Los préstamos bancarios más baratos del momento
#1
  • Interés desde 5,99% TIN
  • Sin cambiar de banco
  • Hasta 50.000€ para cualquier proyecto
  • Plazo hasta 10 años
  • Acepta ASNEF: NO
Contratar
#2
  • Interés desde el 4,59% TAE
  • Sin cambiar de banco
  • Hasta 30.000€ para cualquier proyecto
  • Sin comisiones
  • Acepta ASNEF: NO
Contratar
#3
  • Interés desde el 3,99% TIN
  • Hasta 60.000 €
  • Sin comisiones
  • Sin cambiar de banco
  • Acepta ASNEF: NO
Más info
#4
  • Hasta 30.000€
  • A devolver en 7 años
  • Desde el 4,95% TIN
  • Sin comisiones
  • Acepta ASNEF: NO
Más info
#5
  • Desde el 4,75% TIN
  • Para clientes y no clientes del BBVA
  • Desde 3.000 hasta 20.000€
  • Sin papeleos
  • Acepta ASNEF: NO
Más info
#6
  • Al 4,95% TIN
  • Hasta 60.000€
  • Para cualquier finalidad
  • Plazo de hasta 8 años
  • Acepta ASNEF: NO
Más info
#7
  • Desde el 6,95% TIN
  • Hasta 24.000€
  • Plazo de hasta 5 años
  • Sin comisiones
  • Acepta ASNEF: NO
Más info
#8
  • Desde un 5,99% TIN
  • Hasta 60.000€ en 48 horas
  • Plazo hasta 8 años
  • Sin cambiar de banco
  • Acepta ASNEF: NO
Más info

Criterios para elaborar el ranking de los préstamos bancarios más baratos

  • Para definir el orden se ha tenido en cuenta los datos que facilitan los bancos sobre sus préstamos: la tasa anual equivalente (TAE), el tipo de interés nominal (TIN), las comisiones y la cantidad de productos bonificadores a los que hay que suscribirse para obtener el mejor interés.

  • Para nosotros es importante que sepas que los datos que ofrecemos son genéricos: forman parte de la estrategia de marketing de los bancos. De ahí que, por ejemplo, el interés siempre se anuncie con el indicativo de Desde. Es decir, es información orientativa: los bancos ajustarán las características estándar a la situación financiera del cliente.

prestamos bancarios

Tipos de préstamos que ofrecen los bancos

Aunque parezca una obviedad, cuando hablamos de préstamos bancarios estamos haciendo referencia única y exclusivamente a los préstamos personales que otorgan los bancos. Si bien existen otras financieras que conceden préstamos personales, en esta página nos centraremos en las características y ventajas de solicitar financiación a las entidades bancarias.

Para que te concedan estos créditos, la banca te pedirá unos requisitos mínimos de solvencia y estabilidad laboral. Suelen ser más estrictos que los que exigen los establecimientos financieros de crédito (EFC) y los prestamistas privados porque su límite para asumir riesgos es más reducido. A cambio, sus intereses suelen ser más económicos, sobre todo si eres cliente.

Existen diferentes tipos de préstamos bancarios según el proyecto que quieras financiar:

1. Préstamos personales bancarios

Sirven para financiar proyectos importantes, como la compra de un coche o realizar reformas en el hogar, pero también -y cada vez más- para pagar proyectos pequeños. Las condiciones de estos préstamos cambian de banco a banco, según la finalidad que se le quiera dar al dinero prestado. En términos generales, la mayoría de entidades ofrecen entre 1.000 y 75.000 euros, con un plazo de devolución desde los 12 meses y hasta los 10 años y un coste medio del 7,30% TAE, según datos del Banco de España.

Hasta hace unos años, estos préstamos de banco tan solo se concedían a los clientes de la entidad. Sin embargo, hoy en día puedes solicitar un préstamo bancario sin cambiar de banco y sin tan siquiera domiciliar tu nómina o pensión. Lo que sí te pedirán es abrir una cuenta con ellos para ingresarte el dinero prestado.

