qué es un seguro hipotecario

¿Es obligatorio contratar un seguro con la hipoteca?

Depende. La actual ley hipotecaria distingue entre dos tipos de seguros: los obligatorios y los optativos. Veamos cuál es la diferencia entre ambos.

  • Seguros obligatorios: El banco te puede obligar, si quiere, a contratar un seguro de daños y un seguro de vida. Eso sí, si te obliga a suscribir estas pólizas, podrás contratar los seguros con la aseguradora que tú elijas, que puede no ser la del banco. Tu entidad, además, no podrá encarecer tu hipoteca si contratas los seguros con una aseguradora que no es la tuya.

  • Seguros optativos (bonificadores): El banco te puede ofrecer cualquiera de sus seguros para rebajar (bonificar) el interés de la hipoteca. En este caso, si contratas las pólizas a través de la aseguradora del banco, podrás disfrutar de un interés más bajo, pero no estarás obligado a hacerlo. Si no lo haces, no podrás disfrutar de la rebaja y tendrás un interés más alto.

En nuestra página sobre la ley hipotecaria explicamos con más detalle qué productos pueden asociarse a un préstamo hipotecario.

¿Qué seguros pueden estar vinculados a una hipoteca?

Ahora que ya hemos resuelto la duda más frecuente sobre estos productos, veamos cuáles son los seguros que suelen asociarse a los préstamos hipotecarios. Los más habituales son los siguientes:

Seguro de hogar

Existen dos tipos de seguro de hogar:

  • De daños: este seguro cubre los daños que puede sufrir la estructura de tu vivienda por incendios u otras catástrofes naturales. Si un siniestro destruye tu casa o la deja inhabitable, la aseguradora pagará al banco la cantidad asegurada, que se usará para liquidar la hipoteca que tengas pendiente en ese momento (tú recibirás el resto del dinero en caso de que sobre) o para reconstruir la vivienda, dependiendo de lo que se establezca en la póliza.

  • Multirriesgo: este es un seguro de hogar más completo. Incluye coberturas por daños en la estructura y, también, por daños causados en el interior de la casa. En estos casos, es habitual que la aseguradora te indemnice si te entran a robar o te mande a un profesional si necesitas que se repare el cristal roto de una ventana o un grifo estropeado, por ejemplo. Todo dependerá, eso sí, de las coberturas específicas que se incluyan en la póliza.

Seguro de vida

Si asocias un seguro de vida a tu hipoteca, la aseguradora liquidará la deuda si falleces o si sufres un accidente que te incapacita permanentemente para trabajar. En la póliza se indica si se liquidará toda la deuda (cobertura del 100%) o si solo se pagará una parte del importe pendiente que haya en el momento del fallecimiento o del accidente (cobertura del 50%, por ejemplo).

En nuestra página sobre los seguros de vida de las hipotecas te contamos con más detalle cómo funcionan estos productos.

Seguro de protección de pagos

Si contratas un seguro de protección de pagos y lo vinculas a tu préstamo hipotecario, la aseguradora te pagará las cuotas de la hipoteca en caso de que te quedes en paro o de que estés incapacitado temporalmente para trabajar. Ten en cuenta, eso sí, que estos seguros suelen cubrir el pago de un máximo de 12 cuotas.

El banco también te puede rebajar el interés si contratas otros seguros, como de coche o de salud, pero es muy poco habitual.

¿Cuáles son los seguros más habituales?

En la inmensa mayoría de los casos, el banco te obligará a contratar un seguro de daños y te ofrecerá otros seguros (hogar multirriesgo y vida) que podrás suscribir voluntariamente para conseguir un interés más bajo. El carácter obligatorio u optativo de estas pólizas debe indicarse en la documentación precontractual que te entregue el banco cuando te ofrezca un préstamo hipotecario.

Cuidado: los seguros hipotecarios cuestan dinero

Como te decíamos, es muy habitual que los bancos rebajen el interés de tu hipoteca si, a cambio, contratas varios de sus seguros (los de hogar y vida son los más comunes). Podrías pensar, por lo tanto, que suscribir estas pólizas te conviene, porque así pagarás unas cuotas más bajas.

Sin embargo, debes tener en cuenta que los seguros tienen un coste que se añadirá al precio total de la hipoteca. No te podemos decir cuánto pagarás exactamente por ellos, porque depende mucho del tipo de seguro, de sus coberturas y de la empresa con la que los contrates, pero normalmente cada póliza cuesta entre 150 y 400 euros al año. Más abajo te explicamos qué debes hacer para valorar si merece la pena asumir ese coste.

¿Cómo se pagan los seguros?

También es importante que sepas que existen varias maneras de pagar un seguro asociado a una hipoteca. Son las siguientes.

  • Con una prima mensual: la aseguradora te cobrará las cuotas del seguro cada mes. Normalmente, al cabo de 12 meses, el contrato se renovará automáticamente con las nuevas tarifas que establezca la compañía (a no ser que lo canceles).

