Compara los mejores préstamos y créditos del mercado y descubre todo lo que deberías saber sobre ellos antes de firmar. Y si necesitas dinero urgente, existen multitud de créditos rápidos para cubrir cualquier necesidad. En esta página te ayudamos a encontrar entre todos los préstamos el que más te conviene por precio, importe, plazo o facilidades.

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Préstamos entre personas (P2P)

Los préstamos P2P, también conocidos como préstamos entre particulares, entre personas o peer to peer, son créditos que se conceden a través de plataformas que ponen en contacto a usuarios que necesitan financiación con inversores que quieren rentabilizar sus ahorros prestando dinero. A continuación encontrarás todo lo que hay que saber sobre los mejores préstamos P2P del momento:

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Comparamos 239 préstamos de más de 100 entidades financieras Ver todos


prestamos

Pedir préstamos a una entidad bancaria, a un prestamista privado o a través de una plataforma de crowdlending es una decisión importante que siempre hay que analizar concienzudamente antes de tomarla. Los préstamos nos pueden ayudar a financiar proyectos costosos o a resolver imprevistos, pero pueden ocasionarnos muchos inconvenientes si no somos lo suficientemente solventes para reembolsarlos o si los contratamos sin conocer a fondo sus condiciones. Nuestro consejo es que, antes de firmar el contrato de un préstamo, utilicemos un comparador de créditos como el comparador de HelpMyCash, pues así podremos conseguir el préstamo que se ajuste mejor a nuestras necesidades y a nuestro perfil económico. Además, también recomendamos leer detenidamente el contrato del crédito y preguntar por cualquier aspecto que no entendamos para averiguar qué es lo que contratamos exactamente.

¿Qué son los préstamos?

Los préstamos son una operación financiera por la que una persona física o jurídica, como una entidad bancaria, otorga una suma determinada de dinero a otra. El beneficiario del préstamo se compromete a reembolsar la cantidad prestada en un período de tiempo concreto, junto con los intereses devengados, del modo pactado en el contrato de dicho préstamo. En general, esta amortización se efectúa mediante el abono de cuotas mensuales según el sistema francés, pero el método de reembolso dependerá en última instancia de las condiciones acordadas por ambas partes. Por tanto, existen algunos préstamos que se devuelven mediante un único pago al vencimiento en el que se abonan de golpe el principal más los intereses, aunque la mayoría de los préstamos se amortizan de forma periódica mediante el pago de varias cuotas que incluyen una parte del capital y otra de los intereses.

7 claves para entender mejor los créditos actuales

Si queremos saber cómo funcionan los préstamos, es importante que antes conozcamos cuál es el significado de todos los tecnicismos asociados a estos productos financieros. En la siguiente lista ofrecemos una definición de cada palabra técnica:

  • Prestamista o acreedor: es la persona o entidad que concede un préstamo al cliente.
  • Prestatario o deudor: es la persona (física o jurídica) que recibe el dinero del prestamista y que tiene la obligación de reembolsarlo mediante el modo pactado en el contrato.
  • Capital del préstamo: es el importe prestado, es decir, la suma que conforma el principal de los préstamos.
  • Interés: es el rendimiento que genera el capital del préstamo a favor del prestamista.
  • Plazo: es el tiempo durante el cual el cliente puede reembolsar el crédito o préstamo.
  • Cuotas: es la parte del capital y de los intereses que debe satisfacerse al prestatario en concepto de devolución del préstamo. Dependiendo de como se pacte, los préstamos pueden tener una cuota a vencimiento o varias durante todo el plazo.
  • Otros términos relacionados con los préstamos: existen multitud de conceptos que veremos en los contratos de préstamos y que no debemos pasar por alto, como las comisiones, los seguros, los productos vinculados, la TAE...

Otro aspecto a destacar sobre los préstamos es que la situación socio-económica del solicitante influye mucho en la decisión final que tomará el prestamista. Dependiendo de cuál sea nuestro perfil económico, es posible que tengamos que limitar nuestra búsqueda a unos créditos concretos, ya que muchas entidades no aprueban las solicitudes de las personas que pasan por una situación personal y financiera delicada. Por ejemplo, si tenemos deudas impagadas registradas en alguna lista de morosidad, solo podremos pedir créditos online con ASNEF a prestamistas privados, pues ningún banco querrá prestarnos dinero.

¿Qué tipos de créditos y préstamos existen?

Dentro del mercado financiero español se comercializan una gran variedad de préstamos y de créditos, tanto préstamos bancarios convencionales que se pueden utilizar para financiar grandes proyectos particulares o empresariales como créditos rápidos privados diseñados para ayudar a resolver pequeños imprevistos en minutos. Todos estos préstamos se pueden clasificar en función de diversos criterios: por su finalidad, por su importe, por su velocidad de concesión, por su garantía... Por ejemplo, si los clasificamos según su tipo de garantía, podemos distinguir los créditos con garantía personal (también llamados personales) de los préstamos que tienen por garantía un bien concreto, como un coche o una vivienda.

Como vemos, existen muchos productos que nos permiten obtener financiación, así que en muchos casos necesitaremos disponer de un "mapa" de los principales tipos de créditos para que nos guíe durante el proceso de búsqueda y nos permita averiguar qué préstamo se ajusta mejor a nuestro perfil económico y a nuestras necesidades. En ese sentido, para que a nuestros usuarios les resulte más sencillo encontrar el crédito más barato y conveniente, desde HelpMyCash.com hemos elaborado la siguiente pirámide inversa en la que mostramos, ordenados de menor a mayor tipo de interés, cuáles son todas las clases de préstamos que conceden las entidades financieras en España:

piramide prestamos

1. Préstamos personales bancarios: desde el 5 % TAE

Dentro de este grupo incluimos todos los préstamos con garantía personal comercializados por el banco en el que tenemos una o varias cuentas abiertas y los ingresos domiciliados, además de los créditos al consumo que nos pueden conceder las otras entidades bancarias y los establecimientos financieros de crédito (EFC) para financiar nuestros proyectos particulares. Con estos préstamos personales podemos obtener cantidades de dinero muy elevadas, a devolver en varios años y con un interés de entre el 5 % y el 15 % TAE, que puede variar según las tarifas aplicadas por cada entidad, nuestro propio perfil de riesgo y la vinculación que tengamos con el banco. Por eso, si necesitamos financiación, es aconsejable que acudamos primero a nuestra entidad bancaria, pues ésta conoce bien nuestra situación y sabrá de antemano si nos podrá prestar el capital que necesitamos. Además, es posible que nos bonifique el tipo de interés por contar con cierta antigüedad y por contratar otros productos. También tenemos la opción de pedir préstamos personales a otros bancos, pero es probable que solo nos concedan un crédito en tres casos: si domiciliamos nuestros ingresos en una de sus cuentas, si nuestro perfil financiero es perfecto y no hemos contratado un préstamo de nuestro banco por motivos de discordancia o si somos jóvenes y queremos financiar nuestros estudios superiores (los jóvenes son potenciales clientes vitalicios).

2. Préstamos P2P: a partir del 6 % TAE

Los préstamos P2P son créditos para particulares y para empresas que se conceden a través de las denominadas plataformas de crowdlending. Estas plataformas, que pertenecen a empresas fintech que llevan pocos años presentes en España, ponen en contacto a personas físicas o jurídicas que necesitan financiarse con inversores independientes dispuestos a prestarles dinero para obtener rentabilidad, por lo que a través de ellas podemos obtener liquidez sin tener que pasar por el banco. El interés aplicado sobre estos productos puede ser mayor o menor dependiendo de la calificación crediticia otorgada por la plataforma a cada proyecto: cuando el solicitante tiene un buen perfil, el tipo de interés de su crédito es más bajo. En general, el interés mínimo de estos préstamos ronda el 6 % TAE en su modalidad para particulares (para empresas suele ser más reducido), mientras que el tipo máximo puede llegar a alcanzar el 30 % TAE en ciertos casos.

3. Créditos privados: entre el 3 % y el 12 % mensual

A esta clase de productos pertenecen todos los préstamos (con garantía personal o real) que otorgan las empresas de capital privado y los intermediarios financieros que no reciben la supervisión directa del Banco de España ni de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Normalmente, con estos créditos podemos conseguir cantidades de entre 500 € y 5.000 € a reembolsar en varias mensualidades, aunque algunas compañías e intermediarios nos prestarán más dinero si podemos aportar un bien de mucho valor como garantía, como una vivienda o un coche.

La mayoría de los productos financieros que otorgan los prestamistas privados son créditos rápidos que podemos contratar en cuestión de minutos y, por lo general, sus requisitos de acceso son más laxos que los que exige la banca convencional, así que es más sencillo obtener la aprobación. Sin embargo, como el riesgo de impago que asumen estas empresas es más elevado, el tipo de interés aplicado sobre sus préstamos es también más alto que el de los créditos de las entidades bancarias, aunque hay que destacar que los préstamos privados no suelen tener comisiones y tampoco suelen incluir gastos de vinculación o de notaría.

4. Tarjetas de crédito: entre el 12 % y el 29 % TAE

Aunque no lo percibimos siempre de este modo, las tarjetas de crédito funcionan de un modo muy parecido a un préstamo, aunque con algunos matices. Las tarjetas de crédito ponen a nuestra disposición una cantidad determinada de dinero que podemos utilizar cuando lo necesitemos para pagar la compra de bienes o de servicios. Dicho de otro modo, nos da la posibilidad de disponer de crédito a medida que necesitamos liquidez, teniendo que devolver únicamente la cantidad que retiremos. Precisamente, esta es la característica que distingue los créditos de los préstamos, pues mientras que un préstamo es una suma fija que se nos otorga, un crédito es una cantidad que se pone a nuestra disposición y que nos permite ir retirando el dinero que necesitemos, pagando solamente los intereses que se devengan sobre el capital dispuesto.

Este servicio, el de las tarjetas de crédito, es uno de los más populares entre los consumidores españoles, ya que permite disponer de crédito de uso diario. Además, nos ofrece la comodidad de poder devolver el dinero gastado al cabo de un tiempo o, incluso, de reembolsarlo en varias mensualidades. No obstante, el precio de estos productos es muy elevado, pues el interés que se aplica sobre las compras aplazadas suele superar el 15 % TIN. Por eso, es importante que seamos cuidadosos con la facilidad para gastar que rodea a las tarjetas de crédito, ya que un uso irresponsable de estos plásticos nos puede arrastrar hacia un círculo vicioso de pago de intereses del que nos costará mucho escapar.

5. Mini préstamos: alrededor del 1 % diario

Los minicréditos online son el "producto estrella" de los últimos años, ya que han superado en popularidad a los métodos tradicionales de financiación gracias, en gran parte, a lo rápido que se conceden y a su ágil y sencillo proceso de solicitud y de contratación. Estos créditos son los más caros que podemos encontrar dentro del mercado, pero también son de los pocos productos que nos permiten conseguir un préstamo de bajo importe en pocos minutos, sin apenas papeleo e íntegramente a través de Internet.

En algunos casos, los mini préstamos son nuestro último recurso para conseguir dinero urgente en momentos en los que necesitamos liquidez de manera inmediata para solucionar un imprevisto. No obstante, esta velocidad de concesión tienen un alto precio, puesto que el tipo de interés de estos productos es mucho más alto que el de los otros créditos y su tasa anual equivalente puede llegar a superar el 3.000 % o el 4.000 %. Sin embargo, como esta tasa es una medida anual aplicada sobre un producto que tiene un plazo de amortización muy corto (de unos 30 días como máximo), no acaba de ser una buena herramienta para comparar el precio de los minicréditos con el de otros préstamos de mayor importe.

6. Los descubiertos en cuenta

Los descubiertos bancarios no son exactamente un servicio para financiarse, pero en realidad no dejan de ser como una especie de préstamo que se nos otorga cuando se dan ciertas circunstancias. Grosso modo, los descubiertos se generan cuando el titular de una cuenta recibe un cargo y no dispone del saldo suficiente para hacerle frente. En estos casos, el banco le puede prestar la suma de dinero que necesita para efectuar el pago y se produce el llamado descubierto. A partir de ese momento y hasta que se devuelva la cantidad adeudada, el saldo de la cuenta pasa a ser negativo, lo que popularmente se conoce como "quedarse en números rojos".

Tener un descubierto en una cuenta puede salir incluso más caro que contratar mini préstamos, sobre todo si nos decantamos por la segunda opción y decidimos devolver el dinero del crédito en pocos días. Curiosamente, lo que encarece el precio de los descubiertos no es tanto el tipo de interés aplicado sobre el "préstamo" (que por ley no puede ser de más de 2,5 veces el valor del interés legal del dinero) como las comisiones asociadas al servicio: la comisión por descubierto, que puede llegar a ser de hasta el 4 % del saldo deudor, y la comisión por reclamación de posiciones deudoras, que por lo general oscila entre los 30 € y los 45 €.

7. Créditos al consumo para financiar compras

Los servicios financieros de algunos comercios y de varias empresas de servicios (sobre todo de concesionarios, de grandes almacenes e hipermercados y de compañías de telefonía móvil) también conceden créditos al consumo con los que podemos pagar los artículos que venden a plazos. Algunas entidades bancarias también ofrecen estos préstamos, pero en general solo se pueden utilizar para financiar los productos de un catálogo limitado: el último smartphone lanzado por una marca concreta, un nuevo modelo de televisor, etc. Estos créditos al consumo no se ingresan en la cuenta de los titulares, sino que permiten adquirir el artículo financiado y abonar su precio en varias mensualidades durante un período que suele durar un máximo de 24 meses. Normalmente, el interés aplicado es muy bajo o nulo, ya que el objetivo de estos préstamos no es obtener beneficios, sino promover la venta de ciertos productos.

Dependiendo de nuestras necesidades de financiación y de nuestro perfil económico, será más conveniente que solicitemos unos préstamos u otros. Por ejemplo, si queremos financiar una visita urgente al dentista, lo más rápido será contratar un mini crédito de bajo importe o utilizar una tarjeta de crédito. En cambio, si necesitamos un dinero extra para comprar un vehículo nuevo, la opción más barata será solicitar préstamos personales al banco o al concesionario.

¿Quién me puede conceder los mejores préstamos?

Hace unos años, cuando necesitábamos financiación para iniciar un proyecto particular o empresarial o para solucionar algún contratiempo económico, prácticamente nuestra única opción de conseguir un dinero extra era acudir al banco y pedirle un crédito. No obstante, gracias a la revolución que ha experimentado el mercado financiero tras la incorporación de las nuevas tecnologías, actualmente existen otras entidades que también ofrecen préstamos con condiciones muy atractivas. Dependiendo de la cantidad de dinero que necesitemos y de nuestro perfil financiero, podemos acudir a uno de los siguientes prestamistas:

  • Entidades bancarias: los bancos pueden concedernos préstamos personales, créditos hipotecarios (las hipotecas de toda la vida), préstamos nómina (también llamados anticipos o adelantos de nómina) y líneas de crédito (de concesión rápida tanto para particulares, en forma de tarjetas de crédito, como para empresas). Además, las entidades bancarias también "conceden" descubiertos en cuenta, aunque como hemos visto anteriormente, no son un producto financiero de por sí. La manera tradicional de solicitar estos préstamos es a través de la oficina del banco, pero actualmente muchas entidades también permiten solicitar un crédito a través de Internet o por teléfono.
  • Compañías de capital privado: las empresas privadas pueden concedernos, básicamente, cinco tipos de préstamos: mini créditos (de importe inferior a 1.000 €), créditos rápidos de hasta unos 6.000 € (concedidos en pocas horas), préstamos con garantía hipotecaria, líneas de crédito y préstamos para empresas. Generalmente, los créditos privados tienen unos intereses más altos que los bancarios, pero su aprobación y concesión es más rápida y, al ser mayoritariamente online, requieren de mucho menos papeleo.
  • Empresas no financieras: algunos establecimientos comerciales, sobre todo los grandes almacenes, los concesionarios y las empresas de telefonía, también ofrecen financiación para comprar sus productos. Su objetivo final no es obtener un buen margen de beneficios por los intereses, así que las condiciones de sus créditos suelen ser bastante atractivas. Al contratar estos préstamos, no recibiremos el dinero en la cuenta, sino que adquiriremos el bien o servicio que nos interese y podremos pagarlo a plazos.
  • Plataformas crowdlending: estas plataformas ponen en contacto a personas que necesitan un crédito con inversores que desean rentabilizar sus ahorros. Los préstamos P2P o entre particulares tienen unos requisitos más flexibles que los de los bancos y aplican un tipo de interés muy competitivo si el prestatario tiene un buen perfil de solvencia.

Dependiendo de nuestras necesidades de financiación, del uso que queramos darle al crédito y de nuestra situación socio-económica, será más conveniente que le pidamos el préstamo a una entidad o a otra. Por ejemplo, si queremos financiar la reforma de nuestra vivienda, lo más barato será que contratemos un crédito bancario. En cambio, si necesitamos un dinero extra para comprar un móvil a plazos, probablemente nos saldrá más a cuenta acudir a los servicios financieros del establecimiento que nos lo venda, mientras que si queremos obtener liquidez en pocos minutos para resolver un imprevisto, la opción más rápida será solicitar un minicrédito online a un prestamista privado.

Criterios para buscar préstamos a tu medida

Actualmente, dentro del mercado financiero español operan cientos de entidades que pueden concedernos préstamos de todo tipo, por lo que la oferta de la que disponemos es realmente amplia. Esta variedad es muy positiva para el solicitante de créditos, pues puede beneficiarse de la competencia entre los prestamistas, pero también complica la tarea de encontrar aquellos préstamos que se ajusten bien a unas necesidades específicas. Por fortuna, contamos con herramientas como el comparador de préstamos de HelpMyCash.com, con el que podemos filtrar nuestra búsqueda según la cantidad de dinero que necesitemos, la rapidez con la que queramos que nos ingresen el préstamo o el uso que le demos. Además, para que nos resulte aún más fácil encontrar el producto más conveniente, a continuación vemos qué préstamos nos pueden venir mejor dependiendo de nuestras necesidades de financiación:

Buscar por importe: ¿cuánto dinero necesito?