Una de las principales características de este tipo de préstamos es que suelen asociar productos bonificadores, como los seguros, que, al contratarlos, reducen el interés. Algunos de estos productos suponen un desembolso de dinero extra, otros, como la domiciliación bancaria, no cuestan nada y, en cambio, asocian muchas ventajas.

2. Préstamos preconcedidos

La característica principal de este tipo de préstamos personales de los bancos es que te los ofrecen sin tener que solicitarlos. Tú luego decides si utilizas el dinero o no. Normalmente accedes a ellos a través de tu banca online, en la opción de financiación, préstamo preconcedido o similares.

Si tu situación financiera es buena, el banco te lo puede conceder en 24 horas sin papeleos innecesarios, ya que tiene acceso a toda tu información financiera a través de la banca online. En cualquier caso, tienes que ser cliente de la entidad. Ahora bien, que seas cliente no significa, necesariamente, que te lo vayan aprobar. Todo depende de tu perfil.

Son productos con una intencionalidad clara: competir con las ofertas de créditos rápidos de las financieras. El importe de los préstamos preconcedidos varía de banco a banco pero, en general, oscila entre los 500 euros hasta, incluso, los 50.000 euros.

3. Anticipos de nómina

El anticipo de nómina sirve para cubrir imprevistos o hacer frente a urgencias en caso de no disponer de liquidez. Es decir, no es un medio de financiación habitual ni debería ser usado como tal. Son una especie de préstamo rápido cuyo importe dependerá del valor de tu nómina y de tu banco: te pueden conceder la cantidad que ingresas mensualmente o varios sueldos de golpe, pero es raro que el importe supere los 10.000 euros.

Suelen tener un plazo corto, de máximo unos 12 meses, y un interés que normalmente ronda el 5% y el 12% TAE. Se conceden a los clientes con cierta antigüedad e ingresos domiciliados con la propia entidad. Si tienes un anticipo de nómina pendiente de pago, el banco no te permitirá solicitar otro.

Un ejemplo de anticipo de nómina barato que, además, no asocia comisiones, es el anticipo de nómina ING, desde el 7,48% TAE. Lógicamente, el banco, para beneficiarte de este producto financiero, te exigirá que domicilies con ellos tu nómina. Te pueden conceder una o varias veces la cantidad que ingresas mensualmente, dependiendo de tu situación financiera.

4. Financiación para compras desde tu banca online

Cada vez más bancos ofrecen la posibilidad de financiar las compras que realizas con la tarjeta de crédito en pequeños o grandes establecimientos. Una vez realizas el pago, la entidad te permite fraccionar la compra en varias cuotas a través de tu banca online.

Cada banco establece el importe mínimo que permite financiar y el plazo de reembolso, que no suele superar los dos o tres años. Por ejemplo, con la tarjeta de crédito Santander puedes fraccionar recibos a partir de 100 euros en adelante y en un plazo de hasta 12 meses. En definitiva, se trata de una forma de aplazar el pago de tus compras si no cuentas con liquidez o, simplemente, prefieres no gastar todo el dinero de golpe. Ten presente que, como cualquier financiación, genera unos intereses que irás reembolsando dentro de la cuota.

5. Préstamos hipotecarios para la compra de vivienda

Las llamadas hipotecas son créditos destinados a la compra de una vivienda. Lo normal es que el banco financie hasta el 80% del precio de compraventa o de tasación de la casa que quieres comprar y el otro 20% lo aportes con tus ahorros (lo que coloquialmente se conoce como entrada). Existen bancos que llegan a financiar hasta el 90% e incluso hasta el 100%, pero no es lo habitual. 

Estos préstamos tienen un plazo de entre los 10 y los 30 años, y pueden tener un interés fijo, es decir, que la cuota que pagues será siempre la misma, o variable, la cuota cambiará si lo hace el índice al que está referenciado, normalmente, el euríbor.