  • Con una prima anual: la aseguradora te cobrará una cuota anual cuando contrates el seguro. Al cabo de 12 meses, el contrato se renovará automáticamente (a no ser que lo canceles), por lo que te tocará pagar la nueva cuota anual establecida por la compañía. Es la modalidad más habitual.

  • Con una prima única: la aseguradora te cobrará varios años por adelantado (unos cinco o diez años, normalmente) cuando firmes la póliza. En este caso, el contrato no se renueva automáticamente cuando acaba el plazo de vigencia del seguro.

  • Con una prima única financiada (PUF): en este caso, la prima única del seguro se incluirá en el importe de la hipoteca concedida por el banco. Es decir, que podrás pagar el seguro con las cuotas de tu hipoteca, pero a la larga te costará más dinero porque se generarán intereses sobre la prima del seguro. Por eso, nuestro consejo es que no contrates seguros con esta modalidad de pago.

La modalidad de pago del seguro que vayas a contratar debe especificarse claramente en las condiciones de la póliza y de la hipoteca.

¡Atención! Si contratas un seguro de prima mensual o anual para rebajar el interés de tu hipoteca, su precio puede subir en cada renovación. Tendrás que aceptar esa subida si quieres mantener la rebaja, porque si no renuevas el seguro, perderás la bonificación y el interés te subirá.

¿Conviene contratar un seguro con la hipoteca?

Pongamos que el banco te reduce el interés de una hipoteca a cambio de que contrates sus seguros de hogar y vida. Por un lado, la rebaja es golosa, porque te permitirá pagar unas cuotas más asequibles. Pero por el otro lado, deberás asumir el coste de esos seguros. Entonces, ¿vale la pena contratarlos?

Ahí va una lista de consejos que te ayudarán a tomar la mejor decisión:

  1. Analiza las coberturas de cada seguro y valora si te convienen. Por ejemplo, si eres joven y no tienes pensado tener hijos (heredarían la deuda si mueres), asociar tu hipoteca a un seguro de vida puede ser innecesario. En ese caso, quizás te conviene buscar un préstamo que tenga un buen interés sin necesidad de contratar ese producto.

  2. Haz números para calcular si la rebaja del interés compensa el precio del seguro. Es fácil: calcula cuánto pagarás al año tanto si contratas el seguro como si no. Si ves que pagas más con el seguro, ni se te ocurra contratarlo.

Nuestra recomendación es que pidas la hipoteca a un mínimo de tres bancos para ver qué condiciones te ofrecen: tipo de interés, seguros asociados, comisiones… Así, podrás comparar sus propuestas, calcular cuánto pagarías por cada una y decantarte por la que te salga más a cuenta.

Los seguros que contrates junto a tu hipoteca se cancelarán automáticamente cuando saldes la deuda con el banco, a no ser que pidas expresamente que se mantengan vigentes. Si cancelas el préstamo antes de tiempo, la aseguradora tendrá que devolverte el dinero que corresponde a los días que queden entre la fecha de la liquidación de la hipoteca y la fecha de vencimiento de la póliza.

¿Puedo cancelar un seguro hipotecario después de contratarlo?

. Si has contratado un seguro y te arrepientes, existe un plazo de desistimiento para anular el contrato unilateralmente: son 30 días naturales para los seguros de vida y 14 días naturales para los demás, a contar desde la fecha de contratación de la póliza. Para cancelar el contrato, deberás comunicárselo por escrito a la aseguradora, que te devolverá el dinero que hayas pagado descontando los días durante los que el seguro ha estado vigente.

Una vez transcurrido ese plazo de desistimiento, tendrás que esperar a que acabe el plazo de vigencia del seguro. Si es de prima mensual o anual, deberás mandar un aviso a la aseguradora para comunicar que no quieres renovar la póliza (hay que enviarlo al menos un mes antes de que acabe el plazo). Y si es de prima única, el contrato se cancelará automáticamente en cuanto llegue su fecha de vencimiento.

¡Atención! Si el seguro es obligatorio y lo cancelas, deberás contratar ese mismo seguro con otra aseguradora.

¿Qué pasa si cancelo o no renuevo un seguro optativo?

Como comentamos más arriba, muchos bancos se ofrecen a rebajar el interés de tu hipoteca si contratas algunos de sus seguros. Es decir, que si contratas uno de estos seguros optativos y luego lo cancelas (o no lo renuevas), perderás la rebaja y pasarás a pagar unas cuotas más caras.

Por ejemplo, imagina que el banco te ofrece un interés del 3%, pero te da la opción de rebajarlo hasta el 2,50% si mantienes contratado su seguro de vida durante todo el plazo de la hipoteca. Si lo contratas y decides no renovarlo al año siguiente, tu interés pasará del 2,50% al 3%. 

Más sobre Seguro hipoteca

Tema relacionado: