Conoce como puedes cambiar una hipoteca variable a fija

¿Es buena idea cambiar una hipoteca variable a fija?

Lo primero que tienes que preguntarte es si merece la pena pasar tu hipoteca variable al tipo fijo. Si solo piensas a corto plazo, tener un interés fijo no parece el mejor de los negocios: como actualmente el euríbor cotiza en valores negativos, las hipotecas variables (cuyo interés se calcula con este índice) tienen en estos momentos unas cuotas más baratas que las fijas.

Ahora bien, como las hipotecas se devuelven en muchos años, deberías tomar la decisión pensando en el largo plazo. Según la mayoría de los expertos, la previsión es que el euríbor siga subiendo los próximos meses y supere el 0% dentro de poco. Teniendo esto en cuenta, pasarte al tipo fijo sí puede ser una buena idea por los siguientes motivos:

  • Estarás a salvo de las idas y venidas del euríbor: como el interés será fijo y constante, pagarás siempre la misma cuota.

  • Pagarás menos si el euríbor sube: pongamos, por ejemplo, que tienes una hipoteca variable a euríbor más 1% y la pasas a un tipo fijo del 1,50%. Si el euríbor supera el 0,5% dentro de unos años, pagarás unas cuotas más baratas que si te hubieras quedado con el interés variable. Es un escenario más que probable, porque en 2014, hace menos de 10 años, el euríbor cotizaba sobre esos valores.

¡No pospongas la decisión! Los bancos están subiendo sus tipos fijos para que sus clientes se hipotequen a tipo variable, con el que esperan obtener más beneficios si el euríbor sigue subiendo. Cuanto antes hagas el cambio, más probabilidades tendrás de conseguir un interés fijo bajo.

Calcula cuánto puede subir tu hipoteca variable

Calcular cuánto se encarecerá tu hipoteca variable si el euríbor sigue subiendo puede ayudarte a tomar la decisión. Así podrás comparar las cuotas que pagarías con un tipo fijo y podrás valorar si te conviene el cambio de interés. Usa nuestro simulador de cuotas que te devolverá el precio que pagarás con diferentes valores del euríbor: al 1%, al 3% o hasta al 5% (su máximo histórico):

Cómo se puede pasar una hipoteca variable a fija

¿Ya tienes claro que quieres cambiar tu hipoteca variable al tipo fijo? Existen tres maneras de llevar a cabo esta operación:

1. Con una novación de hipoteca

Consiste en llegar a un acuerdo con tu banco para que cambie el interés de tu hipoteca y lo pase del variable al fijo. Tendrás que hablar con un agente de tu entidad, tasar tu vivienda (el banco querrá conocer su valor para evaluar el riesgo de la operación) y formalizar la novación ante notario.

2. Con una subrogación del préstamo hipotecario

Consiste en cambiar tu hipoteca a otro banco que acepte sustituir tu actual interés variable por uno fijo. Tendrás que encontrar a una entidad dispuesta a llevar a cabo la operación, tasar tu vivienda y formalizar la subrogación ante notario.

3. Con la contratación de una hipoteca nueva

Consiste en contratar una nueva hipoteca a interés fijo para cancelar tu actual préstamo a tipo variable. Tendrás que solicitar el crédito a tu banco o a otra entidad, tasar tu vivienda, formalizar la contratación ante notario, liquidar la hipoteca variable que tenías con el dinero de la nueva hipoteca y tramitar su cancelación registral para que se pueda inscribir el nuevo préstamo en el Registro de la Propiedad.

¿Cuánto cuesta pasar una hipoteca a un interés fijo?

Las tres operaciones que permiten cambiar el interés de un préstamo hipotecario cuestan dinero. Ahora bien, los gastos de una novación o de una subrogación no son los mismos que los que asocia la contratación de una nueva hipoteca. A continuación te mostramos cuánto tendrás que pagar en cada caso:

Con una novación o una subrogación

Si te pasas al tipo fijo con una novación o una subrogación, tendrás que pagar los siguientes gastos:

  • La tasación de tu vivienda: cuesta unos 300 euros de media.

  • La comisión por pasar la hipoteca variable al tipo fijo: su coste no puede ser de más del 0,15% sobre el importe pendiente de tu hipoteca si llevas a cabo la operación durante los primeros tres años de su plazo de devolución. Si el cambio se produce posteriormente, el coste de esta comisión es del 0%.

