Pisos de bancos: ventajas y advertencias
Las entidades bancarias venden viviendas a buen precio y ofrecen buenas hipotecas para financiarlas, pero a veces vienen con "trampa". Para que no te pilles los dedos, desde HelpMyCash te contamos los pros y contras de los pisos de bancos, cómo comprarlos y cómo saber si te convienen.
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¿Qué es un piso de banco?
Un piso de banco (o casa de banco) es una vivienda que ha pasado a ser propiedad de una entidad financiera y se pone a la venta para recuperar parte del dinero. Esto puede ocurrir por un embargo tras una ejecución hipotecaria, por una dación en pago o incluso por compra directa a promotores.
Cómo encontrar pisos de bancos
¿Crees que te convienen estos inmuebles? En ese caso, tendrás que buscar casas o pisos en venta por parte de las entidades bancarias. Veamos qué canales usan los bancos para anunciar sus viviendas en venta:
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Oficinas bancarias. En algunas sucursales te facilitan un listado de inmuebles.
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Inmobiliarias de bancos y servicers. Es el canal “natural” de estas viviendas.
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Portales inmobiliarios (Idealista, Fotocasa, Habitaclia…). Muchos anuncios se publican ahí.
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Sareb. Gestiona viviendas procedentes de entidades rescatadas o absorbidas.
Ventajas e inconvenientes de los pisos de bancos
Un piso de banco no es como el de un particular. Precisamente por haber sido embargadas, las viviendas de las entidades bancarias tienen algunas ventajas que pueden venirte bien, pero también cuentan con varios inconvenientes que es importante que tengas en cuenta. Veamos sus pros y contras:
Ventajas
Precio potencialmente más bajo. A veces los bancos aplican descuentos para vender rápido, e incluso lanzan promociones con rebajas.
Financiación más fácil. Si compras un inmueble del propio banco, es más habitual conseguir hipoteca de hasta el 90% o incluso el 100%, con plazos largos (hasta 40 años en algunos casos).
Tasación ya hecha en algunos casos. Si el embargo es reciente, puede existir una tasación previa y podrías ahorrarte ese coste. Ojo: si la tasación tiene más de seis meses, normalmente tendrás que repetirla.
Inconvenientes
Estado del inmueble y reforma. Muchos necesitan arreglos y algunos están tapiados. El riesgo aquí no es solo pintar y cambiar suelo: una reforma puede comerse el supuesto descuento.
Ocupación o alquiler. Si está alquilado, hay que respetar el contrato. Si está ocupado, puedes verte en un proceso de desalojo. Y eso afecta tanto al coste como al tiempo.
Descuento engañoso. No es raro que la rebaja se aplique sobre un precio antiguo, no sobre el valor real de mercado. Resultado: parece ganga, pero no lo es.
Posibles cargas. Estas viviendas pueden tener un embargo pendiente por deudas con Hacienda, deudas pendientes con la comunidad de propietarios... Es decir, que podrían embargar la casa si el antiguo propietario no paga sus deudas con Hacienda o te podrían reclamar a ti las deudas que haya pendientes con la comunidad. Para comprobarlo, revisa la nota simple del piso y el certificado de deudas con la comunidad (el banco está obligado a entregarte ambos documentos).
La oferta es limitada. Los bancos no tienen pisos en todas las localidades de España. Recuerda que las entidades solo tienen en stock las viviendas que todavía no han podido vender, que suelen estar situadas lejos de los principales núcleos urbanos.
Cómo saber si un piso de banco es barato de verdad
Los supuestos descuentos que se aplican sobre los pisos de los bancos a veces no son más que maquillaje para tapar su mal estado o su depreciación. Pero ¿cómo puedes saber si una de estas viviendas es realmente barata? Te recomendamos seguir estos pasos para averiguar si hay gato encerrado:
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Compara su precio con el de casa similares que se vendan por la misma zona. Encontrarás esta información en cualquier portal inmobiliario.
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Visita el piso y revisa los desperfectos, quizás es muy barato por estar en mal estado. No te cortes durante la visita: abre cajones y armarios, revisa ventanas y grifos, etc.
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Consulta la evolución del precio del piso. Mira si el precio ha bajado o ha subido en los últimos meses o años. Así sabrás si el banco está desesperado por vender y podrás negociar.
¿Valen la pena los pisos y casas de bancos?
Adquirir una casa de una entidad bancaria es arriesgado, especialmente si lleva mucho tiempo embargada. Por lo tanto, es normal que te preguntes si es una opción a tener en cuenta o no. Nuestro consejo es que te plantees comprar uno de estos pisos solo si se da una de estas dos circunstancias:
Si tienes poco dinero ahorrado: si compras una casa normal, la hipoteca que contrates cubrirá un máximo del 80% del su precio. En cambio, si compras un piso que pertenece al banco, ese banco puede llegar a financiarte hasta el 90% o el 100% de lo que cuesta el inmueble. Es decir, que necesitarás menos ahorros para adquirirlo.
Si el precio que te ofrece el banco es una auténtica ganga: no es lo habitual, pero hay bancos que sí se ven obligados a rebajar muchísimo el precio de sus viviendas. Si encuentras un piso muy barato, quizás sí valga la pena comprarlo, aunque antes asegúrate de que está en buen estado y de que no tiene cargas.