Compara los mejores préstamos y créditos del mercado y descubre todo lo que deberías saber sobre ellos antes de firmar. Y si necesitas dinero urgente, existen multitud de créditos rápidos para cubrir cualquier necesidad. En esta página te ayudamos a encontrar entre todos los préstamos el que más te conviene por precio, importe, plazo o facilidades y analizar cómo funcionan los préstamos y en qué debes fijarte a la hora de contratar uno.

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Préstamos entre personas (P2P)

Los préstamos P2P, también conocidos como préstamos entre particulares, entre personas o peer to peer, son créditos que se conceden a través de plataformas que ponen en contacto a usuarios que necesitan financiación con inversores que quieren rentabilizar sus ahorros prestando dinero. A continuación encontrarás todo lo que hay que saber sobre los mejores préstamos P2P del momento:

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Pedir préstamos a una entidad bancaria, a un prestamista privado o a través de una plataforma de crowdlending es una decisión muy importante que hay que analizar concienzudamente antes de tomarla. Los préstamos nos pueden venir muy bien para afrontar situaciones para las que no disponemos de liquidez suficiente, ya sea un imprevisto o un desembolso de dinero importante, pero también pueden convertirse en un quebradero de cabeza si no tenemos la solvencia suficiente para reembolsarlos. Nuestro consejo es que, antes de firmar el contrato de un préstamo, es importante usar un comparador de préstamos como el comparador de HelpMyCash para conseguir el préstamo que más se ajuste a nuestras necesidades y a nuestras perfil. Además, siempre tendremos que leer atentamente el contrato del crédito y preguntar por cualquier cosa que no entendamos.

¿Qué son los préstamos?

Los préstamos son una operación financiera por la que una persona física o jurídica, como puede ser una entidad bancaria, otorga una cantidad determinada a otra. La beneficiaria del préstamo se compromete a devolver el importe prestado en un plazo determinado junto con los intereses devengados tal y como se haya pactado en las condiciones del préstamo. En general, el reembolso de los préstamos se realiza mediante el pago de cuotas periódicas, aunque todo dependerá de lo que se haya establecido en el contrato. Así, puede haber préstamos en los que la devolución se realice en una única cuota al vencimiento en la que se abone el principal más los intereses de golpe y préstamos en los que se vaya amortizando parte del capital y de los intereses de forma periódica (mensual, trimestral...).

7 claves para entender mejor los préstamos actuales

Para saber cuál es el funcionamiento de los préstamos es importante que conozcamos el significado de todos los tecnicismos asociados a este tipo de productos financieros:

  • Prestamista o acreedor: es la persona o entidad que concede un préstamo al cliente.
  • Prestatario o deudor: es la persona (física o jurídica) que recibe el dinero del prestamista y que tiene la obligación de reembolsarlo mediante el modo pactado en el contrato.
  • Capital del préstamo: es el importe prestado, es decir, la suma que conforma el principal de los préstamos.
  • Interés: es el rendimiento que genera el capital del préstamo a favor del prestamista.
  • Plazo: es el tiempo durante el cual el cliente puede reembolsar el crédito o préstamo.
  • Cuotas: es la parte del capital y de los intereses que debe satisfacerse al prestatario en concepto de devolución del préstamo. Dependiendo de como se pacte, los préstamos pueden tener una cuota a vencimiento o varias durante todo el plazo.
  • Otros términos relacionados con los préstamos: existen multitud de conceptos que veremos en los contratos de préstamos y que no debemos pasar por alto, como las comisiones, los seguros, los productos vinculados, la TAE...

Otro aspecto a tener en cuenta sobre los préstamos es que la situación socio-económica del solicitante influirá mucho sobre la decisión del prestamista. Dependiendo de cuál sea nuestro perfil económico, es posible que tengamos que limitar nuestra búsqueda, ya que muchas entidades prefieren no conceder créditos a personas que pasan por una situación económica compleja. Por ejemplo, si tenemos deudas impagadas registradas en ficheros de morosos, no tendremos más remedio que pedir créditos online con ASNEF a prestamistas privados, ya que ningún banco nos prestará dinero.

¿Qué tipos de créditos y préstamos existen?

Dentro del mercado financiero español existen una gran variedad de préstamos y de créditos disponibles, desde préstamos bancarios para financiar grandes proyectos hasta créditos rápidos privados para solucionar pequeños imprevistos económicos. Todos estos préstamos se pueden clasificar por finalidad, por importe, por velocidad, por precio, por garantía... Por ejemplo, si los clasificamos por garantía, podemos distinguir los créditos con garantía personal (o personales) de los préstamos con garantía hipotecaria o con otro tipo de garantía real, como un coche o una licencia de taxi.

Como vemos, las opciones que tenemos para financiarnos son muy diversas, por lo que se hace necesario disponer de un "mapa" de los principales tipos de créditos para saber cuál es el préstamo que tenemos que pedir dependiendo de nuestras necesidades de financiación. Para que nos resulte más fácil encontrar el crédito que nos conviene, en HelpMyCash.com ponemos a la disposición de nuestros usuarios la siguiente pirámide inversa, en la que mostramos (ordenados de menor a mayor tipo de interés aplicado) los préstamos más habituales:

prestamos piramide

1. Préstamos personales bancarios: a partir del 5 % TAE

Dentro de este grupo incluimos los préstamos que nos puede conceder el banco en el que tenemos una cuenta abierta o la nómina (u otros ingresos) domiciliada. Los préstamos personales suelen ofrecer grandes sumas de dinero para financiar proyectos costosos y su interés suele oscilar entre el 5 % y el 10 % TAE, aunque variará dependiendo de la entidad y de los otros servicios que tengamos contratados. Si necesitamos financiación, nuestra entidad bancaria debe ser la primera opción a tener en cuenta, ya que conoce bien nuestro perfil y sabrá de antemano si puede prestarnos el importe que le pedimos. También podemos pedir préstamos personales a otros bancos, pero lo más probable es que solo nos concedan el crédito en tres casos: si trasladamos nuestras cuentas e ingresos a su entidad, si nuestro perfil financiero es perfecto pero no hemos contratado un préstamo de nuestro banco por motivos de discordancia o si somos jóvenes y necesitamos financiar nuestros estudios (los jóvenes son potenciales clientes vitalicios).

2. Préstamos P2P: desde el 6 % TAE

Los préstamos P2P son créditos para particulares o para empresas que se solicitan y conceden a través de plataformas de crowdlending. Estas plataformas, que llegaron a nuestro país hace unos pocos años, ponen en contacto a personas físicas o jurídicas que necesitan financiación con inversores dispuestos a prestarles dinero para rentabilizar sus ahorros. El precio de los préstamos P2P depende, básicamente, del nivel de riesgo que asigna la plataforma al solicitante: cuanto mayor sea su nivel de solvencia, menor será el tipo de interés aplicado. En general, el interés mínimo de los préstamos para particulares ronda el 5 % TAE, mientras que el máximo puede llegar a superar el 30 % TAE.

3. Préstamos privados: entre el 5 % y el 30 %

En esta clase englobamos los préstamos personales o con garantía hipotecaria que conceden las empresas prestamistas que no están supervisadas por el Banco de España. Estos créditos suelen tener un importe de entre 500 € y 20.000 €, aunque algunas compañías ofrecen más dinero si se pone un bien de valor como garantía de pago, como una casa o un vehículo. Los préstamos privados son, en su mayoría, créditos rápidos que se conceden en cuestión de horas o de minutos y los requisitos para contratarlos son más flexibles que los exigidos por los bancos. En cuanto al precio, estos créditos tienen un tipo de interés más alto que el de los préstamos bancarios, aunque es posible encontrar créditos privados desde el 5 % TAE. Dependiendo del perfil económico del solicitante y de la cantidad de dinero que necesite, las condiciones de los préstamos privados serán unas u otras.

4. Tarjetas de crédito: entre el 12 % y el 29 % TAE

Aunque no siempre lo planteamos de esta manera, las tarjetas de crédito funcionan de una manera parecida a un préstamo, aunque con algunos matices. Las tarjetas de crédito ponen a la disposición del titular una cantidad de dinero que éste puede ir usando cuando lo necesite; es decir, le da la opción de recibir crédito a medida que vaya necesitando liquidez. Esta característica es precisamente la que diferencia un crédito de un préstamo: el préstamo es una cantidad fija que se ofrece al deudor, mientras que el crédito es una cantidad de dinero que se pone a la disposición del usuario y que éste puede ir utilizando cuando lo necesite pagando sólo por la cantidad retirada.