Las tarjetas de crédito

Cuando uno piensa en préstamos bancarios, lo más normal del mundo es que se nos vengan a la cabeza las tarjetas de crédito. Sin embargo, estos productos no son un préstamo, sino un crédito. En realidad, si nos ponemos muy puristas, se trata de líneas de crédito: una cantidad de dinero máxima que el banco pone a tu disposición y tú vas gastando en un plazo acordado. El dinero que uses se irá descontando de ese importe total y tú solo pagarás los intereses del importe utilizado, no del total del crédito disponible. Tienen un coste medio del 18,42% TAE, según el Banco de España.

¿Cuánto dinero me puede prestar el banco?

Depende. Como hemos visto más arriba, cada tipo de préstamo bancario se rige por sus propias condiciones, importes, intereses y plazos. También de la finalidad para la que solicites el dinero y la solvencia que demuestres para devolverlo. Por ejemplo, la cantidad máxima que permiten los préstamos personales bancarios suele rondar los 75.000 euros, aunque hay bancos que pueden llegar a prestar hasta 90.000.

Mientras que el importe de un anticipo de nómina suele estar determinado por el valor de la nómina y rara vez superará los 10.000 euros, el importe de un préstamo preconcedido o una hipoteca puede ser mucho más elevado.

Para resumir, el importe dependerá de los siguientes aspectos:

  • La finalidad: Por ejemplo, para proyectos personales o ecológicos, como comprar un coche eléctrico, puedes conseguir financiación de hasta 80.000 euros. En cambio, si se trata de préstamos para estudiantes, el máximo suele ser de alrededor de 20.000 euros.

  • El tipo de crédito: Los préstamos personales bancarios te permitirán conseguir hasta 75.000 euros, mientras que con un anticipo de nómina podrás conseguir hasta tres veces la cantidad de tus ingresos mensuales, como te ofrece el anticipo de nómina BBVA.

  • El perfil: Para que el banco te financie el 100% del dinero que solicitas tendrás que demostrar que cuentas con medios para devolverlo. Una vía para lograr un interés más ajustado son los productos bonificadores: cuánto más te vincules con la entidad, ya sea con domiciliación o seguros, más fácilmente podrás acceder a condiciones de financiación más atractivas. Tendrás que valorar si te merece la pena contratarlos.
Los bancos son como cualquier tienda o marca: de vez en cuando, lanzan promociones de sus préstamos, con intereses más bajos, cero comisiones, plazos más asequibles y productos bonificadores atractivos. Estudia cada oferta que encuentres cuando busques préstamos bancarios y no dudes en aprovecharte de estas "rebajas".

¿Un banco me puede financiar el 100% de mi proyecto?

Sí. Todo dependerá de tu perfil financiero, solvencia y estabilidad laboral, así como de la finalidad de tu proyecto y la modalidad de préstamo personal a la que recurras. Ahora bien, si no demuestras que tienes capacidad para devolver el dinero, no te prestarán la totalidad de lo que solicitas, sino lo que ellos consideren en función del riesgo. 

Así, por ejemplo, si vas a solicitar un préstamo de 10.000 euros para reformar tu hogar, pero no tienes un perfil solvente,  puede que el banco solo te conceda 8.000 euros, es decir, el 80% de lo que solicitas. En estos casos, quizá te merezca más la pena esperar a que tu situación financiera mejore.

¿Cuánto cuesta un préstamo bancario?

La respuesta a esta pregunta tampoco es cerrada, porque también depende del tipo de préstamo bancario que elijas, de si tiene comisiones asociadas o de si hay que contratar algún producto del banco para beneficiarse de un interés atractivo. Pero, en cualquier modalidad de préstamo bancario, es importante fijarse siempre en el interés y el plazo de devolución porque, cuanto más tiempo mantengas vigente el préstamo, más intereses pagarás sobre el capital prestado.

Por ejemplo, en el caso de los tipos de interés de un préstamo personal bancario, la Tasa Anual Equivalente (TAE) es lo que te dará la mejor referencia de su coste real. La TAE tiene en cuenta:

  • El tipo de interés nominal del préstamo, que es el TIN.
  • Las comisiones del crédito, si las incluye.
  • El coste de los productos bonificadores al préstamo, en el caso de que los tenga.

