La figura del bróker hipotecario ha ganado una gran popularidad en España durante los últimos años. Según los datos del Banco de España, hay más de 1.200 intermediarios que prestan su servicio en nuestro país (sin tener en cuenta los que operan regionalmente): hay agencias que trabajan por libre, otras que están ligadas a portales inmobiliarios importantes, también hay autónomos…

Su tarea principal es la siguiente: obtener la mejor hipoteca posible para sus clientes. Pero ¿consiguen siempre su objetivo? ¿O hay casos en los que es mejor no contratar los servicios? Desde HelpMyCash te presentamos los casos en los que conviene recurrir a la intermediación y aquellos en los que puede no ser necesario.

Cuándo conviene contratar a un bróker hipotecario

El trabajo de un bróker consiste, entre otras cosas, en mandar solicitudes a los bancos en nombre del cliente y en negociar con ellos para conseguir una hipoteca más barata de la que podría obtener este por su cuenta. Sus servicios, por lo tanto, te pueden venir bien si se da alguna de las siguientes circunstancias:

  • Si te da pereza el proceso: si prefieres ahorrarte los trámites, el bróker hipotecario se encargará de todo por ti.
  • Si tienes prisa: si firmaste un contrato de arras con un período de validez corto (un mes, por ejemplo), un intermediario podrá conseguirte una hipoteca en cuestión de semanas.
  • Si tu perfil es bueno o muy bueno: en este caso, optar por la intermediación te dará acceso a unas mejores condiciones que difícilmente podrías obtener si te encargaras tú de la solicitud.
  • Si necesitas más financiación de lo habitual: si tienes pocos ahorros, un bróker te puede obtener una hipoteca de hasta el 100% de financiación, en vez del 80% que suelen conceder los bancos.

Contacta con un bróker

Cuándo no es necesaria la ayuda de un intermediario

En cambio, desde HelpMyCash pensamos que no merece la pena recurrir a la intermediación si tu perfil es estándar (sueldo medio) y tienes tiempo para encargarte de los trámites. Si negocias con dos o tres bancos, seguramente conseguirás unas condiciones parecidas a las que podrías acceder con la ayuda de un bróker.

Tampoco te conviene si tu situación financiera no te permite acceder a una hipoteca: si no tienes nada de ahorros, tu sueldo es muy bajo o tu contrato es temporal, por ejemplo. Un bróker hipotecario no hace milagros, porque depende en último término de que un banco apruebe la operación. De hecho, si detecta que tu perfil no es bueno, seguramente declinará ofrecerte sus servicios.

Dos tipos de bróker: conócelos

Pero no solo es importante conocer en qué casos conviene contratar los servicios de un bróker hipotecario. Debes saber que existen dos clases de intermediarios: los que cobran honorarios al cliente y los que no. Los primeros suelen aplicar una comisión que cuesta entre 3.000 y 5.000 euros de media, mientras que los segundos no te pedirán nada a ti, pero sí aplicarán una pequeña comisión al banco con el que firmes la hipoteca.

Por norma general, los intermediarios gratuitos ofrecen un servicio menos completo: tienen preacuerdos con varios bancos y no ofrecen soluciones adaptadas a perfiles específicos (autónomos, no residentes…). Por ello, son más convenientes para personas que quieren ahorrar tiempo y ya cuentan con un perfil bueno.

Los brókers de pago, en cambio, sí suelen negociar más con las entidades y se adaptan mejor a situaciones especiales. Son, en consecuencia, una mejor solución para clientes con pocos ahorros o para aquellos que cuentan con un perfil poco común, como los mencionados anteriormente.