Este servicio, el de las tarjetas de crédito, goza de muy buena aceptación porque permite llevar crédito de uso diario en el bolsillo. Además ofrece la comodidad de poder devolver el dinero gastado al cabo de un tiempo o poder pagar la compra a plazos. Sin embargo, el coste que tiene puede ser muy elevado, ya que los intereses pueden sobrepasar la cuarta parte del préstamo que hemos solicitado. Hay que tener cuidado con la facilidad de gastar dinero que rodea a las tarjetas de crédito, ya que podemos vernos envueltos en un círculo vicioso de intereses del que es muy difícil salir.

5. Mini préstamos: alrededor del 1 % diario

Los minicréditos online son el "producto estrella" de estos últimos años, desbancando al resto de métodos de financiación debido a su rapidez de concesión y a su cómoda gestión online. Estos productos se cuentan entre los más caros del mercado, pero ofrecen la posibilidad de conseguir un préstamo de baja cuantía de forma muy rápida, 100 % online y sin papeleos.

Muchas veces son nuestra última opción de conseguir dinero rápido para solucionar un imprevisto o un problema de última hora. Los mini préstamos tienen una TAE que puede superar fácilmente el 2.000 €, ya que esta tasa es un parámetro anual y estos productos tienen un plazo de reembolso muy corto, de 30 días como máximo, así que la TAE no acaba siendo una buena medida para compararlos con otro tipo de préstamos.

6. Los descubiertos en cuenta

Pese a que no podemos considerar que los descubiertos bancarios sean un servicio para financiarse, en realidad no dejan de ser un préstamo. Grosso modo, los descubiertos se originan cuando el titular de una cuenta o de una tarjeta gasta una cantidad de dinero que no tiene y el banco tiene que prestarle liquidez para que pueda realizar el pago. Cuando se genera el descubierto, el saldo de la cuenta pasa a ser negativo, lo que se conoce popularmente como "quedarse en números rojos".

Tener un descubierto en una cuenta nos puede salir más caro que contratar un mini crédito, especialmente si lo devolvemos en un plazo corto. Lo curioso es que lo que encarece el descubierto no es el interés que se le aplica al préstamo, que por ley no puede superar 2,5 veces el interés legal del dinero, sino las comisiones asociadas: la comisión por descubierto, que puede ser de hasta un 4 % sobre el mayor saldo deudor, y la comisión por reclamación de posiciones deudoras, que puede ser de entre 35 € y 45 €.

7. Créditos al consumo

Los servicios financieros de algunos establecimientos y empresas de servicios (concesionarios, grandes almacenes, hipermercados, compañías de telefonía...) también ofrecen créditos al consumo para financiar la compra de los bienes y servicios que comercializan. Algunas entidades también concede este tipo de préstamos, aunque la finalidad y el tipo de producto que podremos conseguir ya estará determinado de antemano: televisores de una marca concreta, un smartphone determinado, etc. Con estos créditos al consumo no conseguiremos dinero en efectivo, sino que obtendremos directamente el producto que queremos adquirir y podremos pagarlo en cuotas mensuales. En la mayoría de los casos no tendremos que pagar comisiones y el interés aplicado será, por norma general, muy bajo o incluso nulo, ya que el objetivo de este tipo de préstamos es la venta de productos.

Dependiendo de nuestras necesidades de financiación y de nuestro perfil económico podremos escoger entre unos préstamos u otros. Por ejemplo, si necesitamos financiar una visita rápida al dentista, lo mejor es solicitar un mini crédito rápido de poco importe o utilizar nuestra tarjeta de crédito. En cambio, si lo que queremos es financiar la compra de un coche, lo más adecuado será solicitar préstamos personales de mayor importe a un banco o a una empresa privada.

¿Dónde conseguir los mejores préstamos?

Hace unos años, cuando necesitábamos financiación para afrontar el coste de un proyecto o para resolver algún imprevisto, nuestra única opción era acudir a nuestro banco y contratar uno de sus créditos. Sin embargo, el mercado financiero ha evolucionado mucho desde entonces y ahora existen muchas otras entidades que también nos pueden ofrecer préstamos con condiciones muy ventajosas. Dependiendo del importe que necesitemos y de nuestro perfil económico, nos saldrá más a cuenta acudir a un prestamista o a otro:

  • Entidades bancarias: los bancos nos pueden conceder préstamos personales, préstamos hipotecarios (las hipotecas de toda la vida), préstamos nómina (también conocidos como anticipos de nómina) y, finalmente, líneas de crédito (de concesión rápida tanto para particulares, en forma de tarjetas de crédito, como para empresas). Los bancos también “conceden” descubiertos en cuenta aunque, como hemos visto anteriormente, no son un servicio financiero de por sí. La forma tradicional de solicitar estos préstamos es a través de la oficina del banco, aunque actualmente muchas entidades bancarias también permiten solicitar crédito por Internet o por teléfono.
  • Compañías de capital privado: las empresas privadas pueden concedernos, básicamente, cinco tipos de préstamos: mini créditos (de importe inferior a 1.200 €), créditos rápidos de hasta 6.000 € (concedidos en pocas horas), préstamos personales online, préstamos con garantía hipotecaria y líneas de crédito. Generalmente, los préstamos privados tienen unos intereses más altos que los bancarios, pero su aprobación y concesión es más rápida y, al ser mayoritariamente online, requieren de mucho menos papeleo.
  • Empresas no financieras: no es lo común, pero algunas empresas como grandes superficies, empresas de telefonía o concesionarios también ofrecen financiación a sus clientes. Su objetivo final es vender el producto por lo que suelen ofrecer muy buenas opciones de financiación. Este tipo de "préstamos" contratados a entidades no financieras no nos darán dinero, sino que nos darán el bien o servicio que queremos comprar (el coche, un móvil, etc) a cambio de unas mensualidades durante un tiempo determinado. Normalmente los intereses de estos préstamos suelen ser muy bajos o incluso nulos.
  • Plataformas crowdlending: estas plataformas ponen en contacto a personas que necesitan un crédito con inversores que desean rentabilizar sus ahorros. Los préstamos entre particulares o P2P tienen unos requisitos más flexibles que los de los bancos y aplican un tipo de interés muy competitivo si el prestatario tiene un buen perfil de solvencia.

Dependiendo de nuestras necesidades de financiación, del uso que queramos darle al crédito y de nuestra situación económica nos saldrá más a cuenta pedir el préstamo a una entidad o a otra. Por ejemplo, si queremos financiar la reforma de nuestra vivienda, lo más adecuado será pedir un crédito a una entidad bancaria. En cambio, si decidimos financiar la compra de un televisor o de un ordenador, podemos buscar financiación en los grandes almacenes, usar una tarjeta de crédito para pagar el producto a plazos o, en caso de que queramos recibir el dinero rápidamente, contratar un minicrédito a través de un prestamista privado.

Criterios para buscar préstamos a tu medida

Dentro del mercado financiero español existen cientos de entidades que conceden préstamos de todo tipo, por lo que la oferta disponible es enorme. Que haya tanta variedad es muy positivo para el solicitante de créditos, que se puede beneficiar de la competencia entre los prestamistas, pero también puede dificultar la tarea de encontrar aquellos préstamos que se ajusten a unas necesidades y a un perfil económico concretos. Afortunadamente, contamos con herramientas como el comparador de préstamos de HelpMyCash.com, con el que podemos filtrar la búsqueda según importe, velocidad y finalidad para encontrar el préstamo que necesitamos. A continuación, veremos qué préstamos nos pueden ir bien dependiendo de nuestras necesidades de financiación:

Buscar por importe: ¿cuánto dinero necesito?

  • Hasta 1.200 €: si necesitamos préstamos de importes pequeños, la mejor opción es pedir mini créditos, un anticipo de nómina o utilizar la tarjeta de crédito, dependiendo de cuál sea la finalidad y cuál de los tres tipos de créditos nos ofrece las mejores condiciones.
  • Entre 1.200 € y 6.000 €: podemos pedir préstamos tanto al banco como a empresas de créditos rápidos. Otra solución es pedir anticipos o préstamos nómina, pero para solicitarlos hay que tener la nómina domiciliada en un banco y se necesita la confianza de la entidad.
  • Más de 6.000 €: a partir de 6.000 € la mejor opción es buscar préstamos personales bancarios, sin embargo actualmente también hay muchas entidades privadas que ofrecen créditos de grandes cantidades a precios muy económicos.