Nuestro consejo es que leas bien la letra pequeña del préstamo que vas a solicitar, no importa la modalidad que elijas. Es decir, no te dejas llevar por las ofertas de marketing sin antes haber entendido bien lo que estás a punto de contratar. 

Paso a paso para no pagar de más por tu préstamo:

  1. Elige qué tipo de producto te conviene según la finalidad para la que necesitas el dinero: préstamo personal, anticipo de nómina, etcétera…

  2. Piensa la cantidad que necesitas realmente y no pidas más de ese importe. No te endeudes innecesariamente.

  3. Fíjate en el tipo de interés del crédito basándote en la TAE. Asegúrate que el valor del TIN y la TAE coinciden o no difieren demasiado. Si la TAE es mucho más alta que el TIN, eso te indica que el préstamo tiene "gastos ocultos" que pueden provenir de productos bonificadores, comisiones....

  4. Estudia bien el plazo en el que vas a devolver el dinero. Haz una previsión de forma realista, pero no te excedas. Recuerda que cuanto más tardes en pagar tu préstamo, más intereses generará.

  5. Consulta qué comisiones y productos bonificadores ofrece la entidad para darte el tipo de interés más rebajado y, si es posible, trata de negociar mejores condiciones.

Utiliza el simulador gratuito de préstamos de HelpMyCash, que te devolverá información sobre lo que pagarás por tu préstamo bancario cada mes y en total. Simula tu cuota con cada producto que te interesa. De esta manera, podrás comparar cuál se ajusta más a lo que necesitas y tu capacidad de pago.

 

Gastos y comisiones al solicitar créditos al banco

Algunos tipos de préstamos bancarios tienen costes asociados, como las comisiones. Estas son las más comunes:

  • De estudio y de apertura para comprobar tu nivel de solvencia y costear los trámites que realiza la entidad para poner el dinero a tu disposición.
  • Por reembolso anticipado. Algunas entidades también te pueden pedir una compensación económica si devuelves todo o una parte del dinero prestado antes de lo acordado en el contrato.
    • Su coste, por ley, es del 1% sobre el capital que queda por devolver si queda más de un año para terminar de pagar o del 0,5% si el plazo es menor a los 12 meses.

Las comisiones son más habituales en préstamos de importe elevado que en anticipos de nómina o préstamos preconcedidos, porque asocian cantidades de dinero inferiores. 

En ciertos préstamos bancarios, como los personales, también es muy común encontrarse con productos bonificadores que te ofrece la entidad para prestarte el dinero a un interés más atractivo. Estos productos pueden ser gratuitos o tener un coste adicional. Estos son los más habituales:

  • Domiciliar nómina: cuando recibes tus ingresos en la cuenta de la entidad que te presta el dinero. Con este servicio puedes beneficiarte de una rebaja del interés sin tener que pagar nada a cambio.

  • Contratar un seguro: es una vinculación que siempre tendrá un coste adicional, el cual variará según tu perfil y el tipo de seguro (vida, protección de pagos…). La gran mayoría de entidades te insistirán para que contrates un seguro. No des tu brazo a torcer a menos que realmente te interese.

Es posible encontrar préstamos personales bancarios sin comisiones y/o sin productos bonificadores, sobre todo si ya eres cliente de la entidad. Un ejemplo de préstamo sin comisiones es el Préstamo Naranja de ING, mientras que el Préstamo Rápido Online de BBVA te ofrece financiación sin ningún tipo de producto bonificado y sin necesidad de domiciliar la nómina con la entidad.