  • Hasta 1.000 €: si necesitamos préstamos de importes pequeños, la mejor opción es pedir mini créditos, un anticipo de nómina o utilizar la tarjeta de crédito, dependiendo de cuál sea la finalidad y cuál de los tres tipos de créditos nos ofrece las mejores condiciones.
  • Entre 1.000 € y 6.000 €: podemos pedir préstamos tanto al banco como a empresas de créditos rápidos. Otra solución es pedir anticipos o préstamos nómina, pero para solicitarlos hay que tener la nómina domiciliada en un banco y se necesita la confianza de la entidad.
  • Más de 6.000 €: a partir de 6.000 € la mejor opción es buscar préstamos personales bancarios, sin embargo actualmente también hay muchas entidades privadas que ofrecen créditos de grandes cantidades a precios muy económicos.

Buscar por urgencia: ¿cuándo necesito el dinero?

  • Lo necesito ahora: si necesitamos financiación urgentemente para resolver un imprevisto cuanto antes, probablemente nuestra mejor opción será acudir a un prestamista privado, pues así recibiremos el dinero en pocos minutos. Dependiendo de la cantidad que nos haga falta, podemos optar por contratar un mini crédito o por pedir un préstamo personal rápido de mayor importe. La empresa a la que acudamos responderá a nuestra solicitud prácticamente al momento y nos transferirá el crédito en un mínimo de 10 o 15 minutos y un máximo de dos días hábiles. Otra opción que tenemos es pedir un préstamo rápido a nuestro banco si éste nos ofrece esta posibilidad o podemos usar, si tenemos una, una tarjeta de crédito.
  • No lo necesito de manera inmediata: en cambio, si la rapidez no es un aspecto que nos interese a la hora de conseguir financiación, podemos buscar créditos teniendo en cuenta otros factores como la comodidad de contratación, el precio o la cantidad máxima ofrecida.

Buscar por la finalidad del préstamo: ¿para qué necesito el dinero?

En cambio, si filtramos nuestra búsqueda según el uso que queramos darle al dinero, podremos elegir entre dos clases distintas de préstamos: los que deben emplearse obligatoriamente para financiar un proyecto determinado (como los créditos para comprar vehículos o para pagar los estudios superiores, por ejemplo) y los genéricos que se pueden utilizar para cubrir cualquier necesidad de consumo. Los créditos que pertenecen al primer grupo tienen unas condiciones mejor adaptadas al bien o servicio a financiar, así que son más adecuados si queremos cubrir necesidades específicas. Sin embargo, como también existen préstamos genéricos realmente atractivos, antes de decantarnos por una u otra opción es recomendable que comparemos varias ofertas para averiguar cuál nos aporta más ventajas.

Cómo conseguir el préstamo adecuado según mi perfil

Las necesidades económicas de los solicitantes de créditos, así como sus perfiles financieros, son muy variadas: algunos quieren obtener grandes cantidades de dinero y a otros les basta con un préstamo de bajo importe, unos necesitan que se les ingrese el producto prácticamente al momento y otros no tienen tanta prisa y no les importa esperar unos días o semanas para obtener la aprobación, unos cobran un buen salario y otros no disponen de nómina o tienen deudas pendientes registradas en ficheros de morosidad... Como cada caso es un mundo, a continuación identificamos diversos perfiles y vemos qué préstamos se ajustan mejor a cada situación:

  • Tengo nómina: si cobramos un salario, podremos acudir tanto a una entidad bancaria como a un prestamista privado. El importe que podremos solicitar dependerá del dinero que ganemos cada mes.
  • Soy pensionista: la pensión es un ingreso regular, por lo que si estamos jubilados, tampoco tendremos problemas para obtener préstamos tanto a través de entidades bancarias como a través de empresas privadas (siempre, claro está, que nuestro nivel de ingresos sea suficiente).
  • No tengo empleo: si tenemos una fuente de ingresos justificables, regulares y suficientes, no tendremos ningún problema en solicitar créditos (ingresos tales como una pensión la prestación por desempleo o el cobro de un alquiler)
  • No tengo nómina ni pensión: hay varias empresas que nos concederán préstamos sin nómina si disponemos de alguna fuente de ingresos estable (una beca, una prestación por desempleo, etc.), tenemos una casa en propiedad o nos avala una tercera persona.
  • No tengo nómina ni aval: si no tenemos nómina ni un avalista que nos respalde, podemos conseguir el dinero que necesitamos a través de préstamos sin nómina y sin aval. El prestamista nos pedirá algún documento para comprobar que recibimos algún tipo de ingreso.
  • Estoy inscrito en la lista de ASNEF: los bancos y la mayoría de los prestamistas privados no querrán prestarnos dinero si nuestros datos aparecen en alguna lista de morosidad como ASNEF, RAI o EXPERIAN. Sin embargo, existen algunas empresas privadas que sí conceden préstamos a los clientes que cuentan con este perfil económico. Estas empresas nos darán la posibilidad de conseguir un crédito online con ASNEF rápidamente y sin tener que presentar avales o garantías adicionales, por lo que podremos obtener préstamos rápidos con ASNEF sin propiedades. Los productos de este tipo más populares son los mini préstamos rápidos con ASNEF, aunque si necesitamos cantidades mayores de dinero, podemos recurrir a los préstamos con garantía hipotecaria o al empeño.
  • Necesito dinero rápido para hacer frente a un imprevisto: en ese caso debemos solicitar préstamos rápidos que se ingresen en nuestra cuenta en cuestión de horas. Podemos pedir este tipo de créditos para pagar facturas, multas, averías domésticas…
  • Necesito financiación para un proyecto: en el mercado podemos encontrar préstamos diseñados para proyectos concretos, como el pago de estudios, para lo cual las entidades comercializan el llamado préstamo estudios, la reforma del hogar o la compra de un coche, que puede financiarse con un préstamo coche. Para poder acceder a uno de estos créditos, seguramente nos pedirán un presupuesto del proyecto.
  • Necesito un préstamo para mi negocio: la mayoría de bancos ofrecen líneas de financiación para empresas y autónomos a intereses bajos. Si no nos convencen sus préstamos, hay prestamistas privados que también conceden este tipo de créditos a buen precio y en pocas horas. Eso sí, en ambos casos deberemos demostrar la viabilidad de nuestro negocio.

¿Puedo conseguir préstamos con ASNEF?

Sí, pero únicamente a través de algunas empresas de capital privado, ya que debido a nuestro riesgo de morosidad, ningún banco nos querrá prestar dinero si tenemos deudas pendientes. En cambio, unas pocas compañías privadas sí nos concederán préstamos con ASNEF aunque nuestros datos aparezcan registrados en estos ficheros de impagos. Sin embargo, para poder acceder a un crédito online con ASNEF será imprescindible que demostremos, en la mayoría de los casos, que contamos con algún tipo de ingreso regular suficiente para devolver el dinero prestado (más los intereses) dentro del plazo.

Aunque existen varios tipos de préstamos con ASNEF online con los que se puede conseguir financiación pese a tener deudas pendientes, los más conocidos son los minicréditos con ASNEF y sin nómina que comercializan algunas empresas de capital privado. Con estos productos podemos obtener sumas pequeñas de dinero en pocos minutos y las compañías que los conceden no nos cobrarán un recargo adicional por aparecer en un fichero de morosos, puesto que aceptar las solicitudes de las personas con deudas impagadas es una ventaja adicional que nunca encarece el servicio. Para pedir estos préstamos con ASNEF online sin garantía hipotecaria tendremos que seguir los mismos pasos que para solicitar cualquier otro crédito rápido, pero durante los trámites deberemos indicar en el formulario que nuestros datos están inscritos en un listado de morosidad.

Además de con los préstamos rápidos online con ASNEF que hemos mencionado, si aparecemos en un fichero de morosos, también podemos obtener un extra de liquidez con otros productos de financiación. Por ejemplo, si necesitamos una gran suma de dinero, podemos pedir un préstamo con garantía hipotecaria o podemos empeñar nuestro coche u otro bien de valor a cambio de un crédito. En ambos casos, no será necesario que justifiquemos nuestros ingresos y dará igual cuánto debamos. Sin embargo, antes de contratar estos productos debemos estar totalmente seguros de que podremos pagar las cuotas sin problemas, pues de no ser así correremos el riesgo de perder el bien aportado como garantía del préstamo.

Acabar en la lista de ASNEF o en cualquier otro archivo de impagos es mucho más fácil de lo que parece: una discrepancia con nuestra compañía telefónica por el importe de una factura, por ejemplo, puede provocar que nuestros datos terminen inscritos en alguno de los más de 150 ficheros de morosos que existen actualmente en España. Por eso, el equipo de HelpMyCash.com ha creado una práctica guía sobre los derechos que tienes si estás en ASNEF que se puede descargar de manera totalmente gratuita.

¿Existen los préstamos rápidos con ASNEF y sin nómina?

, algunas empresas de capital privado también nos concederán créditos rápidos y préstamos con garantía hipotecaria (además de otros productos de financiación) aunque aparezcamos en un fichero de morosos y, además, no cobremos un salario propiamente dicho. Las compañías que ofrecen préstamos rápidos con ASNEF y sin nómina saben que muchas familias todavía pasan por una situación económica compleja y que tienen muchas posibilidades de tener miembros desempleados y de contraer deudas. Por eso, nos concederán uno de sus créditos siempre que podamos demostrar que percibimos unos ingresos regulares (una pensión, una prestación por desempleo, etc.) o que podamos aportar una vivienda como garantía del préstamo.