Buscar por urgencia: ¿cuándo necesito el dinero?

  • Lo necesito ahora: si necesitamos financiación urgente para solucionar algún imprevisto, es posible que nuestra mejor opción sea acudir a un prestamista privado, ya que recibiremos el dinero en cuestión de minutos. Dependiendo de la cantidad que necesitemos podemos solicitar un mini crédito o préstamos personales rápidos de mayor cuantía. La empresa a la que solicitemos dinero rápido responderá a nuestra petición prácticamente al momento y nos hará el ingreso en muy poco tiempo. Otra opción que tenemos es pedir un préstamo rápido a nuestro banco, si éste nos ofrece esta posibilidad, o usar una tarjeta de crédito si disponemos de una.
  • No lo necesito de manera inmediata: si la rapidez no es un factor que afecte mucho a nuestro plan para conseguir financiación, podemos escoger los créditos dependiendo de otros factores como la comodidad para solicitarlo, sus condiciones o la cantidad a la que nos permiten acceder.

Buscar por la finalidad del préstamo: ¿para qué necesito el dinero?

Si filtramos nuestra búsqueda por la finalidad que le queremos dar al dinero, podremos elegir entre dos tipos de préstamos: los que se tienen que usar obligatoriamente para financiar un proyecto concreto (comprar un coche, pagar los estudios...) y los que se pueden emplear para lo que deseemos. Los créditos que pertenecen al primer grupo tienen unas condiciones adaptadas al bien o servicio a financiar, así que son más adecuados para cubrir necesidades concretas. Sin embargo, en el mercado hay préstamos para cualquier finalidad muy baratos, por lo que antes de decidirnos por un tipo u otro deberemos comparar varios créditos y escoger el que nos ofrezca un mayor número de ventajas.

Cómo conseguir el préstamo adecuado según mi perfil

Los solicitantes de créditos pueden tener necesidades financieras y perfiles económicos muy diversos. Algunos necesitarán más dinero y otros menos, unos querrán recibir el ingreso del préstamo en pocos minutos y a otros les dará igual tener que esperar, algunos cobran un buen sueldo y otros no disponen de nómina o están inscritos en listas de morosos... A continuación identificamos varios perfiles y mostramos cuáles son los préstamos que se pueden pedir en cada situación:

  • Tengo nómina: si cobramos un salario, podremos acudir tanto a una entidad bancaria como a un prestamista privado. El importe que podremos solicitar dependerá del dinero que ganemos cada mes.
  • Soy pensionista: la pensión es un ingreso regular, por lo que si estamos jubilados, tampoco tendremos problemas para obtener préstamos tanto a través de entidades bancarias como a través de empresas privadas (siempre, claro está, que nuestro nivel de ingresos sea suficiente).
  • No tengo empleo: si tenemos una fuente de ingresos justificables, regulares y suficientes, no tendremos ningún problema en solicitar créditos (ingresos tales como una pensión la prestación por desempleo o el cobro de un alquiler)
  • No tengo nómina ni pensión: hay varias empresas que nos concederán préstamos sin nómina si disponemos de alguna fuente de ingresos estable (una beca, una prestación por desempleo, etc), tenemos una casa en propiedad o nos avala una tercera persona.
  • No tengo nómina ni aval: si no tenemos nómina ni un avalista que nos respalde, podemos conseguir el dinero que necesitamos a través de préstamos sin nómina y sin aval. El prestamista nos pedirá algún documento para comprobar que recibimos algún tipo de ingreso.
  • Estoy inscrito en la lista de ASNEF: las entidades bancarias y la mayoría de los prestamistas privados rechazarán nuestra petición si nuestros datos aparecen en alguna lista de morosos (ASNEF, RAI, etc). Sin embargo, existen algunas empresas privados que sí conceden préstamos a clientes con este perfil económico. Estas compañías ofrecen la posibilidad de obtener un crédito online con ASNEF de manera rápida y segura y sin tener que presentar avales ni garantías adicionales, por lo que podremos conseguir préstamos rápidos con ASNEF sin propiedad como garantía. Por ejemplo, si estamos en una lista de morosos podremos solicitar mini préstamos rápidos con ASNEF y obtener hasta 1.200 €. En cambio, si necesitamos una cantidad más elevada de dinero, tendremos que recurrir a los préstamos con garantía hipotecaria.
  • Necesito dinero rápido para hacer frente a un imprevisto: en ese caso debemos solicitar préstamos rápidos que se ingresen en nuestra cuenta en cuestión de horas. Podemos pedir este tipo de créditos para pagar facturas, multas, averías domésticas…
  • Necesito financiación para un proyecto: en el mercado podemos encontrar préstamos diseñados para proyectos concretos, como el pago de estudios, para lo cual las entidades comercializan el llamado préstamo estudios, la reforma del hogar o la compra de un coche, que puede financiarse con un préstamo coche. Para poder acceder a uno de estos créditos, seguramente nos pedirán un presupuesto del proyecto.
  • Necesito el préstamo para mi negocio: la mayoría de bancos ofrecen líneas de financiación para empresas y autónomos a intereses bajos. Si no nos convencen sus préstamos, hay prestamistas privados que también conceden este tipo de créditos a buen precio y en pocas horas. Eso sí, en ambos casos deberemos demostrar la viabilidad de nuestro negocio.

¿Puedo conseguir préstamos con ASNEF?

Sí, pero sólo a través de algunas empresas privadas. Los bancos no nos prestarán dinero si nuestros datos aparecen en algún fichero de impagados, pero algunas empresas privadas sí nos pueden conceder préstamos con ASNEF si cumplimos sus requisitos de acceso. Normalmente, para conseguir créditos rápidos online con ASNEF deberemos demostrar que recibimos algún tipo de ingreso que nos permita devolver el dinero prestado a tiempo.

Existen diversos tipos de préstamos rápidos online con ASNEF, pero los más populares son los minicréditos con ASNEF y sin nómina que ofrecen algunas empresas privadas. Este producto permite obtener hasta 1.200 € en cuestión de minutos aunque no cobremos un salario y para conseguirlo no hay que pagar ninguna comisión adicional, ya que aceptar a clientes inscritos en listas de morosos es solo una ventaja más que no encarece el servicio. Para solicitar estos préstamos con ASNEF online sin garantía hipotecaria tendremos que seguir los mismos pasos que para pedir cualquier otro crédito rápido, aunque durante los trámites deberemos comunicar a la compañía prestamista que tenemos deudas impagadas registradas en ficheros de morosos.

Los préstamos rápidos online con ASNEF no son los únicos productos que podemos contratar para obtener financiación si estamos inscritos en una lista de morosos. Por ejemplo, también podemos obtener un préstamo con garantía hipotecaria o podemos empeñar nuestro coche o cualquier otro bien de valor a cambio de crédito. Si nos decantamos por una de estas dos opciones, no tendremos que justificar ingresos y tampoco importará que nuestra deuda sea bancaria o que supere los 1.000 €. Sin embargo, tendremos que estar seguros de poder devolver el dinero dentro del plazo, pues de lo contrario perderemos el bien puesto como garantía del préstamo.

Acabar en la lista de ASNEF o de cualquier otro archivo de impagados es más fácil de lo que parece. Una discrepancia con la compañía de la luz o del teléfono por el importe de una factura, por ejemplo, puede provocar que nuestros datos terminen inscritos en alguno de los más de 150 ficheros de morosos que existen en España. Por eso, en HelpMyCash.com hemos creado una práctica guía sobre los derechos que tienes si estás en ASNEF que se puede descargar de manera totalmente gratuita.

¿Existen los préstamos rápidos con ASNEF y sin nómina?

, algunas compañías de capital privado también conceden créditos rápidos y préstamos con garantía hipotecaria a las personas que aparecen en registros de morosos y que, además, no cobran un salario propiamente dicho. Las empresas que ofrecen estos préstamos rápidos con ASNEF y sin nómina saben que muchas familias pasan todavía por una situación económica complicada, por lo que tienen muchas posibilidades de contraer deudas. Por ello, estos prestamistas no exigen cobrar un salario; solo nos exigirán que recibamos algún tipo de ingreso regular, como una pensión o una prestación por desempleo, y que la deuda impagada no sea desproporcionada.