Requisitos para contratar préstamos bancarios

Para acceder a los préstamos bancarios, debes cumplir con un mínimo de condiciones para que tu solicitud sea aceptada. Según la entidad, su política de riesgo, tu relación con el banco, la cantidad que necesites o el tipo de crédito que pidas, los requisitos a cumplir serán más o menos estrictos:

  • Tener estabilidad financiera. Contar con ingresos periódicos.
  • Tener estabilidad laboral: Especialmente para solicitar un préstamo personal de un importe alto, la entidad te exigirá tener un trabajo estable y demostrar antigüedad.
  • Ser mayor de edad, aunque, siendo sinceros, pocas entidades suelen aprobar solicitudes de clientes por debajo de los 25 años, sobre todo si son de un importe alto. 

En algunos casos, como las hipotecas o los préstamos para financiar un coche, tendrás más posibilidades de que te acepten la totalidad del préstamo bancario si tienes ahorros. 

Trucos para conseguir el mejor préstamo bancario

Las entidades bancarias no siempre tienen margen para negociar las condiciones de sus préstamos. Por ejemplo, los anticipos de nómina o la financiación para aplazar una compra suelen ser préstamos cerrados, no negociables, que el mismo banco adapta a tu caso según tu perfil financiero. 

En el caso de los préstamos personales de un importe alto, para conseguir las mejores condiciones, te recomendamos que primero preguntes a tu banco. Utiliza la información que te dan como referencia para comparar con lo que ofrece el resto de entidades. Recuerda siempre que, aunque veas una oferta de préstamos llamativa, las condiciones que se te aplicarán finalmente estarán sujetas al análisis de tu solvencia y capacidad de devolver el dinero.

Estas son las claves para conseguir un préstamo adaptado a tus necesidades:

  1. Compara ofertas de tres bancos como mínimo para hacerte una idea de las ofertas que se manejan en el mercado.

  2. Crea una “guerra de entidades”: cuando tengas dos buenas ofertas de dos bancos diferentes, trata de que cada uno te mejore su oferta a partir de las condiciones que ofrece el otro. Si no lo consigues, siempre podrás quedarte con la mejor de los dos.

  3. Ofrece "intercambios": si te gusta algún producto de la entidad con la que quieres solicitar un préstamo, ofrece contratarlo a cambio de que te rebajen el interés o te anulen cualquier comisión.

  4. Pídelo con otra persona: si el préstamo lo permite, tendrás más probabilidades de que te lo aprueben si lo contratas con otra persona, tu pareja, por ejemplo. A ojos de la banca, dos perfiles estables son una garantía extra de que les devolverás el dinero. Este es el caso de las hipotecas si las solicitas con tu pareja.

¿Puedo pedir un préstamo a un banco si no soy cliente?

Sí, aunque no todas las entidades lo ofrecen.  Si bien algunos bancos permiten contratar un préstamo simplemente abriendo una cuenta donde te depositarán el dinero del crédito, otros bancos sí que pedirán un mínimo de vinculación, como domiciliar tu nómina o pensión. Un ejemplo de préstamo sin cambiar de banco son los préstamos WiZink

¿Puedo pedir un crédito si soy un nuevo cliente?

Sí. En la mayoría de entidades, si tienes un buen perfil y cumples con los requisitos mínimos de solvencia, no pondrán problemas por concederte un préstamo. 

No obstante, cuanta más antigüedad tengas con tu banco, más rápido y fácil será el proceso de contratación del préstamo, así como de que te lo aprueben.

¿Es posible cambiar de banco si estoy pagando un préstamo?

Todo dependerá de las condiciones del contrato. Por lo tanto, lo fundamental es que leas el contrato detenidamente. Aun así, nosotros te adelantamos que: 

  • No podrás cambiar de banco si tienes un préstamo pendiente de pago. Es decir: tendrás que mantener la cuenta abierta e ingresar el dinero de las mensualidades en ella hasta que liquides el crédito pendiente.

  • Tampoco podrás cambiar de banco si el contrato que firmaste para la aprobación del préstamo exige que seas cliente de la entidad. Por ejemplo, si dejas de tener domiciliada tu nómina porque te vas a otra entidad, el interés del crédito que tienes pendiente subirá. Por eso, te volvemos a subrayar la importancia de mirar siempre la letra pequeña de los préstamos. No firmes nada que no entiendas

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