Recordemos que, en general, nadie nos concederá mini créditos con ASNEF sin nómina si nuestro volumen de endeudamiento es desproporcionado. En ese sentido, en algunos casos nos exigirán que la deuda no supere los 1.000 € (aunque esta cifra puede diferir según el prestamista) y que no provenga de una entidad de crédito. Si cumplimos ambos requisitos y cobramos unos ingresos regulares y demostrables, no tendremos muchos problemas para conseguir préstamos rápidos con ASNEF y sin nómina. En cambio, si tenemos muchas deudas o no disponemos de los ingresos suficientes, posiblemente no nos quedara otro remedio que recurrir a los préstamos con garantía hipotecaria o empeñar algún bien de valor para obtener financiación.

¿Cuánto cuestan los créditos hoy en día?

El precio suele ser el primer aspecto en el que nos fijamos cuando comparamos las condiciones de diversos préstamos, pero no siempre lo hacemos de la forma adecuada. El coste de un crédito depende, en gran parte, del tipo de interés que aplique cada entidad, pero también se puede encarecer por las comisiones incluidas en el producto o por los posibles gastos adicionales de vinculación o de notaría. Estos factores incrementarán más o menos el coste dependiendo de las tarifas aplicadas por el prestamista, aunque normalmente un crédito rápido concedido por una empresa privada siempre será más caro que un préstamo bancario. Veamos cuáles son las características principales de todos los gastos que se pueden incluir dentro del precio de los préstamos:

Tipo de interés aplicado sobre los préstamos

El tipo de interés es el porcentaje que las entidades financieras aplican sobre el saldo pendiente de pago de sus créditos. Por tanto, es lo que establece cuál es el "precio de los créditos", es decir, el beneficio que obtienen los prestamistas por prestar su dinero a particulares o a empresas. Podemos distinguir dos clases distintas de interés; el fijo y el variable:

  • Interés fijo: en este caso, el porcentaje aplicado se mantiene sin cambios durante toda la vida del crédito. El tipo de interés fijo es el que se aplica de forma más común sobre los préstamos con garantía personal.
  • Interés variable: es un porcentaje (conocido como diferencial) al que se le suma el valor de un índice de referencia, como el Euríbor o el IRPH. En este caso, el interés puede cambiar en cada revisión del índice asociado al diferencial aplicado sobre el crédito. El interés variable se aplica sobre todo sobre los préstamos hipotecarios (hipotecas).

La tasa que nos muestra cuál es el tipo de interés aplicado sobre un crédito es el TIN (las siglas de tipo de interés nominal), pero no es el único indicador que hay que tener en cuenta al comparar el precio de diversos préstamos. En ese sentido, la tasa anual equivalente o TAE es una medida mucho más útil para saber cuál es el coste total de un crédito, pues refleja tanto el tipo de interés aplicado sobre el préstamo como el coste de sus comisiones y el de otras partidas. Sin embargo, como en esta tasa no se incluyen todos los gastos adicionales que puede tener un crédito, siempre deberemos leer atentamente el contrato para averiguar cuánto tendremos que pagar en total para amortizar íntegramente el préstamo que nos ofrecen.

  • IMPORTANTE: en el caso de los créditos con un importe muy bajo (menos de 1.000 €) y un plazo de reembolso de menos de un mes, la TAE no es una buena herramienta para averiguar cuál es su precio y compararlo con el de otros productos, yaque esta tasa es una medida anual. En estos casos, para saber cuál es el coste de estos préstamos conocidos como mini créditos, es mejor que nos fijemos en el tipo de interés diario o mensual o que tomemos como referencia el precio de un mini crédito de 100 € a devolver en 30 días.

Comisiones más habituales de los créditos

Además de aplicar un tipo de interés determinado sobre sus créditos, muchas entidades financieras (especialmente los bancos convencionales) también cobran a sus clientes el coste de los trámites y de las gestiones que realizan para estudiar sus peticiones y poner el dinero del préstamo a su disposición; son las conocidas y temidas comisiones de los créditos. En ciertos casos, no tendremos que pagar ni un solo céntimo por este concepto, pero en muchos otros sí deberemos abonar, al menos, uno de los siguientes recargos:

  • Comisión de estudio: es el coste del análisis que hace la entidad para verificar nuestra solvencia. Si no se nos concede el préstamo, no se puede cobrar.
  • Comisión de apertura: es el precio de los trámites que hace la entidad para poner sus préstamos a nuestra disposición. Suele ser un porcentaje de la cantidad prestada. Además, algunos prestamistas incluyen una cuota mínima.
  • Comisión por modificación del contrato o por cambio de garantías: el prestamista nos puede exigir una remuneración si modificamos el contrato o cambiamos la garantía del crédito.
  • Comisión por reembolso anticipado parcial o total: algunas entidades también nos pueden reclamar una compensación económica si devolvemos todo o una parte del dinero prestado antes de lo acordado en el contrato.

El coste de las comisiones no se refleja nunca en el tipo de interés nominal de los préstamos, pero siempre se incluye en su tasa anual equivalente. Es por eso que decimos que es mejor fijarse en la TAE de los créditos en vez de en su TIN, pues el primer indicador refleja un mayor número de gastos y, por consiguiente, es una medida mucho más útil para poder comparar el precio real de varios créditos.

Otros gastos asociados a los préstamos

Aunque no los tenemos siempre en cuenta, los gastos de vinculación y los pagos a terceros también pueden encarecer significativamente el precio de los préstamos, especialmente cuando pedimos financiación a una entidad bancaria tradicional. Algunos bancos no nos exigirán que contratemos otros productos o que formalicemos la operación ante notario, pero muchos otros sí nos cobrarán ambos costes, así que si es nuestro caso, deberemos añadirlos al precio final del crédito. Estas son las principales características de estos dos gastos adicionales que incluyen muchos préstamos:

  • Gastos de notario: en ciertas ocasiones, sobre todo si contratamos préstamos de cantidades elevadas, deberemos firmar el contrato ante un notario. Los honorarios de este profesional se incluirán en el precio del crédito, pero no se reflejarán en la TAE.
  • Productos vinculados: para acceder a muchos préstamos bancarios también es imprescindible ser cliente con una antigüedad determinada y, en muchos casos, estrechar la relación con la entidad, sobre todo si queremos obtener unas mejores condiciones de financiación. Normalmente, tendremos que domiciliar nuestra nómina y contratar diversos productos vinculados, como seguros de vida o de protección de pagos o tarjetas con un consumo anual mínimo. El coste de estas vinculaciones no se refleja siempre en la TAE de los préstamos, pero como sí puede encarecer su precio de forma directa o indirecta, es importante que los tengamos en cuenta antes de adquirir el crédito.

Como vemos, dentro del precio de un préstamo se incluyen una gran cantidad de costes, aunque siempre tenemos la posibilidad de negociar con nuestra entidad para que nos bonifique el interés aplicado o para que no nos cobre la comisión de apertura o de estudio, sobre todo si somos sus clientes desde hace varios años. Además, debemos destacar que no todos los prestamistas cobran lo mismo: algunos no incluyen comisiones ni otros gastos adicionales en sus préstamos y muchos de ellos nos reducirán el tipo de interés si, a cambio, domiciliamos nuestros ingresos y recibos en una de sus cuentas.

¿Cuándo llegará el dinero de mi préstamo?

Si necesitamos dinero de forma urgente para resolver un imprevisto y queremos que nos ingresen el crédito cuanto antes, debemos tener presente que el tiempo que tardará la entidad en concedernos uno de sus préstamos se puede alargar varios días debido al proceso de estudio y de formalización de sus productos. En ese sentido, los bancos no suelen aprobar definitivamente las peticiones hasta pasadas una o dos semanas, pues necesitan ese tiempo para evaluar correctamente el perfil de riesgo de los solicitantes y valorar si reúnen las condiciones para acceder al crédito. Sin embargo, como muchas entidades han digitalizado sus procesos de contratación, algunos bancos son capaces de otorgar sus créditos online en pocas horas, aunque solo a sus clientes habituales. En cambio, los prestamistas privados que comercializan créditos rápidos sí responden a todas las peticiones en minutos y, tras aprobarlas, transfieren sus préstamos en aproximadamente un cuarto de hora.

Además, según el tipo de producto que contratemos, también podemos tardar más o menos tiempo en recibir el dinero del préstamo:

  • Mini créditos: estos productos suelen aprobarse en pocos minutos si hacemos la solicitud dentro del horario laboral del prestamista. Además, si tenemos una cuenta en alguno de los bancos con los que trabaje la empresa de mini préstamos, recibiremos el ingreso en pocos minutos. De lo contrario, el dinero puede tardar en llegar hasta 48 horas. Para saber con qué banco trabaja cada prestamista podemos descargarnos la guía gratis de HelpMyCash ¿Cuándo llegará el dinero de tu mini crédito?.
  • Créditos rápidos: si pedimos préstamos rápidos a empresas privadas tardaremos entre pocos minutos y 48 horas en recibirlos, dependiendo del horario laboral del prestamista y de nuestro banco.
  • Tarjetas de crédito: las tarjetas también pueden funcionar como un préstamo, ya que podemos utilizar su crédito y devolverlo con intereses al cabo de un tiempo. Podemos disponer del crédito de la tarjeta al instante y sin ningún tipo de esperas, pero para conseguir una de estas tarjetas tendremos que esperar unos días tras solicitarla. Sin embargo, algunos bancos ya están empezando a entregar sus tarjetas de crédito de manera inmediata en sus oficinas.
  • Anticipos de nómina: el tiempo que tarden en concederse dependerá de cada entidad y de nuestra situación personal. Generalmente, se nos hará el adelanto en un máximo de 1 o 2 días.
  • Préstamos online: los préstamos online de importe elevado suelen tardar varios días en ingresarse. La aprobación del banco o de la empresa privada puede demorarse debido al riesgo que conlleva prestar tanto dinero, pero una vez aprobada nuestra solicitud recibiremos el préstamo en menos de 24 horas.
  • Préstamos bancarios "tradicionales": cuando pidamos préstamos a una entidad bancaria, el papeleo y los trámites en la oficina ralentizarán el proceso de solicitud, sobre todo si acudimos a un banco del que no seamos clientes. El tiempo de concesión de estos préstamos puede variar dependiendo de cada entidad, de nuestra situación económica y de la cantidad de dinero que pidamos, aunque normalmente tardaremos entre 1 y 4 semanas en recibir la aprobación definitiva.

