¿Qué tarjeta te conviene más? El test de las 9 preguntas

¿No sabes qué tarjeta escoger?

Con esta guía gratuita elaborada por HelpMyCash.com podrás descubrir qué tipo de tarjeta bancaria te conviene y resolver todas tus dudas sobre este tipo de medio de pago tan popular. Con la guía sobre tarjetas aprenderás:

  • Qué tipos de tarjetas bancarias existen
  • Cuánto cuesta aplazar una compra
  • En qué deberías fijarte para escoger la tuya

Y, además, gracias al test de las 9 preguntas averiguarás qué tipo de tarjeta te conviene más y cuáles son las mejores en cada caso.

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Tipos de tarjetas que podemos contratar

Los “plásticos” se han convertido en una parte esencial de nuestro día a día. Nos permiten acceder al dinero de nuestra cuenta o incluso financiar compras a crédito. Existen diferentes tipos de tarjetas, cada una adaptada a un tipo de consumo. Estos son los tres tipos de tarjetas que podemos conseguir:

Tarjetas de débito: son las más comunes. Están asociadas a una cuenta corriente y nos permiten acceder al saldo que tenemos disponible en esa cuenta. El método de pago con estos “plásticos” es inmediato, es decir, nos descontarán el saldo de la cuenta asociada en el momento. Son perfectas para realizar compras en diferentes establecimientos y acceder a efectivo a través de cajeros automáticos.

Tarjetas de crédito: son tarjetas que nos permiten acceder a dinero a crédito, es decir, funcionan como un préstamo. Tendremos un límite de saldo a crédito disponible determinado del que podremos volver a disponer a medida que reembolsemos el capital que hayamos utilizado. Existen diferentes métodos de pago (pago aplazado, pago a fin de mes, etc) entre los que podemos elegir para reembolsar el crédito que hayamos utilizado. No necesariamente deben estar asociados a una cuenta corriente. Para poder acceder a este tipo de tarjetas la entidad realizará un análisis previo para decidir si seremos capaces de reembolsar el dinero a crédito que utilicemos.

Tarjetas prepago: funcionan con un saldo limitado. Nosotros decidimos cuánto dinero decidimos ingresar en la tarjeta y ese será el saldo del que dispondremos. Son perfectas para compras específicas, sobre todo para compras en Internet, ya que simplemente debemos ingresar el dinero exacto para realizar la compra y no tendremos que preocuparnos por ingresar nuestros datos bancarios en páginas ajenas.

Dependiendo de nuestros hábitos de consumo, nos convendrá un tipo de tarjeta u otra. Por ejemplo, si queremos financiar la compra de un televisor, la mejor alternativa es utilizar una tarjeta de crédito; pero si lo que queremos es tener una tarjeta para nuestras compras del día a día sin necesidad de llevar efectivo, la mejor opción es utilizar las tarjetas de débito.

Tipos de pagos con tarjetas

Existen diferentes tipos de pago con las tarjetas. Según el tipo de tarjeta y la forma de pago que mejor se adapte a nuestros gastos podremos escoger entre estos tipos de pago:

  • Pagos con tarjetas de débito:
    • Pago inmediato: es el método de pago en las tarjetas de débito. Descontarán de manera inmediata de la cuenta corriente asociada la cantidad del gasto que acabemos de realizar.
  • Pagos con tarjetas de crédito:
    • Pago a fin de mes: nos cobrarán en la cuenta que hayamos asociado el total del saldo acumulado de los gastos del mes a comienzos del mes siguiente. Por el método de pago a fin de mes no nos cobrarán intereses.
    • Pago aplazado: es la manera de fraccionar mensualmente los pagos del saldo a crédito que hayamos utilizado. Por este método de pago nos cobrarán unos intereses que suelen rondar entre el 12 % y el 29 % TAE.
  • Pago con tarjetas prepago
    • Pago a saldo: como si se tratase de una tarjeta de teléfono. Podremos recargar la tarjeta con la cantidad que deseemos y utilizar el dinero dispuesto. No está asociada a ninguna cuenta y para poder utilizarla deberemos traspasar el dinero a la tarjeta. Se descontará el dinero de manera inmediata.