Recordemos que, en general, no podremos conseguir mini créditos con ASNEF sin nómina si la deuda impagada supera los 1.000 € (aunque esa cantidad puede variar según el prestamista) o proviene de una entidad de crédito. Si no es nuestro caso, no tendremos problemas para conseguir préstamos rápidos con ASNEF y sin nómina siempre que cobremos unos ingresos regulares y demostrables que nos permitan devolver el dinero prestado dentro del plazo. En cambio, si nuestra deuda incumple las condiciones mencionadas, seguramente tendremos que recurrir a los préstamos con garantía hipotecaria o tendremos que empeñar algún bien de valor.

¿Cuánto cuestan los préstamos hoy en día?

El precio es uno de los factores que hay que tener en cuenta al comparar las distintas condiciones de diversos préstamos. El coste de un crédito depende, básicamente, del tipo de interés aplicado por la entidad, de sus comisiones y de los otros gastos adicionales que pueda incluir (vinculación, notaría, etc). Además, el tipo de producto y de entidad también influye sobre el precio de los préstamos: por ejemplo, un crédito rápido concedido por una empresa privada siempre será más caro que un préstamo bancario. Estos son los aspectos que deberemos tener en cuenta para saber cuánto nos costará un préstamo:

Tipo de interés que nos encontramos en los préstamos

El tipo de interés es el porcentaje que aplican las entidades sobre el capital pendiente de pago de los préstamos y es lo que establece el "precio de los créditos", es decir, cuánto dinero habrá que pagar al prestamista. Existen dos clases de interés:

  • Interés fijo: se mantiene inalterable durante toda la vida del préstamo. Los tipos de interés fijos son los más aplicados en los préstamos de garantía personal.
  • Interés variable: puede cambiar en cada revisión del crédito. Generalmente, se asocia a algún índice de referencia, como el Euríbor. Los tipos de interés variable los encontramos sobre todo en los préstamos hipotecarios (o hipotecas).

La tasa que nos muestra cuál es el tipo de interés aplicado sobre un crédito es el TIN o tipo de interés nominal, aunque no es el único indicador que debemos tener en cuenta para calcular el precio de los préstamos. La tasa anual equivalente o TAE es una mejor medida para saber cuánto nos va a costar un crédito, ya que incluye tanto los intereses como las comisiones y otros costes del préstamo. Sin embargo, esta tasa no refleja todos los gastos de un crédito, así que tendremos que leer el contrato detenidamente para saber cuánto deberemos pagar a la entidad en total.

  • IMPORTANTE: En el caso de los créditos de pequeños importes (menos de 1.000 €) que tienen un plazo de devolución de 30 días o menos, la TAE no es una buena medida para calcular el precio, ya que esta tasa es anual. Si queremos conocer cuál es el precio de los préstamos conocidos como mini créditos, es mejor que miremos cuál es el coste de un mini crédito de 100 € a devolver en 30 días o que nos fijemos en el tipo de interés diario o mensual.

Comisiones más habituales de los créditos

Además de aplicar un tipo de interés concreto sobre sus préstamos, muchas entidades también cobran el coste de los trámites y gestiones que realizan para poner el dinero del crédito a la disposición del cliente: son las llamadas comisiones de los préstamos. No todas las entidades cobran comisiones por conceder sus créditos, pero muchas de ellas sí nos pedirán que abonemos los siguientes costes cuando contratemos uno o más préstamos:

  • Comisión de estudio: es el coste de la evaluación que hace una entidad para verificar nuestra solvencia. Si no se nos concede el préstamo, no se puede cobrar.
  • Comisión de apertura: es el precio de los trámites que hace la entidad para poner sus préstamos a nuestra disposición. Suele ser un porcentaje de la cantidad prestada. Además, algunos prestamistas incluyen una cuota mínima.
  • Comisión por modificación del contrato o por cambio de garantías: el prestamista nos puede exigir una remuneración si modificamos el contrato o cambiamos la garantía del crédito.
  • Comisión por reembolso anticipado parcial o total: algunas entidades también nos pueden reclamar una compensación económica si devolvemos todo o una parte del dinero prestado antes de lo acordado en el contrato.

El precio de las comisiones no se refleja en el TIN de los préstamos, pero sí en su tasa anual equivalente. Por ello, siempre aconsejamos tener en cuenta la TAE de los créditos antes que el TIN, ya que la TAE incluye más costes y, por tanto, nos da más información sobre el precio total de los créditos.

Otros gastos asociados a los préstamos

Aunque no siempre los tenemos en cuenta, los gastos de vinculación y de notaría también pueden encarecer significativamente el precio de los préstamos. No todas las entidades exigen contratar productos vinculados o firmar el contrato ante un funcionario público, pero si es nuestro caso, tendremos que añadir ese gasto al coste final del crédito. Estos son los gastos adicionales asociados a la contratación de muchos préstamos:

  • Gastos de notario: en algunos casos, especialmente si contratamos préstamos de cantidades elevadas, deberemos firmar el contrato ante un notario. Los honorarios de este profesional se incluirán en el precio del crédito, pero no se reflejarán en la TAE.
  • Productos vinculados: para contratar muchos préstamos bancarios es necesario aumentar la vinculación con la entidad prestamista. En general, deberemos domiciliar la nómina y contratar algún producto vinculado, como un seguro, una tarjeta de crédito, un plan de pensiones, etc. El coste de estos productos no siempre se refleja en la TAE de los préstamos, pero sí puede encarecer su precio. Sin embargo, en muchos casos, contratar productos vinculados nos permitirá disfrutar de unas mejores condiciones de financiación, pero antes de hacerlo deberemos asegurarnos de que la rebaja del precio sea superior al coste de contratación de estos productos.

Como hemos visto, un préstamo puede incluir una gran cantidad de gastos, aunque siempre podremos negociar con la entidad para que nos rebaje el tipo de interés o nos elimine algunas comisiones, sobre todo si somos sus clientes desde hace un tiempo. Ademas, no todos los prestamistas nos cobrarán lo mismo: algunos no incluyen comisiones en sus préstamos y la mayoría nos aplicarán un tipo de interés más bajo si a cambio contratamos productos vinculados sin coste, como domiciliar la nómina en una cuenta sin comisiones.

¿Cuándo llegará el dinero de mi préstamo?

Si queremos que nos ingresen el dinero del crédito lo antes posible, es importante saber que el tiempo que tardará una entidad en conceder sus préstamos variará según su funcionamiento, el tipo de producto ofrecido y el importe solicitado. En general, los bancos no aprueban las solicitudes de crédito hasta que pasan unos cuantos días o semanas, ya que necesitan ese tiempo para estudiar las peticiones. Sin embargo, gracias a las mejoras tecnológicas que han incorporado durante los últimos años, muchas entidades bancarias ya conceden créditos online prácticamente al momento. En cambio, los prestamistas privados que ofrecen créditos rápidos responden a las solicitudes en pocos minutos y son capaces de ingresar sus préstamos en menos de una hora. Este es el tiempo que tardaremos en recibir nuestro préstamo dependiendo del producto que contratemos:

  • Mini créditos: estos productos suelen aprobarse en pocos minutos si hacemos la solicitud dentro del horario laboral del prestamista. Además, si tenemos una cuenta en alguno de los bancos con los que trabaje la empresa de mini préstamos, recibiremos el ingreso en pocos minutos. De lo contrario, el dinero puede tardar en llegar hasta 48 horas. Para saber con qué banco trabaja cada prestamista podemos descargarnos la guía gratis de HelpMyCash ¿Cuándo llegará el dinero de tu mini crédito?.
  • Créditos rápidos: si pedimos préstamos rápidos a empresas privadas tardaremos entre pocos minutos y 48 horas en recibirlos, dependiendo del horario laboral del prestamista y de nuestro banco.
  • Tarjetas de crédito: las tarjetas también pueden funcionar como un préstamo, ya que podemos utilizar su crédito y devolverlo con intereses al cabo de un tiempo. Podemos disponer del crédito de la tarjeta al instante y sin ningún tipo de esperas, pero para conseguir una de estas tarjetas tendremos que esperar unos días tras solicitarla. Sin embargo, algunos bancos ya están empezando a entregar sus tarjetas de crédito de manera inmediata en sus oficinas.
  • Anticipos de nómina: el tiempo que tarden en concederse dependerá de cada entidad y de nuestra situación personal. Generalmente, se nos hará el adelanto en un máximo de 1 o 2 días.
  • Préstamos online: los préstamos online de importe elevado suelen tardar varios días en ingresarse. La aprobación del banco o de la empresa privada puede demorarse debido al riesgo que conlleva prestar tanto dinero, pero una vez aprobada nuestra solicitud recibiremos el préstamo en menos de 24 horas.
  • Préstamos bancarios "tradicionales": cuando pedimos préstamos a una entidad bancaria, el papeleo y los trámites en la oficina suelen ralentizar el proceso de solicitud, especialmente si el banco no es el nuestro. El tiempo de concesión de estos préstamos puede variar dependiendo de cada entidad, de nuestra situación económica y del importe que pidamos. Por norma general, suelen tardar entre 1 y 4 semanas, aunque ese tiempo puede alargarse.