¿Tu hipoteca establece una comisión por novación o subrogación más cara que la que te hemos indicado? En estos casos, el banco está obligado por ley a respetar la comisión máxima del 0,15% durante los primeros tres años (y 0% después), sin importar cuándo firmaste el préstamo ni lo que se indique en la escritura.

Con la contratación de un préstamo nuevo

En cambio, si decides firmar una hipoteca fija nueva para liquidar la variable que tienes ahora, te tocará pagar estos gastos:

  • La tasación de tu vivienda: su coste es de unos 300 euros de media.

  • La comisión de apertura de la nueva hipoteca: la mayoría de los bancos ya no la cobran. Si te la quieren aplicar, intenta negociar para que no la incluyan en el contrato.

  • Los gastos de cancelación registral del préstamo que vayas a liquidar: cuestan unos 1.000 euros de media.

  • La comisión por amortización anticipada del préstamo que cancelas: cuesta entre el 0% y el 1% sobre su importe pendiente, dependiendo de lo que se indique en el contrato.

¿Cuál es la mejor manera de cambiar el interés de una hipoteca?

Como has visto, cambiarte al interés fijo con una novación o una subrogación sale más barato que contratar una hipoteca nueva para cancelar la que tienes vigente. Ahora bien, imagina que el interés que puedes conseguir con un nuevo préstamo es más bajo que el que te ofrecen con las dos primeras opciones. En ese caso, puede que el ahorro en intereses compense pagar un poco más por el cambio.

Por este motivo, nuestro consejo es que barajes todas las opciones. Es decir, que hables con tu banco, que pidas ofertas de subrogación a otras entidades y que solicites una nueva hipoteca a otras financieras. Así, cuando tengas varias propuestas sobre la mesa, podrás hacer números y valorar qué operación te sale más a cuenta a la larga.

Mejores hipotecas para cambiar del tipo variable al fijo

No sabemos qué te puede ofrecer tu banco si negocias, pero sí podemos facilitarte propuestas de otras entidades que ofrecen subrogaciones y nuevos préstamos para que te pases del tipo variable al fijo. Estas son las tres mejores ofertas que puedes encontrar en el mercado:

Mejores ofertas para pasarte al tipo fijo
#1
Bonificado* Sin bonificar
TIN 2,07 % 2,47 %
TAE 2,37 % 2,49 %
Cuota 509 € 528 €
*2 productos bonificadores
#2
TIN 2,39 %
TAE 2,59 %
Cuota 525 €
0 vinculaciones
#3
Bonificado* Sin bonificar
TIN 1,70 % 2,70 %
TAE 2,06 % 2,84 %
Cuota 492 € 540 €
*3 productos bonificadores

Recuerda: pide ofertas a tu banco y a otras entidades (el máximo número posible), compara todas las propuestas y quédate con la más atractiva.

¿Se puede cambiar una hipoteca fija a variable?

Ya hemos explicado cómo pasarse del interés variable al fijo, pero ¿este cambio se puede hacer a la inversa? Es decir, pasar una hipoteca del tipo fijo al variable. Lo cierto es que , y con las mismas operaciones: con una novación, con una subrogación o con un nuevo préstamo.

La única diferencia es que te saldrá más caro si te pasas al tipo variable con una novación o con una subrogación. En estos casos, la ley permite que se te cobre una comisión por novación sin precio máximo (suele costar hasta el 0,5% sobre el importe pendiente) o una comisión por subrogación con un coste máximo del 2% sobre el importe pendiente. En cambio, si contratas una hipoteca variable para cancelar un préstamo a tipo fijo, los gastos serán los mismos que si llevas a cabo esta operación para pasarte del variable al fijo.

Además de tener en cuenta el precio de la operación, deberás valorar si te conviene dejar la tranquilidad que proporciona un interés fijo. En estos momentos, con un euríbor al alza, pasarte al tipo variable parece arriesgado porque tus cuotas se encarecerán si este índice sigue subiendo. Solo es aconsejable llevar a cabo este cambio si tienes un músculo financiero suficiente para soportar que las cuotas se te disparen en algún momento.