No descubrimos América si te contamos que comprar una vivienda en España es cada vez más complicado. Por un lado, los elevados precios dificultan disponer de los ahorros suficientes para pagar la entrada y los gastos asociados a la formalización de la adquisición. Y por el otro, los intereses crecientes de las hipotecas encarecen las cuotas y menguan la capacidad de endeudamiento de los futuros compradores.

En un contexto como este, si te planteas comprar una casa o un piso, es especialmente importante calcular qué hipoteca te puedes permitir para evitar futuros problemas económicos. En este artículo te explicamos cómo debes hacer números y te damos acceso a un simulador gratuito que te revelará, en pocos clics, qué deuda puedes asumir.

Sin ahorros no hay paraíso

La primera clave a tener en cuenta es que no hay hipoteca sin ahorros. Si pides financiación a un banco para comprar una vivienda, normalmente este te prestará hasta el 80% del valor de tasación o compraventa del inmueble (el más bajo). Es decir, que necesitarás contar con fondos propios suficientes para cubrir el 20% restante; denominado popularmente como “entrada”.

Pero eso no es todo. Por la formalización de la compraventa también se generan una serie de gastos: notaría, registro, tasación, gestoría, impuestos… Su coste suele ascender a un importe equivalente al 10% del precio de la vivienda, y también tendrás que pagarlo con tus ahorros.

En conclusión, si quieres comprar una casa o un piso, necesitarás tener ahorrado alrededor del 30% de su precio. Por ejemplo, si la vivienda que te interesa cuesta unos 200.000 euros, el banco te ofrecerá una hipoteca de 160.000 euros (un 80%) y deberás aportar unos 60.000 euros de tu bolsillo para pagar la entrada y los gastos de formalización.

La regla del 30%

La segunda clave para saber qué hipoteca puedes permitirte tiene que ver con tus ingresos. Los bancos suelen aplicar la regla del 30%: no te prestarán el dinero si las cuotas del préstamo hipotecario, sumadas a las de tus otras deudas, superan el 30% de tu sueldo mensual. Si te sitúas por debajo de ese porcentaje, tus probabilidades de conseguir la financiación serán mucho mayores; siempre que seas solvente.

Por ejemplo, pongamos que tú y tu pareja cobráis 3.800 euros mensuales entre ambos y pagáis 200 euros mensuales por el préstamo de un coche. Para acceder a una hipoteca, su cuota debería ser de 940 euros al mes como máximo para mantener vuestra ratio de endeudamiento en el 30% o por debajo.

Calcula qué hipoteca te puedes permitir

Con estas dos claves en mente, ya puedes hacer números para calcular qué hipoteca (y qué vivienda) puedes permitirte con tu sueldo y con tus ahorros. Pero si no se te dan bien las matemáticas, desde HelpMyCash te ofrecemos un simulador gratuito que realiza esa operación en cuestión de segundos. Pincha sobre el siguiente botón y úsalo tantas veces como quieras; sin registro:

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Ejemplo práctico

Volvamos al ejemplo anterior: quieres comprar una vivienda en pareja y entre ambos cobráis 3.800 euros mensuales y pagáis 200 euros por el préstamo del vehículo. Con estos ingresos y deudas, podéis acceder a una hipoteca media de 22.958 euros mensuales, con una cuota de 940 euros, para adquirir una casa de 278.698 euros. Y necesitaríais contar con unos ahorros de 83.609 euros.

Hipotecas con buen interés

Lógicamente, cuanto menor sea el interés de la hipoteca que firmes, mayor será el importe que podrás solicitar. Actualmente, los bancos están subiendo sus tipos, pero todavía hay algunos que cuentan con buenas ofertas:

  • La Hipoteca Vamos Fija de Ibercaja tiene un interés desde el 2,30% TIN (3,25% TAE) por domiciliar la nómina y los ingresos, usar una tarjeta de crédito y contratar un seguro de hogar, otro de vida y un plan de aportación sistemática.
  • La Hipoteca Pibank Mixta tiene un interés del 1,75% TIN fijo los primeros cuatro años y de euríbor más 0,68% luego (3,18% TAE) sin necesidad de contratar otros productos.
  • La Hipoteca Variable de Kutxabank tiene un interés del 1,92% TIN fijo el primer año y desde euríbor más 0,49% después (3,62% TAE) a cambio de domiciliar la nómina y de contratar un seguro de hogar y un plan de pensiones.