¿Cómo se reembolsan los préstamos?

Por norma general, los préstamos se devuelven mediante el pago de cuotas periódicas, normalmente mensuales, que combinan una parte del capital pendiente con otra de los intereses devengados (sistema francés). También existen otros métodos para devolver los créditos: por ejemplo, los mini préstamos se suelen amortizar mediante el pago de una sola cuota el día en el que vence el plazo, en la que se incluye todo el dinero prestado más los honorarios del prestamista privado.

El importe de las cuotas será más o menos elevado dependiendo de la duración del plazo de reembolso. Cuanto más tiempo tardemos en devolver el crédito, más reducido será el coste de las mensualidades. Muchas entidades nos dejarán elegir el plazo de sus préstamos para que ajustemos el importe de las cuotas a nuestro nivel de ingresos, pero al hacerlo debemos tener en cuenta que cuanto más largo sera el plazo del préstamo contratado, más dinero tendremos que pagar en intereses, por lo que siempre nos saldrá más a cuenta devolver nuestros préstamos en cuotas un poco más elevadas.

¿Puedo devolver un crédito antes de tiempo?

Sí, los préstamos se pueden devolver antes de tiempo; es lo que se conoce como amortización anticipada. Por ley, los prestamistas deben permitir que sus créditos sean amortizados total o parcialmente antes del vencimiento del plazo, pero pueden cobrar una comisión al prestatario para compensar la pérdida de ingresos en concepto de intereses. En el caso de los préstamos hipotecarios, esta comisión puede ser de hasta el 0,5 % del capital amortizado si el reembolso se realiza durante los primeros cinco años del plazo y de hasta el 0,25 % si se produce más tarde. Además, si la hipoteca es fija, la entidad puede cobrarnos la denominada compensación por riesgo de interés si subrogamos o amortizamos capital anticipadamente. En general, esta comisión es de entre el 0,5 % y el 5 %. En cambio, la compensación por reembolso anticipado de los préstamos personales no puede superar el 0,5 % si queda un año o menos para el vencimiento del plazo o el 1 % si queda más de un año.

Sin embargo, no todas las entidades nos cobrarán esta compensación. Muchos bancos y la mayoría de los prestamistas privados permiten la devolución anticipada de sus créditos sin cobrar ningún tipo de recargo: es lo que se conoce como amortización anticipada gratuita. Si prevemos que podremos devolver el dinero que nos presten antes de tiempo, es recomendable que contratemos un préstamo sin comisiones por cancelación o amortización anticipada, pues de esta manera sólo pagaremos por el tiempo en el que hayamos utilizado el crédito y nos ahorraremos el coste de la penalización.

¿Qué es la carencia de los préstamos?

Los préstamos con carencia nos dan la posibilidad de no pagar una parte o la totalidad del importe de las cuotas durante un tiempo determinado (el período de carencia). Normalmente, los préstamos que cuentan con esta característica van dirigidos a personas que cuentan con un nivel adquisitivo bajo o que cobran unos ingresos irregulares, como los créditos para estudiantes o para autónomos, pero en la práctica todos los préstamos pueden incluir un período de carencia. Existen dos tipos distintos de carencia:

  • Carencia total: los préstamos con periodo de carencia total permiten no pagar ni los intereses ni el capital durante el tiempo que dure la carencia.
  • Carencia parcial o de capital: en este caso, el cliente solo tendrá que pagar los intereses del préstamo mientras dure el periodo de carencia.

Contratar un préstamo con carencia puede ser una buena idea si prevemos que no dispondremos de ingresos regulares durante un tiempo, ya que nos permitirá evitar los impagos y las sanciones por demora correspondientes. Sin embargo, mientras dure la carencia, los intereses del préstamo se acumularán y, pasado ese tiempo, se incorporarán al precio final del crédito. Por eso, si puntualmente no cobramos y no podemos abonar el coste de una mensualidad, es recomendable hacer números para ver si sale más barato alargar un poco el plazo de reembolso para pagar una cuota más asequible.

Principales diferencias entre créditos y préstamos

Los términos "préstamos" y "créditos" se suelen utilizar como palabras sinónimas (de hecho, así lo hacemos en esta página), pero en realidad hacen referencia a dos productos de financiación que son un poco distintos. Estas son las principales diferencias entre un préstamo y un crédito:

  • Con los préstamos, la entidad pone a disposición del cliente una cantidad fija de dinero, que éste tendrá que reembolsar a través del pago de unas cuotas que incluirán una parte del importe del préstamo más una fracción de los intereses devengados sobre todo el saldo pendiente.
  • En cambio, en el caso de los créditos, la entidad crediticia pone una cantidad determinada de dinero a disposición del cliente y éste puede ir retirando el importe que desee sin superar el límite del crédito. El acreditado deberá devolver a la entidad la totalidad del dinero prestado, pero sólo pagará los intereses devengados sobre la cantidad retirada y no sobre la totalidad del saldo pendiente de reembolso.

Por tanto, si pedimos un crédito de 5.000 €, podremos disponer de ese dinero cuando queramos y solo tendremos que pagar los intereses que se devengan sobre el capital que retiremos. En cambio, si contratamos un préstamo de ese mismo importe, pagaremos los intereses devengados sobre todo el saldo a deber, aunque solo utilicemos 1.000 €.

Préstamos sin intereses: al 0 % TAE

Debido a la guerra de precios que se está librando dentro del mercado financiero español, algunas entidades ya comercializan créditos al 0 % TAE para atraer nuevos clientes y superar a sus competidoras. Estos préstamos sin intereses son totalmente gratis, ya que para reembolsarlos solo hay que devolver el dinero prestado, ni un céntimo más. Sin embargo, algunas entidades ofrecen créditos al 0 % que, en realidad, esconden costes adicionales en su letra pequeña. Dependiendo de quién nos ofrezca préstamos sin intereses deberemos actuar con especial cautela:

  • Concedidos por empresas privadas: algunas compañías lanzan puntualmente ofertas de minicréditos sin intereses para atraer nuevos clientes, aunque unas pocas empresas los ofrecen de manera permanente a los nuevos solicitantes. Estos préstamos gratuitos no suelen ser de más de 300 € y, en general, sólo los pueden pedir los nuevos clientes. Los mini créditos sin intereses no tienen ni trampa ni cartón: si cumplimos las condiciones de la oferta, sólo tendremos que reembolsar el importe del préstamo sin tener que pagar ni un solo euro en intereses, comisiones u otros gastos de cualquier tipo.
  • Concedidos por bancos: en cambio, los préstamos bancarios al 0 % sí suelen tener costes escondidos en la letra pequeña. Los créditos sin intereses comercializados por las entidades bancarias son, en su mayoría, préstamos al 0 % TIN que incluyen otros costes en el precio, como comisiones o productos vinculados. Para saber si estos préstamos sin intereses son realmente gratis tendremos que asegurarnos de que su TAE sea del 0 % y deberemos leer detenidamente el contrato para comprobar si existe algún tipo de coste oculto.

