La banca tradicional europea quiere ganar terreno en el negocio de los activos digitales. Para ello, 25 nuevas entidades financieras se han sumado a Qivalis, el consorcio creado para lanzar una stablecoin regulada en euros. Entre los bancos que se incorporan al proyecto figuran varios españoles, como Bankinter, Banco Sabadell, Abanca, Kutxabank y Cecabank.
Con estas adhesiones, Qivalis reúne ya a 37 instituciones financieras de 15 países europeos. El objetivo es poner en marcha una moneda digital estable vinculada al euro, respaldada al 100% y con una paridad 1:1 con la divisa europea. Según las previsiones del consorcio, la primera emisión podría llegar en la segunda mitad de 2026, siempre que se completen antes los trámites regulatorios necesarios.
¿Qué es una stablecoin y para qué sirve?
Una stablecoin es un activo digital diseñado para mantener un valor estable. A diferencia de otras criptomonedas, cuyo precio puede variar con fuerza, este tipo de monedas suelen estar vinculadas a divisas tradicionales, como el euro o el dólar. En este caso, la propuesta de Qivalis busca crear una alternativa europea, regulada y respaldada por bancos tradicionales.
El proyecto llega en un momento en el que las entidades financieras están explorando nuevas formas de operar sobre tecnología blockchain. La stablecoin de Qivalis podría utilizarse para facilitar pagos, liquidaciones y transacciones en euros de forma más rápida. La idea es que pueda servir tanto para operaciones entre empresas como para otros usos financieros en los que la inmediatez y la trazabilidad sean importantes.
La entrada de bancos españoles refuerza el peso nacional dentro del consorcio. Bankinter, Sabadell, Abanca, Kutxabank y Cecabank se suman así a otros grandes grupos europeos que ya forman parte de la iniciativa. Entre ellos están BBVA, CaixaBank, BNP Paribas, ING, UniCredit, SEB o KBC.
La banca europea busca con este movimiento no quedarse al margen de un mercado que hasta ahora ha estado dominado por actores cripto y por stablecoins ligadas principalmente al dólar. El lanzamiento de una moneda estable en euros permitiría a las entidades contar con una herramienta propia para operar en entornos digitales, pero bajo regulación europea y con respaldo bancario.
El proyecto también tiene una lectura estratégica. En plena transformación del sistema financiero, los bancos quieren participar en el desarrollo de infraestructuras digitales y no limitarse a observar cómo otros actores ocupan ese espacio. Una stablecoin regulada en euros podría ayudar a reforzar el papel de la divisa europea en los pagos digitales y en las operaciones basadas en blockchain.
Por ahora, el calendario apunta a la segunda mitad de 2026. Hasta entonces, Qivalis deberá avanzar en el desarrollo técnico del proyecto y obtener las autorizaciones necesarias. Si finalmente sale adelante, la stablecoin en euros supondrá un paso relevante en la entrada de la banca tradicional europea en el mundo de los activos digitales.
Comentarios