¿Cómo se reembolsan los préstamos?

El método de amortización que se suele emplear para reembolsar los préstamos con garantía personal o hipotecaria es el abono de cuotas mensuales que combinan una parte del principal pendiente de pago con otra correspondiente a los intereses devengados, aunque también se pueden devolver estos productos de otras maneras: en cuotas bimensuales, semestrales, anuales, etc. Por ejemplo, en el caso de los créditos de bajo importe cuyo plazo es reducido, la amortización se suele efectuar mediante el pago de una única cuota en la fecha del vencimiento, con la que se devuelve la totalidad del dinero prestado más los intereses devengados.

Las cuotas que tendremos que abonar para reembolsar el crédito serán de mayor o menor importe dependiendo de la duración del plazo: si éste es largo, la cantidad de dinero a pagar al mes será más reducida, mientras que si es corto, el coste de cada mensualidad será mayor. Normalmente, las entidades nos dejarán que seleccionemos el plazo de sus préstamos para que podamos ajustar el importe de las cuotas a nuestro nivel adquisitivo, lo que nos ayudará a planificar bien los pagos. No obstante, antes de hacerlo debemos tener presente que cuanto más tardemos en devolver el préstamo, más tendremos que pagar en intereses, así que siempre nos saldrá más barato reembolsar nuestros créditos en mensualidades algo más elevadas.

¿Puedo devolver un crédito antes de tiempo?

Sí, prácticamente todos los préstamos comercializados pueden devolverse antes de tiempo de manera total o parcial, lo que se conoce en términos técnicos como cancelación o amortización anticipada. De hecho, los prestamistas están obligados por ley a permitir que los prestatarios reembolsen una fracción o la totalidad del principal de sus créditos antes del vencimiento, aunque a cambio pueden cobrar una comisión que les compense la pérdida de ingresos en concepto de intereses. En los préstamos hipotecarios, la penalización puede ser de hasta el 0,5 % si se produce la devolución durante los primeros cinco años del plazo, mientras que si se efectúa en un momento posterior puede alcanzar un máximo del 0,25 %. En cambio, en los préstamos personales la compensación por amortización anticipada no puede superar el 1 % si queda más de un año para el vencimiento o el 0,5 % si queda menos tiempo para que termine el contrato.

Sin embargo, no todas las entidades cobran este recargo. Diversos bancos (especialmente los que operan a distancia) y la mayoría de los prestamistas privados no exigen que se pague una compensación en el caso de devolver una parte o todo el capital de sus créditos antes de tiempo, una ventaja que se conoce como amortización anticipada gratuita. Por tanto, si pensamos que podremos reembolsar la totalidad o una fracción del principal de un préstamo antes de la fecha del vencimiento, es recomendable que contratemos un producto que no incluya esta penalización, ya que de esta manera nos ahorraremos una cantidad de dinero importante tanto en intereses como en comisiones.

¿Qué es la carencia de los préstamos?

Los préstamos que cuentan con un período de carencia nos dan la posibilidad de no tener que pagar una parte o todo el importe de las cuotas durante un tiempo determinado, que normalmente no suele superar los dos años. En general, los créditos que incorporan esta característica están diseñados para aquellos clientes que tienen un nivel de ingresos algo bajo o que perciben su sueldo de un modo un poco irregular, como los préstamos para estudiantes o para autónomos, pero en la práctica todos los créditos pueden incluir un período de carencia si así lo decide la entidad prestamista. Existen dos tipos distintos de carencia; la total (de capital y de intereses) y la parcial (únicamente de capital):

  • Carencia total: los préstamos que tienen un período de carencia total nos dan la opción de no pagar ni los intereses ni el capital del producto durante un tiempo determinado.
  • Carencia parcial o de capital: en este caso, el cliente solo tiene que pagar los intereses del préstamo mientras dura el período de carencia.

Contratar un préstamo con carencia puede sernos útil si hemos utilizado una fracción importante de nuestros ahorros para pagar una parte del proyecto financiado y no disponemos de mucho dinero para hacer frente a las primeras mensualidades. Sin embargo, debemos tener en cuenta que los intereses del crédito se acumulan durante la carencia y que, cuando ésta termina, se añaden al precio final, lo que encarece el coste de las cuotas sucesivas. Por eso, si prevemos que podemos tener problemas para abonar las primeras mensualidades, es aconsejable que hagamos números para ver si nos resulta más conveniente reembolsar el producto en un plazo algo más largo para que el importe de las cuotas sea más asequible.

Principales diferencias entre créditos y préstamos

Aunque los términos "préstamos" y "créditos" se utilicen muchas veces como si fueran palabras con exactamente el mismo significado (así lo hacemos en algunas ocasiones en nuestro portal y lo hacen frecuentemente otros medios de comunicación españoles), en realidad no hacen referencia al mismo producto de financiación. Estas son, según el Banco de España, las principales diferencias entre un préstamo y un crédito:

  • Con los préstamos, la entidad pone a nuestra disposición una cantidad fija de dinero, que tendremos que devolver a través del pago de unas cuotas que incluirán una parte del principal del préstamo y una fracción de los intereses que se devenguen sobre todo el saldo pendiente de reembolso.
  • En cambio, con los créditos, la entidad nos ofrece una suma determinada de dinero y nos da el derecho a retirar el importe que necesitamos cuando queramos, siempre que no superemos el límite del crédito. En este caso, el acreditado debe devolver todo el dinero concedido, pero solo tiene que pagar los intereses que se devenguen sobre la cantidad que retire.

El siguiente ejemplo nos ayudará a apreciar cuál es la diferencia fundamental entre estos dos productos. Imaginemos que nos otorgan un crédito de 5.000 € y que decidimos retirar solamente 1.000 €. En este caso concreto, los intereses se devengarán únicamente sobre el capital dispuesto, no sobre toda la suma total concedida. En cambio, si contratamos un préstamo de exactamente el mismo importe y nos gastamos solo 1.000 €, los intereses sí se devengarán sobre todo el saldo pendiente de pago, es decir, sobre la cantidad de dinero que nos hayan prestado.

Préstamos sin intereses: al 0 % TAE

La guerra de precios que se libra desde hace varios meses en algunos sectores del mercado financiero ha animado a muchas entidades a lanzar nuevos créditos al 0 % para captar más clientes. Muchos de estos préstamos sin intereses son totalmente gratuitos, pues para reembolsarlos solo hay que devolver la cantidad de dinero otorgada, ni un solo euro más. No obstante, algunos de estos créditos al 0 % incluyen costes adicionales ocultos dentro de su "letra pequeña", por lo que en realidad no son gratis. Por eso, dependiendo de quién nos ofrezca estos préstamos, es aconsejable que seamos cuidadosos:

  • Concedidos por empresas privadas: algunas empresas lanzan puntualmente ofertas de minicréditos sin intereses para atraer nuevos clientes, aunque unas pocas compañías comercializan estos productos de manera permanente y no cobran nada a los solicitantes que contratan sus productos por primera vez. Estos préstamos gratuitos no suelen superar los 300 € y, en general, siempre son exclusivos para nuevos clientes. Los mini créditos sin intereses no tienen trampa ni cartón, pues si se cumplen las condiciones de la oferta, solo habrá que devolver el importe del préstamo, sin tener que pagar ni un céntimo en intereses, comisiones u otros gastos.
  • Concedidos por bancos: algunas entidades bancarias también conceden préstamos al 0 %, pero en algunas ocasiones sus productos incluyen costes adicionales dentro de su "letra pequeña". Normalmente, estos créditos bancarios sin intereses son solo al 0 % TIN y tienen comisiones y/o gastos de vinculación, por lo que no podemos decir que sean gratuitos. Si queremos saber qué costes incluyen estos créditos, deberemos fijarnos en su tasa anual equivalente y tendremos que leer detenidamente todas y cada una de las cláusulas del contrato.

