación para otras finalidades: reunificar deudas, reformar el propio inmueble, etc.
Pero ¿qué implica que la casa sea la garantía del préstamo? Que si dejas de pagar, la entidad podría embargar tu vivienda para saldar la deuda (también otros bienes presentes y futuros). Por este motivo, te recomendamos asegurarte de poder abonar las cuotas antes de plantearte esta operación.
¿Quieres rehipotecar tu casa? Si necesitas más dinero o mejorar tu hipoteca, te explicamos cómo hacerlo en nuestra página sobre la refinanciación.
¿Cuánto dinero me darán por hipotecar mi casa?
En la mayoría de los casos, si hipotecas tu casa o piso, una financiera te prestará entre el 50% y el 60% del valor del inmueble. Por ejemplo, si el inmueble tiene un valor de unos 100.000 euros, podrías conseguir entre 50.000 y 60.000 euros por él. Esa cantidad, eso sí, puede ser menor o mayor dependiendo de tu solvencia y de la política de la entidad prestamista.
¿Para qué puedo hipotecar la vivienda?
Lógicamente, si hipotecas una casa que ya es de tu propiedad, no será para comprarla, sino para usar el dinero para financiar otros proyectos. En la práctica, podrías utilizarlo para cualquier finalidad, pero estas son las más habituales:
-
Para reformar la propia vivienda: es una manera de conseguir una hipoteca para reformar la vivienda con un interés más bajo.
-
Para reunificar deudas: también puedes usar el dinero para cancelar otros créditos y agruparlos en un solo préstamo hipotecario.
-
Para comprar otra casa o piso: tendrás más opciones de conseguir una hipoteca para segunda vivienda si, adicionalmente, hipotecas la actual.
-
Para emprender: puedes hipotecar tu casa o un local para financiar la creación de un negocio o de una empresa.
Cómo hipotecar una casa paso a paso
-
Pide la nota simple de la vivienda: la debes solicitar al Registro de la Propiedad para acreditar que el inmueble es tuyo y no tiene cargas.
-
Ve al banco: ofrece tu casa o tu piso como garantía de la hipoteca a varios bancos o intermediarios financieros. Si tu perfil es delicado, puedes solicitar un préstamo con garantía hipotecaria a un prestamista privado.
-
Presenta la documentación: te pedirán la nota simple y copias de las últimas nóminas, declaraciones de la renta y extractos bancarios.
-
Encarga la tasación: es necesaria para que aprueben tu solicitud. La tendrás que pagar de tu bolsillo.
-
Estudia la oferta: si aprueban tu petición, analiza las propuestas de las entidades y valora si sus condiciones te convienen.
-
Firma ante notario: si las condiciones de una entidad te parecen bien, tendrás que firmar la escritura hipotecaria en la notaría que elijas.
Ten en cuenta que para hipotecar una vivienda hay que pagar varios gastos: la tasación del inmueble, la copia de la escritura notarial y la posible comisión de apertura o intermediación asociada al proceso.
Los riesgos de hipotecar mi casa
Como toda operación financiera, hipotecar un piso o una casa tiene sus riesgos. El principal peligro es que si no pagas las cuotas al banco, tu vivienda puede acabar embargada. Pero no de inmediato: la entidad puede iniciar el proceso a partir de los 12 impagos o los 15 si ha pasado ya la mitad del plazo de devolución.
Otro riesgo que debes tener en cuenta es que la hipoteca reducirá tu capacidad de endeudamiento. Si necesitas un préstamo para otra finalidad, te costará más conseguirlo, a no ser que cobres más que suficiente para asumir el pago de dos cuotas.
¿Cuándo conviene hipotecar una vivienda ya pagada?
Por las características y riesgos asociados a la operación, desde HelpMyCash consideramos que solo conviene hipotecar una propiedad si se dan estas condiciones:
Si puedes pagar las cuotas sin problemas: recuerda que el banco puede llegar a embargar tu casa si no abonas las mensualidades cuando corresponde.
Si no hay una alternativa mejor: valora si hipotecar la vivienda es mejor que pedir un préstamo personal o familiar, por ejemplo.
Si necesitas realmente el dinero: por ejemplo, para una reforma urgente o para reunificar deudas que no puedes agrupar de otro modo.