Análisis previos a la aprobación de créditos

Como es lógico, la entidad a la que le solicitemos un crédito analizará nuestros datos personales y financieros para asegurarse de que podremos devolverle el dinero prestado (y pagarle los intereses correspondientes) dentro del plazo de reembolso seleccionado. Este estudio recibe el nombre de análisis crediticio y puede ser más o menos detallado dependiendo de la política de riesgos de cada prestamista y de la cantidad de dinero solicitada. En general, estos son los aspectos que analizarán las entidades para decidir si nos conceden un préstamo o no:

  • El historial crediticio: las entidades querrán saber cuántos préstamos hemos pedido a lo largo de nuestra vida, cuántos de ellos hemos amortizado dentro del plazo y cuántos se mantienen aún vigentes. Para consultar esta información entrarán en la Central de Información de Riesgos del Banco de España, donde se registran todos los créditos contratados durante los últimos 10 años con un importe de a partir de 6.000 €. Si tenemos un buen historial crediticio (no tenemos muchas deudas vigentes y hemos saldado las antiguas a tiempo), nuestras posibilidades de conseguir préstamos serán mucho más elevadas.
  • El historial de impagos: también comprobarán si tenemos préstamos impagados. Para saber si nos hemos demorado en el pago de uno o más créditos, las entidades consultarán las bases de datos de ficheros de morosos como ASNEF o RAI. Los clientes que estén inscritos en alguno de estos archivos no podrán acceder a los préstamos bancarios, por lo que no tendrán más remedio que recurrir a las empresas privadas que conceden créditos con ASNEF online.
  • La capacidad de pago: el banco o la empresa privada querrá analizar nuestra capacidad de responder al pago del préstamo. Dependiendo de a quién hagamos la solicitud y del tipo de crédito, los requisitos y la forma de analizar nuestra capacidad de pago será una u otra. Generalmente, será suficiente con entregar un justificante de ingresos que demuestre que recibimos una nómina. Si pedimos préstamos de importe pequeño, también podremos presentar otros justificantes de ingresos como la prestación por desempleo.
  • Situación socio-económica: es decir, nuestra situación laboral y familiar. Para los prestamistas, no tiene el mismo riesgo conceder un préstamo a un trabajador temporal que a uno indefinido o a un pensionista. Los estándares de riesgo dependen de cada entidad, pero en general cuanto más dinero pidamos, más condiciones óptimas nos pedirán.

La duración de estos análisis será mayor o menor dependiendo del tipo de crédito y de la entidad. Por ejemplo, si pedimos préstamos sin aval de bajo importe, el estudio de nuestro nivel de solvencia será muy rápido, pero si solicitamos créditos de un importe más elevado, tardaremos más tiempo en recibir la aprobación (unos días o semanas).

Requisitos para contratar préstamos

Antes de pedir préstamos a cualquier entidad debemos consultar qué requisitos exige y asegurarnos de cumplirlos todos, ya que en caso contrario nuestra solicitud será denegada automáticamente. Las condiciones que tendremos que cumplir variarán según el crédito que queramos contratar, la política de riesgos de cada prestamista y el importe solicitado, pero normalmente todas las entidades se fijarán en lo siguiente:

  • Nuestros datos personales. Las entidades nos pedirán nuestro documento de identidad para comprobar nuestra edad y residencia, un número de cuenta que esté activo y a nuestro nombre para poder ingresar el préstamo y nuestro número de teléfono y/o nuestra dirección de correo electrónico para contactar con nosotros. También es posible que nos pregunten por nuestra situación familiar: estado civil, personas a cargo...
  • Nuestro nivel de ingresos. Para asegurarse de que podremos devolver el importe del préstamo más los intereses, los bancos y las empresas nos pedirán que presentemos un documento que demuestre que recibimos unos ingresos suficientes para pagar el préstamo. Dependiendo de la entidad y del tipo de crédito, los ingresos pueden provenir de una nómina, una pensión, una prestación por desempleo, una beca, etc.
  • Garantías. Dependiendo del tipo de crédito y del prestamista, la garantía puede ser personal (el conjunto de nuestros bienes presentes y futuros), real (una casa, un coche, una licencia de taxi…), el aval de un tercero, etc. En caso de impago, los bienes puestos como garantía pueden ser embargados.

Lógicamente, cuanto más dinero solicitemos, más exigentes serán los requisitos que tendremos que cumplir para contratar un préstamo. Esta es una de las razones por las que los bancos, que suelen prestar grandes cantidades de dinero, exigen unas condiciones más duras que las empresas de mini créditos, que no suelen prestar más de 1.000 €.

Documentos necesarios para solicitar préstamos

Cuando solicitemos un préstamo tendremos que entregar varios documentos para demostrar que cumplimos todos y cada uno de los requisitos exigidos por la entidad para acceder a sus créditos. Cada prestamista nos puede pedir más o menos documentación dependiendo de su política de riesgos y de la cantidad de dinero que solicitemos, pero en general siempre tendremos que aportar la siguiente:

  • Documento de identidad: DNI, NIE o pasaporte para certificar que somos mayores de edad y residentes en España.
  • Un extracto bancario para que el prestamista conozca nuestros gastos e ingresos mensuales
  • Justificante de ingresos: una nómina, una pensión, la prestación por desempleo que demuestre que disfrutamos de ingresos estables y suficientes para hacer frente a las mensualidades.
  • Nuestro número de cuenta para hacernos el ingreso del préstamo.
  • Nuestro número de teléfono y/o nuestra dirección de correo electrónico para contactar con nosotros.
  • Justificante deuda: (sólo si estamos inscritos en un fichero de morosos) un documento que detalle el monto y la procedencia de la deuda por la que estamos inscritos.

Además, si pedimos créditos diseñados para financiar un proyecto concreto, como un préstamo coche o un crédito para estudios, también deberemos entregar el presupuesto o la factura proforma de dicho proyecto. La entrega de este documento, así como la del resto de la documentación, la tendremos que hacer de manera presencial, a través de un servicio de mensajería o a través de Internet, dependiendo de los requerimientos de cada entidad.

Los formularios de solicitud de los préstamos

Durante el proceso de solicitud del préstamo que nos interese deberemos rellenar un formulario con nuestros datos personales y financieros y entregarlo al prestamista, ya sea de manera presencial u online. La entidad analizará toda la información aportada para determinar si cumplimos los requisitos de acceso de sus préstamos o no.

Dependiendo del tipo de crédito que queramos contratar, del importe que solicitemos y de la política de cada prestamista, tendremos que aportar más o menos información, pero por lo general siempre nos pedirán que facilitemos los siguientes datos:

  • Cantidad y plazo: nos pedirán que indiquemos la cantidad que queremos solicitar y el plazo más conveniente para nosotros para amortizarlo.
  • Datos personales: nombre, apellidos, fecha de nacimiento y número del documento de identidad.
  • Situación económica: ingresos mensuales (nómina, subvención, paro...) y gastos fijos (alquiler, hipoteca, facturas, etc).
  • Situación laboral: tipo de contrato, estudios, antigüedad en el trabajo, rango...
  • Situación personal: si estamos casados, si tenemos hijos, personas a nuestro cargo...
  • Situación crediticia: si tenemos otros préstamos pendientes (incluyendo tarjetas de crédito), si estamos en un fichero de morosos, etc.
  • Datos de contacto : dirección actual, número de teléfono y correo electrónico.

Algunos formularios tendrán más o menos campos o nos pedirán más o menos información. Por ejemplo, si pedimos el crédito a nuestra entidad bancaria, ésta ya tendrá muchos de estos datos y, por tanto, no nos los va a pedir. Además, debemos tener en cuenta que cuanto más dinero solicitemos más información necesitarán los prestamistas para realizar sus análisis previos.

¿Qué ocurre con los préstamos cuando fallece el titular?

En el caso de que el titular de uno o más préstamos muera, sus herederos serán los encargados de tramitar todo el papeleo y de gestionar el pago de sus deudas a las entidades acreedores. Por eso, antes de aceptar una herencia debemos tener muy claro que, si lo hacemos, recibiremos tanto los bienes como las obligaciones del fallecido, lo que incluye el pago de sus préstamos y otras deudas vigentes. A continuación veremos qué decisiones podemos tomar si heredamos los créditos de una persona fallecida.

Qué debemos hacer con respecto a los préstamos

En caso de que queramos aceptar la herencia (tanto los bienes del fallecido como sus obligaciones), estos son los pasos que deberemos dar para cambiar la titularidad de los préstamos:

1.- En primer lugar, tendremos que avisar a la entidad bancaria proveedora del crédito, pues de lo contrario las cuotas mensuales de los préstamos pendientes se seguirán cargando a la cuenta del titular fallecido.

2.- Lo siguiente que tendremos que hacer es entregar la documentación pertinente para tramitar el cambio de titularidad de los préstamos, aunque cada entidad tiene un procedimiento diferente estos son los documentos que, por lo general, tendremos que entregar:

  • Certificado de defunción
  • Certificado de últimas voluntades
  • Testamento o declaración de herederos
  • Escritura de adjudicación de la herencia
  • Certificado de pago del impuesto de sucesiones: este documento se entrega después ya que el banco nos debe entregar los certificados necesarios para pagarlo
  • Escritura pública de renuncia en caso de que alguno o varios de los herederos no acepten la herencia.

3.- Una vez entregados todos los papeleos necesarios, el banco nos entregará todos los bienes y deudas del fallecido, tanto los préstamos como las cuentas corrientes, los depósitos o los planes de pensiones. Según el producto que tuviese contratado, a veces pueden pedirnos más documentación o garantías adicionales.

¿Puedo pedir más créditos si ya tengo uno?

Sí, pero, por lo general, no al mismo prestamista. Un mismo proveedor de créditos no suele conceder más de un préstamo a un mismo titular, excepto si los préstamos solicitados son de clases distintas. Por ejemplo, es bastante habitual que un banco conceda un préstamo para reformas o un crédito coche a un cliente que tenga una hipoteca vigente con la entidad. Si nuestro banco no quiere darnos un nuevo préstamo, también podemos negociar para que nos amplíe el capital de un crédito vigente, aunque lógicamente no podremos conseguir esa ampliación si no cumplimos los requisitos de solvencia exigidos.

En caso de que nuestra entidad rechace nuestra solicitud de crédito o de ampliación, podemos pedir préstamos a otros proveedores, aunque los nuevos prestamistas analizarán nuestro historial crediticio para saber cuántos créditos tenemos vigentes y comprobar que seremos capaces de abonar las cuotas de varios préstamos a la vez.

Impago de un préstamo: ¿qué puede ocurrirnos?

Firmar el contrato de un crédito implica comprometerse a devolver el dinero prestado y a pagar los intereses devengados del modo pactado con el prestamista. Si no pagamos las cuotas de un préstamo, la entidad aplicará automáticamente las sanciones por demora previstas en el contrato y, además, podrá tomar las medidas legales que estime oportunas para cobrar la cantidad adeudada más los recargos. Las penalizaciones por impago variarán según el prestamista, pero normalmente se aplican las siguientes sanciones:

Comisiones de descubierto

Si nos llegan los recibos de las cuotas de nuestros préstamos y no tenemos dinero suficiente en nuestra cuenta para pagarlos, es posible que nuestra entidad nos adelante la cantidad y nos cobre los costes del descubierto. Si nos quedamos "en números rojos", tendremos que hacer frente a los siguientes gastos:

  • Comisión por descubierto: es lo que nos cobra la entidad por “prestarnos” dinero cuando tenemos un descubierto. La comisión cobrada suele aplicarse sobre el mayor saldo deudor y se calcula a partir de un tanto por ciento que fija cada banco y que suele rondar el 4,50%. Además, las entidades suelen fijar una cantidad mínima de unos 15 € aproximadamente.
  • Comisión por reclamación de posiciones deudoras: es lo que cuestan las gestiones que, en teoría, realiza nuestro banco cuando nos reclama la deuda. No suele superar los 35 €.
  • Interés del descubierto: es el tipo de interés aplicado sobre la cantidad prestada al cliente por el descubierto. En la mayoría de los casos se sitúa en torno al 9,50% nominal anual.

La suma de todos estos gastos hace que en muchas ocasiones un descubierto bancario supere el coste de un mini crédito.

Comisiones e intereses de demora

Si el banco no nos cubre el descubierto, la cuota de la hipoteca o préstamo quedará impagada y la entidad prestamista nos cobrará automáticamente los siguientes conceptos:

  • Comisión por reclamación de posiciones deudoras: como hemos visto antes, es lo que cobran las entidades por comunicarnos que tenemos una deuda. Oscila entre los 25 € y los 35 €, según el banco.
  • Interés de demora: pueden variar dependiendo de la entidad y del tipo de crédito. La ley establece que en el caso de los préstamos personales el interés de demora no puede superar por más de dos puntos al tipo de interés pactado. En cambio, en el caso de los préstamos hipotecarios, el interés de demora máximo está limitado a 3 veces el interés legal del dinero.

Inscripción en una lista de morosos

En caso de que el impago de uno o más préstamos se prolongue, el banco o prestamista privado podrá incluir los datos del prestatario en algún fichero de impagados como ASNEF, RAI o EXPERIAN. Esta no es una sanción económica propiamente dicha, pero nos puede causar muchos problemas: una vez inscritos en una lista de morosos, nos será imposible conseguir créditos bancarios y tampoco podremos contratar otros servicios como taretas de crédito, depósitos, etc. Además, la mayoría de las empresas privadas tampoco nos concederán préstamos si estamos inscritos en un fichero de impagados por no abonar las cuotas de un crédito.

Reclamación judicial

Como último recurso, el prestamista puede reclamar judicialmente el pago de la deuda para recuperar el dinero del crédito, aunque antes de llegar a este punto las entidades suelen contratar los servicios de empresas de recobros a morosos. Si el prestamista nos denuncia y perdemos el juicio, tendremos que pagar tanto la deuda íntegra (capital e intereses del préstamo) como los recargos por la demora y los costes del proceso judicial (abogados, tasas, etc).

Embargo de bienes

Las entidades pueden solicitar al juez el embargo de los bienes puestos como garantía del préstamo para recuperar su dinero y cobrar los intereses y los recargos por demora. Si el producto contratado era un crédito personal, se nos podrá embargar cualquier bien presente y futuro, aunque lo más habitual será que nos embarguen las cuentas corrientes y un porcentaje de nuestros ingresos (delimitado por ley). En cambio, si hemos puesto como garantía del préstamo un bien concreto, como una casa o un coche, la entidad lo puede embargar para saldar la deuda.

Reclamación al avalista

En cambio, si un tercero es el avalista de un préstamo impagado, el banco actuará de un modo un poco distinto. En este caso, la entidad también reclamará el pago de la deuda a la persona que actúe como aval, ya que en el momento de firmar ésta se comprometió a responder ante los impagos. Si el avalista no puede afrontar el pago de la deuda del avalado, sus bienes y los del prestatario podrán ser embargados para saldarla.

¿Qué puedo hacer si no me conceden el préstamo?

Cuando una entidad rechaza una solicitud de crédito lo hace, normalmente, por tres motivos principales: porque el solicitante no dispone de los ingresos suficientes para devolver el préstamo, porque no puede aportar suficientes garantías de pago (como un aval, por ejemplo) o porque tiene deudas impagadas registradas en ficheros de morosos como ASNEF o RAI. Sin embargo, los prestamistas no siempre comunican el motivo del rechazo.

Si queremos saber si cumplimos los requisitos exigidos, desde HelpMyCash.com recomendamos descargar la guía gratuita “Cómo aumentar las posibilidades de conseguir un crédito” para saber en qué se fijan las entidades cuando analizan las peticiones. Es totalmente gratis, sin spam y podemos tenerla disponible en cuestión de segundos. En ella encontraremos la siguiente información:

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El grado de competencia dentro del mercado financiero es muy alto, lo que ha forzado a muchas entidades a comercializar préstamos con condiciones cada vez más atractivas. Como la oferta actual es tan amplia, es recomendable usar el comparador de préstamos de HelpMyCash para consultar y comparar las condiciones de todos los créditos del mercado y encontrar el préstamo que mejor se adapte a nuestras necesidades de financiación y a nuestro perfil económico.

Si queremos encontrar préstamos baratos deberemos comparar distintas ofertas y fijarnos en los siguientes aspectos:

  • El coste del crédito. Intereses, gastos de gestión, comisiones de apertura… Hay varios aspectos que debemos tener en cuenta para saber cuánto dinero deberemos pagar por ese préstamo. Para calcular el coste, lo mejor es utilizar la Tasa anual equivalente (TAE), ya que incluye tanto los intereses como las comisiones. No obstante, los pagos a terceros (como el pago a notarios) o los servicios vinculados no se reflejan en la TAE, así que deberemos leer atentamente el contrato para averiguar el coste total del préstamo. El precio de los créditos bancarios suele ser inferior que el de los préstamos concedidos por empresas privadas, aunque sus requisitos son generalmente más exigentes.
  • Los servicios vinculados. Para poder acceder a sus préstamos, algunos bancos ponen como condición que contratemos algún servicio vinculado (domiciliar la nómina, contratar un seguro…). Otras entidades ofrecen bonificaciones a cambio de contratar estos productos vinculados, como una rebaja del interés o la eliminación de comisiones.
  • Los plazos de aprobación y concesión. Dependiendo de la entidad, la aprobación y concesión de préstamos tardará más o menos. Los bancos tradicionales suelen tardar más tiempo, mientras que los prestamistas privados y la banca online pueden aprobar y conceder préstamos en cuestión de horas o de días.
  • Los trámites para conseguirlo. Según el tipo de entidad deberemos solicitar el préstamo en la oficina, online, por teléfono, etc. El tiempo que perdamos presentando la documentación también dependerá del tipo de prestamista.