Sabiendo los diferentes métodos de pago que ofrecen las diferentes tarjetas podemos escoger qué tipo de tarjeta nos conviene. Para poder realizar compras y pagar cómodamente a plazos la mejor opción es acudir a las tarjetas de crédito y para poder comprar en Internet con la mayor seguridad la mejor alternativa es pagar con tarjetas prepago.

¿Cuánto me costará tener una tarjeta?

Para poder disfrutar de todas las ventajas que nos ofrecen los diferentes tipos de tarjetas existen algunas comisiones que muchas entidades nos cobrarán. A unque gracias a la creciente competencia que hay en el mercado podemos encontrar muchas tarjetas sin comisiones con las que podremos disfrutar de todas las ventajas sin pagar de más. Sin embargo, no todas las tarjetas están libres de comisiones. Estos son los costes asociados más comunes en las tarjetas:

Comisión de emisión: es lo que nos costará poder acceder a la tarjeta. Normalmente es un coste fijo y dependerá de las ventajas que ofrezca la tarjeta y de la entidad. A veces esta comisión se anula si decidimos domiciliar la nómina, aunque es una de las comisiones que más tarjetas están decidiendo anular del todo para poder ofrecer tarjetas gratuitas.

Comisión de mantenimiento: es el coste, normalmente anual, de mantener nuestra tarjeta en funcionamiento. Al igual que el coste de emisión podemos evitarlo si decidimos domiciliar la nómina o realizamos unos pagos mínimos aunque son muchas las tarjetas que ya no cobran esta comisión.

Comisión por tarjeta adicional: será lo que nos cueste conseguir otra tarjeta con las mismas ventajas y asociada a la misma cuenta para un co-titular.

Comisión por retirada de efectivo: dependerá de si realizamos la disposición con una tarjeta de débito o de crédito o de si el cajero que utilizamos es de la propia entidad o no. Suele ser un coste porcentual sobre el saldo dispuesto con un mínimo.

Estas son las comisiones más comunes que nos pueden cobrar por el uso de nuestras tarjetas, aunque existen diferentes comisiones según el tipo de tarjeta, la entidad emisora o el uso que le demos.

Qué hacer si me roban mis tarjetas

En caso de robo o pérdida de nuestras tarjetas debemos saber cuál es el protocolo de actuación para que nadie no autorizado haga un uso fraudulento de las mismas. Los bancos suelen incluir un seguro antifraude gratuito con nuestras tarjetas. Estos son los pasos a seguir para cancelar nuestras tarjetas en caso de robo o uso fraudulento:

Llamar al teléfono de la entidad específico para estas situaciones. Se trata de un número que debe ser gratuito y con un servicio 24 horas. Especificando nuestro número de documento de identidad podremos cancelarla en el momento. El operario normalmente repasará los últimos movimientos realizados para asegurarnos de que nadie más ha utilizado nuestras tarjetas. En el caso de que nos hayan robado la cartera con varias tarjetas de diferentes entidades deberemos llamar a cada una de las entidades. Es muy importante llamar en cuanto nos damos cuenta de que faltan nuestras tarjetas para minimizar las pérdidas en caso de uso fraudulento.

Realizar la denuncia de la pérdida o robo: debemos acudir lo antes posible a la comisaría más cercana y denunciar la desaparición de nuestras tarjetas. Esta denuncia nos servirá para corroborar que notificamos la pérdida en el momento en que notamos la ausencia de la tarjeta y para que la policía comience una investigación para recuperarlas.

Notificar a nuestro banco: incluso habiendo cancelado la tarjeta debemos acudir a alguna sucursal para presentar la denuncia, solicitar un duplicado de la tarjeta afectada y recuperar el dinero utilizado fraudulentamente. Normalmente los seguros incluidos en las tarjetas cubrirán las pérdidas desde el momento en el que notificamos la pérdida.

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