Análisis previos a la aprobación de créditos

Lógicamente, cuando le pidamos un crédito a una entidad financiera, ésta evaluará nuestra situación personal, económica y laboral para asegurarse de que somos solventes y para comprobar que podremos devolver el dinero solicitado más los intereses dentro del plazo. Este estudio, denominado análisis crediticio, puede ser más o menos exhaustivo dependiendo del importe del préstamo y de los criterios de riesgo de cada entidad. Sin embargo, la mayoría de los prestamistas suele fijarse en los siguientes aspectos para decidir si la solicitud de un cliente es viable o no:

  • El historial crediticio: al solicitar financiación a una entidad bancaria, ésta consultará cuántos préstamos hemos contratado a lo largo de nuestra vida para saber cuántos de ellos hemos amortizado correctamente y cuántos tenemos todavía vigentes. Esta información está disponible en la base de datos de la Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE), en la que aparecen todos los créditos de 6.000 € o más que hayamos contratado durante los últimos 10 años. Si nuestro historial crediticio es bueno, es decir, si hemos devuelto nuestros anteriores créditos sin complicaciones y no tenemos deudas vigentes, tendremos más posibilidades de conseguir nuevos préstamos.
  • El historial de impagos: otra comprobación que harán todas las entidades será mirar si tenemos otros préstamos impagados. Para averiguar si nos hemos demorado en el abono de las cuotas de uno o de varios créditos, las entidades consultan las bases de datos de los ficheros de morosidad como ASNEF, RAI o EXPERIAN. Los solicitantes inscritos en estos archivos no pueden acceder a los préstamos bancarios, así que no tienen más remedio que acudir a una compañía privada que otorgue créditos con ASNEF online.
  • La capacidad de pago: otro de los aspectos fundamentales que valoran las entidades es nuestra capacidad para hacer frente al abono de las cuotas del préstamo que solicitemos. Dependiendo de a quién acudamos y del tipo de crédito que queramos contratar, los requisitos de solvencia exigidos y la manera de analizar nuestra capacidad de reembolso podrá variar, aunque normalmente siempre tendremos que entregar un documento en el que se indique que cobramos una cantidad de dinero suficiente para pagar las mensualidades. Como es lógico, si pedimos préstamos de bajo importe, nos permitirán que cobremos una suma menor para poder acceder al crédito.
  • Situación socio-económica: nuestra situación laboral y familiar también influirá sobre la decisión final, pues para un prestamista no es lo mismo otorgar un préstamo a un trabajador temporal que a uno indefinido o a un pensionista. Los estándares de riesgo varían según la entidad, pero normalmente cuanto más dinero pidamos, más condiciones óptimas se nos exigirán.

El tiempo que tardará un prestamista en realizar este estudio será más o menos extenso dependiendo de la clase de crédito que solicitemos, de la cantidad de dinero que necesitemos y de sus propios criterios de riesgo. Por ejemplo, si pedimos préstamos sin aval de bajo importe a una empresa de minicréditos, obtendremos una respuesta definitiva prácticamente de inmediato, mientras que si solicitamos créditos de importes mayores a una entidad bancaria convencional, la evaluación será mucho más detallada y, en consecuencia, tardaremos más tiempo en saber si nuestra petición es viable (unos días o semanas, por lo general).

Requisitos para contratar préstamos

Antes de pedir uno o más préstamos a cualquier entidad financiera es importante que consultemos qué requisitos exige y que nos aseguremos de cumplirlos todos, pues de no ser así nuestra solicitud será denegada y no podremos contratar el producto que nos interese. Las condiciones de acceso de un crédito pueden ser unas u otras en función de la cantidad de dinero que necesitemos, del tipo de préstamo que queramos contratar y de los criterios de riesgo del propio prestamista, aunque por norma general todas las entidades exigen lo siguiente:

  • Facilitar nuestros datos personales. Las entidades nos pedirán nuestro documento de identidad para comprobar nuestra edad y residencia, un número de cuenta que esté activo y a nuestro nombre para poder ingresar el préstamo y nuestro número de teléfono y/o nuestra dirección de correo electrónico para contactar con nosotros. También es posible que nos pregunten por nuestra situación familiar: estado civil, personas a cargo...
  • Contar con un buen nivel de ingresos. Para asegurarse de que podremos devolver el importe íntegro del préstamo más los intereses devengados, los bancos y las empresas a las que acudamos nos pedirán que presentemos un documento que demuestre que cobramos unos ingresos suficientes para pagar las cuotas del préstamo. Dependiendo de la entidad y del tipo de crédito, los ingresos podrán provenir de una nómina, de una pensión, de una prestación por desempleo, etc.
  • Aportar garantías. Dependiendo del tipo de crédito y del prestamista, la garantía puede ser personal (el conjunto de nuestros bienes presentes y futuros), real (una casa, un coche, una licencia de taxi…), el aval de un tercero, etc. En caso de impago, los bienes puestos como garantía pueden ser embargados.

Lógicamente, si solicitamos grandes cantidades de dinero, los requisitos que tendremos que reunir para acceder al préstamo serán mucho más duros. Esta es una de las razones por las que los bancos, que en general prestan sumas mayores, establecen unas condiciones de acceso más estrictas que las exigidas por las compañías de minicréditos online, ya que estas últimas no suelen prestar más de 1.000 € por operación.

Documentos necesarios para solicitar préstamos

En la mayoría de los casos, cuando pidamos un préstamo deberemos presentar, junto al correspondiente formulario de solicitud debidamente rellenado, varios documentos que certifiquen que somos solventes y que reunimos todos los requisitos exigidos para acceder a los créditos que nos interesen. La cantidad de documentación que tendremos que entregar será mayor o menor dependiendo de la política de cada prestamista, que variará según el producto que queramos contratar y la suma de dinero que necesitemos. Sin embargo, por norma general, las entidades suelen pedir los siguientes documentos:

  • Documento de identidad: DNI, NIE o pasaporte para certificar que somos mayores de edad y que residimos de manera permanente en España.
  • Un extracto bancario para que el prestamista conozca nuestros gastos e ingresos mensuales
  • Justificante de ingresos: una nómina, una pensión, la prestación por desempleo o cualquier otro documento que demuestre que disfrutamos de ingresos estables y suficientes para hacer frente a las mensualidades.
  • Nuestro número de cuenta para hacernos el ingreso del préstamo.
  • Nuestro número de teléfono y/o nuestra dirección de correo electrónico para contactar con nosotros.
  • Justificante de deuda: (sólo si estamos inscritos en un fichero de morosos) un documento que detalle el monto y la procedencia de la deuda por la que estamos inscritos.

Además, si pedimos créditos con finalidad, es decir, préstamos diseñados específicamente para financiar proyectos muy concretos (como un crédito para comprar un coche o un préstamo para pagar la matrícula universitaria), es probable que también tengamos que presentar el presupuesto, la factura proforma o el albarán del bien o servicio a financiar para demostrar que no utilizaremos el dinero del crédito para otros fines. Todos estos documentos se los tendremos que entregar a la persona que gestione nuestra solicitud o deberemos enviárselos a la entidad por correo electrónico o postal, dependiendo de los requerimientos del prestamista y del propio proceso de contratación del producto.

Los formularios de solicitud de los préstamos

Por norma general, cuando pidamos un préstamo tendremos que rellenar el formulario de solicitud correspondiente con varios de nuestros datos y deberemos entregárselo a la entidad (presencialmente en una oficina o a través de Internet) para que evalúe nuestra información personal, laboral y financiera y valore si cumplimos todas las condiciones requeridas para acceder a uno de sus préstamos.

La cantidad de información que deberemos facilitar dependerá del crédito que solicitemos, de la suma de dinero que queramos que nos otorguen y de los propios criterios de riesgo del prestamista, aunque en la mayoría de los casos tendremos que aportar los datos que vemos a continuación:

  • Cantidad y plazo: nos pedirán que indiquemos la cantidad que queremos solicitar y el plazo más conveniente para nosotros para amortizarlo.
  • Datos personales: nombre, apellidos, fecha de nacimiento y número del documento de identidad.
  • Situación económica: ingresos mensuales (nómina, subvención, paro...) y gastos fijos (alquiler, hipoteca, facturas, etc).
  • Situación laboral: tipo de contrato, estudios, antigüedad en el trabajo, rango...
  • Situación personal: si estamos casados, si tenemos hijos, personas a nuestro cargo...
  • Situación crediticia: si tenemos otros préstamos pendientes (incluyendo tarjetas de crédito), si estamos en un fichero de morosos, etc.
  • Datos de contacto: dirección actual, número de teléfono y correo electrónico.

La cantidad de campos que tendremos que rellenar será mayor o menor dependiendo de la cantidad de información que necesite la entidad a la que acudamos, que variará según la relación que tengamos con ella. Dicho de otro modo, si solicitamos un crédito a un banco del que seamos clientes desde hace unos años, éste ya tendrá muchos de los datos necesarios para evaluar nuestro perfil de riesgo, así que tendremos que facilitarle mucha menos información que si le pedimos un préstamo a una entidad con la que no tengamos ningún tipo de relación.

¿Qué ocurre con los préstamos cuando fallece el titular?

Al morir el titular de uno o de varios préstamos, son sus herederos los que se tienen que encargar de tramitar todo el papeleo y de gestionar, si quieren recibir la parte de la herencia que les corresponde, el pago de las deudas que el difunto tuviera pendientes. Por eso, antes de aceptar una herencia, debemos tener presente que, en caso de hacerlo, recibiremos tanto los bienes como las obligaciones del fallecido, incluida la cancelación de todos sus préstamos y de sus otras deudas. Veamos qué pasos debemos seguir si heredamos los créditos de un familiar o de un conocido.

Qué debemos hacer con respecto a los préstamos

Si optamos por aceptar la herencia, es decir, por adquirir tanto los bienes del fallecido como la totalidad de sus obligaciones, estos son los pasos que tendremos que dar para cambiar la titularidad de sus préstamos vigentes:

1.- En primer lugar, tendremos que avisar a la entidad bancaria proveedora del crédito, pues de lo contrario las cuotas mensuales de los préstamos pendientes se seguirán cargando a la cuenta del titular fallecido.

2.- Lo siguiente que tendremos que hacer es entregar la documentación pertinente para tramitar el cambio de titularidad de los préstamos, aunque cada entidad tiene un procedimiento diferente estos son los documentos que, por lo general, tendremos que entregar:

  • Certificado de defunción
  • Certificado de últimas voluntades
  • Testamento o declaración de herederos
  • Escritura de adjudicación de la herencia
  • Certificado de pago del impuesto de sucesiones: este documento se entrega después ya que el banco nos debe entregar los certificados necesarios para pagarlo
  • Escritura pública de renuncia en caso de que alguno o varios de los herederos no acepten la herencia.

3.- Tras entregar todos los documentos pertinentes, el banco nos entregará todos los bienes del fallecido, así como la totalidad de sus deudas: los préstamos, las cuentas corrientes, los depósitos, los planes de pensiones, etc. Dependiendo de los productos que tuviera contratados, es posible que nos pidan más documentación o que tengamos que aportar garantías adicionales.

¿Puedo pedir más créditos si ya tengo uno?

Sí, pero, por lo general, no al mismo prestamista. Un proveedor de créditos no suele conceder más de un préstamo al mismo titular, excepto cuando los préstamos otorgados pertenecen a clases distintas. Por ejemplo, sí es bastante común que un cliente con una hipoteca vigente pueda contratar un crédito coche o un préstamo para reformas a través del mismo banco. De todos modos, si nuestra entidad no nos quiere conceder un crédito nuevo, siempre podemos tratar de negociar una refinanciación para que nos incrementen el principal de un préstamo vigente, aunque como es lógico no obtendremos la ampliación del capital si no reunimos unos mínimos requisitos de solvencia.

En cambio, si nuestro banco no nos otorga un crédito nuevo y se niega a ampliar el principal de otro que tengamos vigente, podemos acudir a otros proveedores de préstamos para obtener la financiación que necesitemos: a una entidad bancaria distinta, a un establecimiento financiero de crédito, a una compañía de capital privado, a una plataforma de crowdlending, etc. Sin embargo, como es lógico, el nuevo prestamista analizará nuestro historial crediticio y nuestro volumen de ingresos para averiguar cuántos créditos pagamos actualmente y valorar si seremos capaces de abonar las mensualidades de varios préstamos a la vez.

Impago de un préstamo: ¿qué puede ocurrirnos?

Al formalizar el contrato de un crédito, nos comprometemos explícitamente a reembolsar el dinero otorgado más los intereses correspondientes del modo pactado con la entidad. Por ello, si no somos capaces de abonar las cuotas del préstamo en la fecha acordada, estaremos incumpliendo las condiciones firmadas y la entidad podrá aplicar las sanciones por demora establecidas en el contrato del producto. Estas penalizaciones pueden ser más o menos duras dependiendo de la política de cada prestamista, pero normalmente todas las entidades aplican las que enumeramos a continuación:

Comisiones de descubierto

Si hemos domiciliado el pago de nuestros préstamos en alguna cuenta y, llegada la fecha del abono, no disponemos del saldo suficiente para afrontar el coste de la cuota correspondiente, es posible que nuestra entidad nos adelante esa suma y se genere un descubierto bancario, cuyo precio en comisiones y en intereses puede ser muy elevado. Veamos cuáles son todos los gastos que tendremos que pagar si nos quedamos "en números rojos":

  • Comisión por descubierto: es lo que nos cobra la entidad por “prestarnos” dinero cuando tenemos un descubierto. La comisión cobrada suele aplicarse sobre el mayor saldo deudor y se calcula a partir de un tanto por ciento que fija cada banco y que suele rondar el 4,50 %. Además, las entidades suelen fijar una cantidad mínima de unos 15 € aproximadamente.
  • Comisión por reclamación de posiciones deudoras: es lo que cuestan las gestiones que, en teoría, realiza nuestro banco cuando nos reclama la deuda. No suele superar los 35 €.
  • Interés del descubierto: es el tipo de interés aplicado sobre la cantidad prestada al cliente por el descubierto. En la mayoría de los casos se sitúa en torno al 9,50 % nominal anual.

La suma de todos estos gastos hace que en muchas ocasiones un descubierto bancario supere el coste de un mini crédito.

Comisiones e intereses de demora

En cambio, si nuestro banco decide no cubrirnos el abono de las mensualidades del préstamo con un descubierto en la cuenta, la cuota quedará impagada y, por tanto, procederá a cobrarnos los recargos por demora que detallamos a continuación:

  • Comisión por reclamación de posiciones deudoras: como hemos visto más arriba, es lo que cobran las entidades por comunicarnos que tenemos una deuda impagada. Oscila entre los 25 € y los 35 €, aunque puede ser superior dependiendo del prestamista.
  • Interés de demora: es un porcentaje que puede ser mayor o menor dependiendo de la entidad y del tipo de crédito. En el caso de los préstamos personales, la ley establece que el interés de demora no puede superar por más de dos puntos al interés pactado, mientras que en el caso de los préstamos hipotecarios, el tipo de interés de demora máximo es de tres veces el interés legal del dinero.

Inscripción en una lista de morosos

Si se prolonga el impago de sus préstamos, muchas entidades también deciden inscribir los datos de los titulares en un fichero de morosos como ASNEF, BADEXCUG o RAI. Esta sanción no es propiamente económica, pero sí nos puede ocasionar muchos problemas, ya que aparecer en uno de estos registros prácticamente nos cierra el acceso a los créditos bancarios y a otros productos financieros como tarjetas de crédito o depósitos. Además, muchas empresas de capital privado tampoco nos querrán conceder préstamos si aparecemos en ASNEF o en otras listas de impagos por no abonar las mensualidades de un crédito.

Reclamación judicial

Como último recurso para recuperar el capital del crédito, la entidad puede interponer una denuncia judicial, aunque antes de llegar a este punto muchos prestamistas contratan los servicios de empresas especializadas en recobros a morosos. Si finalmente nos denuncian y perdemos el juicio, deberemos saldar la totalidad de la deuda contraída (el principal del préstamo más los intereses que correspondan) y tendremos que abonar tanto los cargos derivados por la demora como los costes del proceso judicial.

Embargo de bienes

Si la denuncia de nuestro acreedor prospera y no disponemos del dinero suficiente para saldar toda nuestra deuda, el juez puede sentenciar el embargo de los bienes aportados como garantía del préstamo. En los créditos con garantía personal, podrán embargarnos todos nuestros bienes presentes y futuros, aunque lo más común es que nos retengan un porcentaje de nuestros ingresos (fijado por ley) y el saldo de nuestras cuentas corrientes. En cambio, si el préstamo tiene como garantía única un bien real, como un coche o una vivienda, éste podrá ser embargado para saldar la totalidad de la deuda.

Reclamación al avalista

Cuando una tercera persona avala un préstamo impagado, la entidad actúa de un modo un poco distinto ante la demora. En estas situaciones, el prestamista también le reclamará al avalista que abone las cuotas pendientes, ya que éste se comprometió a responder ante los posibles impagos del titular al firmar el contrato. Si la persona que respalda al titular tampoco es capaz de pagar las mensualidades adeudadas, los bienes de ambos pueden ser embargados en última instancia hasta saldar la totalidad de la deuda.

¿Qué puedo hacer si no me conceden el préstamo?

En general, cuando una entidad financiera decide rechazar una solicitud, lo hace básicamente por dos razones: porque el solicitante no dispone de un nivel adquisitivo suficiente para reembolsar el préstamo y no puede aportar garantías adicionales (como un aval, por ejemplo) o porque tiene deudas impagadas registradas en ficheros de morosidad como ASNEF o RAI. No obstante, como los prestamistas no suelen comunicar los motivos de las denegaciones, en muchos casos no sabremos por qué nuestra petición no ha prosperado.

Si queremos saber de antemano si reunimos todos los requisitos que suelen exigir las entidades para evitar posibles rechazos, podemos descargar la guía "Cómo aumentar las posibilidades de conseguir un crédito", una útil herramienta elaborada por los especialistas financieros de HelpMyCash. Con esta guía gratuita, que no contiene ningún tipo de spam, despejaremos las siguientes dudas:

  • Cómo funciona un prestamista y cómo funcionan los préstamos
  • A quién solicitar un crédito según nuestro perfil
  • Cuáles son nuestras probabilidades de aprobación y cómo aumentarlas
  • Cuáles son nuestras posibilidades actuales de conseguir créditos

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¡Guía GRATUITA! Cómo aumentar las posibilidades de conseguir un crédito

CÓMO AUMENTAR LAS POSIBILIDADES DE CONSEGUIR UN CRÉDITO

Compara créditos y encuentra la oferta más barata en minutos

La competencia que enfrenta a las entidades que operan dentro del mercado financiero es cada vez más feroz, lo que ha obligado a muchas de ellas a mejorar las condiciones de sus préstamos para adaptarse a las necesidades tanto de sus clientes como de los nuevos solicitantes de financiación. Como la oferta disponible es tan amplia, recomendamos utilizar un comparador de créditos como el de HelpMyCash.com, pues esta herramienta nos permite consultar las características de todos los préstamos comercializados y compararlas para averiguar qué crédito se adapta mejor a nuestras necesidades económicas y a nuestro perfil.

Si queremos encontrar préstamos baratos deberemos comparar distintas ofertas y fijarnos en los siguientes aspectos:

  • El coste del crédito. Tipo de interés, costes de gestión, comisiones de estudio... Son muchos los aspectos que hay que tener presentes para saber cuánto dinero habrá que pagar por el préstamo que contratemos. Para hacernos una idea de cuál será este coste, es aconsejable que nos fijemos en la tasa anual equivalente (TAE), pues es un indicador que incluye tanto los intereses como las comisiones y otros costes. No obstante, los pagos a terceros no se reflejan en la TAE, así que tendremos que leer detenidamente las cláusulas del contrato para averiguar cuál es el precio total del préstamo. En general, los créditos bancarios son mas baratos que los préstamos privados, aunque sus requisitos suelen ser más exigentes.
  • Los servicios vinculados. Para acceder a sus préstamos, muchos bancos nos exigirán que contratemos algún tipo de servicio vinculado, como domiciliar la nómina o adquirir un seguro o cualquier otro producto. A cambio de aumentar la vinculación, en la mayoría de los casos obtendremos una bonificación del tipo de interés o nos eliminarán las comisiones.
  • Los plazos de aprobación y concesión. Dependiendo de la entidad, la aprobación y concesión de préstamos tardará más o menos. Los bancos tradicionales suelen tardar más tiempo, mientras que los prestamistas privados y la banca online pueden aprobar y conceder préstamos en cuestión de horas o de días.
  • Los trámites para conseguirlo. Según el tipo de entidad deberemos solicitar el préstamo en la oficina, online, por teléfono, etc. El tiempo que perdamos presentando la documentación también dependerá del tipo de prestamista.

Si queremos saber cuáles son los créditos más baratos en este preciso momento, podemos consultar el ranking de préstamos de nuestra página, en el que aparecen los productos de financiación que reúnen las condiciones más atractivas.

Sobre esta página

Para qué sirve esta página sobre créditos

Es muy probable que, a lo largo de nuestra vida, necesitemos contratar uno o más préstamos para financiar nuestros proyectos particulares o para disponer de liquidez extra para nuestros gastos del día a día. Pedir un crédito, sin embargo, siempre conlleva contraer una deuda, así que antes de hacerlo conviene conocer cómo funcionan estos productos, qué condiciones ofrecen y qué precauciones es aconsejable tomar para no endeudarse más de la cuenta. En esta página respondemos todas estas cuestiones y, además, mostramos una lista con los préstamos más atractivos del momento para que nuestros usuarios puedan compararlos y puedan solicitar los que se adapten a sus necesidades.

Fuente: la información relativa a los rasgos principales de los préstamos y de las entidades prestamistas procede del Portal del Cliente Bancario y de la Asociación Española de la Banca (AEB).

Metodología: los datos referentes a las condiciones de los créditos los hemos obtenido investigando las páginas web de los distintos prestamistas y consultando las estadísticas oficiales.

Sobre HelpMyCash.com: somos un comparador online compuesto por un equipo de especialistas en la investigación financiera. A través de nuestro portal, el usuario puede comparar diferentes productos de finanzas personales y de economía del hogar, además de acceder a una información de calidad que le permitirá escoger el producto que mejor se ajuste a su perfil.

Aviso: los servicios que ofrecemos son totalmente gratuitos para el usuario. HelpMyCash obtiene sus ingresos de la publicidad y de sus productos destacados.

Te escuchamos: desde HelpMyCash queremos ayudarte a solucionar cualquier duda que tengas. Para ello, ponemos a tu disposición los siguientes servicios de atención:


AUTOR:

Avatar de Miquel Riera

Miquel Riera

Especialista en Préstamos y Tarjetas de HelpMyCash.com


Preguntas recientes

Avatar  de Explorador

tengo gastos y necesito prestamos para autonomos

Buenas tardes, veras resulta que soy freelance y me llueven las facturas pero como siempre tengo clientes q no me pagan a tiempo e igualmente quieren que responda ante mi trabajo porque en este pais esto funciona asi. Necesito dinero pero no se si en mi situacion me daran lo que busco, porque como estos empleos son asi que si un mes me salen mas trabajillos puedo ir economicamente bien pero luego otro mes se retrasan en pagarme. El caso es q se me ha estropeado el ordenador y yo trabajo desde ahi osea que necesito comprarme otro o repararlo con urgencia. He visto que hay prestamos para autonomos, podria conseguir la financiacion que necesito?

Explorador 26/04/2017 | 1 respuesta/s

1 HelpMyCash el 26/04/2017

avatar para HelpMyCash

Buenas tardes, Explorador.

Si necesitas financiación para comprar un nuevo ordenador, puedes recurrir a los préstamos para autónomos que ofrecen diversos prestamistas privados con los que puedes conseguir el dinero que estás buscando. Con los créditos para autónomos no necesitas contar con una nómina al uso, pero sí que sería necesario demostrar que tienes unos ingresos regulares, suficientes y justificables. La empresa a la que recurras necesita cierta seguridad de que podrás reembolsar el dinero prestado más los intereses que se generen. Ellos analizarán tus cuentas en el momento que lleves a cabo la solicitud y verificarán, generalmente, tus ingresos de los últimos meses.

Con los créditos rápidos podrás conseguir financiación sin nómina de hasta 3.000 € que puedes pagar en cuotas mensuales que se ajusten mejor a tu perfil. Recuerda que cuanto mayor sea el plazo de reembolso, mayores intereses estarás pagando en total. Por tanto, intenta establecer un plazo de devolución con unas cuotas que te permitan amortizar el crédito en un tiempo más corto.

Con el comparador de préstamos de nuestro portal podrás calcular las cuotas de tu préstamo para ver cómo te sería más fácil organizarte la devolución del mismo.

Espero que mi respuesta haya sido de utilidad.

Un saludo.


Avatar  de juancar1959

Préstamo con AFP Préstamos

Leí en su página que se podía pedir un préstamo a esta empresa y lo hice. Me envían un acuerdo de préstamo desde una notaría francesa, que al parecer existe, pero no me confirman que me hayan enviado ese contrato. ¿es de fiar esta empresa? Alguien tiene noticias de ella? Gracias

juancar1959 25/04/2017 | 1 respuesta/s

1 HelpMyCash el 25/04/2017

avatar para HelpMyCash

Buenas tardes, Juancar1959.

Desafortunadamente nuestro portal no cuenta con información sobre esta empresa prestamista, pues no trabajamos con ellos.

De todos modos, si necesitas financiación, aquí puedes ver diferentes posibilidades de préstamos personales de empresas que operan en nuestro país.

Un saludo.


Avatar  de Dicofer

PROBLEMA DE CREDITO.

Buenos días. Soy un joven agricultor que por desgracia no ha tenido mucha suerte en el negocio mayoritariamente por cuestiones ajenas a mi persona. Tengo pendiente el pago de una ayuda de incorporación por parte de la Junta de Castilla y León la cual parece que no llega nunca y eso ha hecho que, unido al problema comentado anteriormente (malas reparaciones de averías y cosas así) me haya tenido que endeudar demasiado y ahora tenga problemas de liquidez serios.
Tengo pedido un préstamo PYMES que acabo en mayo del cual debo tres cuotas y uno personal del que debo dos cuotas. Tengo otro también referente a esa ayuda de la Junta del que estoy al día y que se cancelará el día que me paguen dicha ayuda. También tengo un anticipo del dinero de la Política Agraria Comunitaria del que con la cantidad que me deben de dicha ayuda serviría para cubrirlo y por último tengo pendiente el pago de tres préstamos rápidos uno de ellos con vivus que se ha disparado.
Escribo esta pregunta para ver si hay alguna solución o alguien está dispuesto a ayudarme, pues la cosa ya va siendo desesperada.
Gracias por su atención y perdón por el tocho.
Saludos.
Diego ****

Dicofer 24/04/2017 | 3 respuesta/s

1 HelpMyCash el 24/04/2017

avatar para HelpMyCash

Buenos días, Dicofer.

De acuerdo a la situación que me comentas, una posible solución es pedir una reunificación de deudas como la que ofrece SUIZAINVEST. Esta empresa otorga un préstamo con garantía hipotecaria mediante el cual podrías agrupar todos tus préstamos en uno solo, pero a cambio tendrías que poner como garantía un inmueble en propiedad.

Este sistema suele contratarse como última opción debido a los riesgos que conlleva, pues en caso de que no pudieras hacer frente al reembolso, la empresa se quedaría con la vivienda. Por tanto, es una posibilidad que tienes que meditar con tiempo para asegurarte de que puedes cumplir con el pago de la deuda y conocer todos los riesgos que esto implica.

Espero que mi respuesta haya sido de utilidad.

Un saludo.


2 Dicofer el 25/04/2017

Avatar  de Dicofer

[cita=37837]#1[/cita]
Gracias por la respuesta. ¿Saben si esta empresa acepta fincas de caracter rustico?.
Saludos.


3 HelpMyCash el 25/04/2017

avatar para HelpMyCash

[cita=37850]#2[/cita] Buenas tardes, Dicofer.

La empresa SUIZAINVEST acepta cualquier tipo de inmueble siempre y cuando lo tengamos en propiedad.

Un saludo.


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