Sobre esta página

Fuente: la información relativa a los rasgos principales de los préstamos y de las entidades prestamistas procede del Portal del Cliente Bancario y de la Asociación Española de la Banca (AEB).

Metodología: los datos referentes a las condiciones de los créditos los hemos obtenido investigando las páginas web de los distintos prestamistas y consultando las estadísticas oficiales.

Sobre HelpMyCash.com: somos un comparador online compuesto por un equipo de personas especializadas en la investigación financiera. En nuestro portal, el usuario podrá comparar diferentes productos de finanzas personales y de economía del hogar, además de acceder a una información de calidad, lo que le permitirá escoger el producto más barato.

Aviso: los servicios que ofrecemos son totalmente gratuitos para el usuario. HelpMyCash obtiene sus ingresos de la publicidad y de sus productos destacados.

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Avatar de Miquel Riera

Miquel Riera

Especialista en Préstamos y Tarjetas de HelpMyCash.com


Preguntas recientes

Avatar  de Rafa blues

como conseguir capital para dar viabilidad a mi empresa?

Tengo una empresa abierta en Septiembre de 2016, la adecuación e instalaciones acabaron con el capital estimado para invertir y me encuentro con unas instalaciones muy bien preparadas pero me falta dinero para cubrir necesidades para la explotación.
Ahora con el buen tiempo la proyección es muy grande, pero las deudas me superan, y aunque estoy seguro que haciendo bien las cosas, este puede ser un negocio muy rentable.Al no llevar un año y con una baja facturación actual me es imposible conseguir 30000 euros que necesito y es una pena porque este negocio daria trabajo a unas 8 personas y llegaría a mucha gente.

Rafa blues 26/05/2016 | 0 respuesta/s

Avatar  de JuliaGar

Pues a mi los minicreditos no me fueron mal

La verdad es que mi situación familiar está muy muy mal. Mi marido no tiene trabajo y yo me dedico a limpiar casas (con una carrera, que no me ha servido para nada). Llegamos muy justitos a final de mes, porque encima nuestro chaval es muy gamberro y no para de cargarse cosas. Concretamente nos rompió el televisor, que es una de las pocas cosas que nos dan alegrías en estos tiempos tan duros. Me he planteado muchas veces pedir un crédito que nos permita salir del pozo pero todo el mundo me lo quitaba de la cabeza...que son muy caros, que te endeudas y ya no tiras para adelante, que no se qué. Y así me planté 1 mes sin tv y con mi marido y mi hijo volviéndome loca perdida. Todo esto porque no íbamos a pedir más dinero a la familia, que ya bastante tienen.
La verdad es que no soy una persona tan poco práctica como para no ver las desventajas de atarse con cualquier banco. Pero de todas formas ninguno de ellos nos iba a dar un préstamo con la situación que tenemos. Yo solo me planteaba alguno de estos créditos rápidos o minicréditos que se anuncian tanto en la tele ahora. De esos que cuando rascas un poco mirando por el móvil, te encuentras con que todos los llaman usureros y abusivos.
Y el caso es que yo no soy tan de criticar, a mí me gusta dar una oportunidad a las cosas. Sobre todo si las condiciones son claras y transparentes. Pensé que muchos de los que criticaban estos créditos, ni siquiera saben escribir bien, por tanto probablemente tampoco se han informado como es debido antes de contratarlos. Es decir, dónde te engañan exactamente?
Me puse a mirar y encontré varios de ellos que ni siquiera te cobraban intereses si era la primera vez que los pedías. Me pareció muy curioso porque es raro que te den algo completamente gratis, sin trampa ni cartón. En el banco si te ofrecen financiación sin intereses suele tener comisiones ocultas. Pero en Vivus, el minicrédito que me gustó (y que me hizo gracia por los vídeos de youtube) parecía que no tenía comisiones.
Entonces me lancé a por esos 300€ que parecía que lo tenían todo: sin intereses, rápidos, sin papeleos, sin nómina…y yo que sé qué más cosas. El contrato era super directo y sus cláusulas parecían claras. Te los damos y en un mes nos los devuelves. Claro, gratis no implica que te den un crédito de 300€ y ya puedas vivir la vida. Luego al mes hay que buscarse las castañas para devolverlos. Y, aunque mi marido casi me mata cuando se lo conté, lo devolvimos al mes y ya está. Sin más misterios.
Que yo me digo…toda esa parafernalia y esas críticas destructivas a estos prestamistas, no serán los bancos metiendo baza? Fijo que algo de daño les tiene que haber hecho. Porque ellos se pasaron mucho tiempo sin prestar a nadie…y como tuvieras un perfil como el de mi familia, te comes los moquetes. Así que yo quería contar mi experiencia positiva para variar un poco. Y para que no se piense la gente que no hay más tu tía que ir al banco si se tiene un apuro. Ni al banco ni al prestamista les importamos un pepino, somos sus clientes y punto, pero el banco se piensa que son nuestra única opción. Y no.

JuliaGar 24/05/2016 | 1 respuesta/s

1 paula_13 el 26/05/2016

Avatar  de paula_13

tienes toda la razon creo que la gente que se queja no sabe leer bien y no entiende que es lo que estan firmando. yo tambien lo he pedido alguna que otra vez pero como tu dices para cosas de vez en cuando y siempre sabiendo que tengo que devolverlo sino es mejor no pedirlos.


Avatar  de jose manuel

hola puedo solicitar mini creditos si soy pensionista

hola a todos. mi nombre es Jose Manuel y soy pensionista, he visto algunos anuncios en la tele y la verdad que quiero solicitar un mini credito pero soy pensionista y no se si aceptaran mi prestamo. ¿es posible? ¿habra poblema por mi situacion? espero respuesta. gracias.

jose manuel 19/05/2016 | 1 respuesta/s

1 HelpMyCash el 19/05/2016

avatar para HelpMyCash

Efectivamente,

Tienes la posibilidad de solicitar mini créditos aunque seas pensionista. Eso sí, deberás demostrar que cuentas con unos ingresos periódicos y suficientes que te permitan devolver correctamente la cantidad de dinero obtenida más sus intereses. Además, tendrás que tener en cuenta la edad máxima que los prestamistas te permitirán tener. Te aconsejamos que visites nuestro comparador de mini préstamos donde podrás encontrar las mejores ofertas actualmente comercializadas, para que así puedas elegir el mini crédito que mejor se adapta a tu necesidad de financiación.

Esperamos haberte ayudado.

¡Un saludo!


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26/05/2016
Nace el crédito rápido Zaplo, el hermano mayor de Vivus

ca nace el crédito rápido Zaplo, la nueva apuesta del grupo de préstamos 4Finance que también gestiona los servicios de Vivus, uno de los prestamistas de minicréditos más importante de nuestro país. Este nuevo préstamo nos permite conseguir hasta 2.500 € en menos de 24 horas, a devolver en cómodos p


26/05/2016
¿Cómo solicito créditos con Cofidis si soy autónomo?

cios previos más exhaustivos para saber si somos lo suficientemente solventes. Esta minuciosidad se traduce, en la solicitud, es un sinfín de trámites, grandes esperas y mucha vinculación. Por suerte, Cofidis pone a disposición  los autónomos sus créditos para que conseguir créditos siendo autónomos


13/05/2016
Los grandes cambios de los créditos de Cofidis

spañol. Actualmente cuenta con una cuota del 6 % del mercado financiero y 15.000 nuevos clientes al mes, según afirma Juan Sitges, director de Cofidis desde 2015. Durante el último año la entidad ha realizado cambios de diferente índole para mejorar tanto sus créditos como la experiencia del usuar


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