Hipoteca para reforma de vivienda: cómo funciona y requisitos

Hipoteca para reforma de vivienda: cómo funciona y requisitos

Hombre que pide una hipoteca para reformar su vivienda

Financiar una reforma con una hipoteca suele salir más barato que hacerlo con un préstamo personal: puedes conseguir más dinero y con un interés más bajo. Pero el banco no siempre te dará esta opción. Si quieres ir sobre seguro, aquí te explicamos cómo es una hipoteca para reforma de vivienda, qué requisitos debes cumplir para que te la concedan y qué pasos tienes que dar para solicitarla.

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¿Qué es una hipoteca para reformar una casa?

Una hipoteca para reformar una casa (también llamada hipoteca para reforma o rehabilitación) es un préstamo hipotecario destinado a financiar obras en una vivienda que ya es tuya. La garantía es el propio inmueble, igual que en una hipoteca de compra, pero el dinero se usa para mejorar la casa, no para adquirirla.

En la práctica, lo que permite este producto es hipotecar tu casa o tu piso para que el banco te financie la reforma sobre esa vivienda. Suele solicitarse para grandes obras o rehabilitaciones.

Características principales de las hipotecas para reformas

 Importe. El banco suele financiar hasta el 60% del valor del inmueble, calculado mediante una tasación del mismo.

 Plazo. Es una financiación pensada para ir a muchos años, entre 20 o 30 años, para que la cuota mensual sea más asumible.

 Interés. Lo habitual es que el tipo que te aplique el banco sea más alto que el de las hipotecas para compra, pero más bajo que el de un préstamo personal.

Ventajas y desventajas de financiar una reforma con hipoteca

Como todo producto de financiación, una hipoteca para reformar la vivienda tiene sus ventajas... y también sus inconvenientes. En este apartado te los resumimos para que puedas valorar si te conviene solicitarla:

Ventajas

 Interés más bajo que un préstamo personal. Esto significa que, a igualdad de importe, acabarás pagando menos intereses a lo largo del tiempo. Es especialmente ventajoso si necesitas una cantidad elevada para reformas integrales o estructurales.

 Más plazo para pagar. Las hipotecas permiten plazos de amortización más largos (10, 20 o incluso 30 años), lo que se traduce en cuotas mensuales más asequibles. Así puedes adaptar la devolución  a tu capacidad económica y no comprometer tu liquidez por mejorar tu vivienda.

 Importes altos para reformas grandes. Es más fácil financiar una reforma integral con hipoteca que con un préstamo personal, porque el banco tiene una garantía real y presta más dinero

Inconvenientes

 Más trámites y requisitos. Pedir una hipoteca implica un proceso más largo y exigente: necesitarás una tasación de la vivienda, presentar un proyecto de reforma, acreditar ingresos y posiblemente firmar ante notario.

 Puedes perder la vivienda si no pagas. Como ocurre con una hipoteca para compra, si no pagas las cuotas acordadas y llegas hasta cierto nivel de impago (12 cuotas), el banco puede embargar la vivienda reformada y ponerla a subasta. 

 Además del tipo de interés, tendrás que contar con gastos de tasación, posible comisión de apertura y, si amplías una hipoteca existente, notaría, registro y gestoría. No son tan altos como en la compra, pero hay que meterlos en la ecuación.

Requisitos para conseguir una hipoteca de reforma de vivienda

Como con cualquier hipoteca, tendrás que ser solvente para que el banco apruebe tu solicitud. Pero deberás cumplir también unos requisitos extra:

  • Tener una vivienda en propiedad que esté libre de cargas. Es un requisito imprescindible para hipotecarla y financiar la reforma.

  • Tener la documentación de la obra en orden: licencia municipal, presupuesto de las obras, etc.

  • Tener una situación laboral estable. Normalmente basta con un contrato laboral indefinido con antigüedad de dos años.

  • Cobrar un salario suficiente. Las cuotas de la hipoteca y tus otros préstamos no deben superar el 30% de tu sueldo mensual.

  • No tener deudas impagadas registradas en ficheros de morosidad como ASNEF o RAI.

Cómo solicitar una hipoteca para reformar tu casa paso a paso

Este es el proceso que debes seguir para solicitar una hipoteca de reforma de vivienda:

  1. Pide un presupuesto de reforma: lo necesitarás para saber cuánto dinero te costarán las obras y valorar si te las puedes permitir. También tendrás que entregárselo al banco para que determine cuánto te prestará de hipoteca.

  2. Consigue la licencia de obra: no podrás hacer ninguna reforma sin la correspondiente autorización del ayuntamiento en el que se sitúa la vivienda.

  3. Solicita la hipoteca a varios bancos: es importante que no te quedes solo con la oferta de tu entidad, porque quizás te pierdes propuestas mejores de otros bancos.

  4. Compara ofertas y negocia: identifica la mejor propuesta y pide contraofertas a los otros bancos. Si regateas, puede que consigas una buena mejora de condiciones.

  5. Firma el préstamo hipotecario ante notario: el último paso consiste en firmar la escritura de la hipoteca que más te guste en una notaría.

¿Qué bancos ofrecen una hipoteca de reforma de vivienda?

Hay muy pocos bancos que ofrezcan abiertamente préstamos hipotecarios para esta finalidad. Desde HelpMyCash nos consta que solo Banco Mediolanum comercializa una hipoteca para reformar la casa y que CaixaBank y UCI cuentan con ofertas para financiar tanto la compra como la reforma.

Ahora bien, sabemos que hay otras entidades que pueden aprobar tu solicitud si negocias y tu situación económica es buena: Bankinter, Banco Santander, BBVA... Por eso, nuestra recomendación es que contactes con tantos bancos como sea posible para tener más opciones y aumentar tus probabilidades de conseguir financiación.

Alternativas a la hipoteca para reformar una vivienda

Cuando la reforma no justifica una hipoteca (por importe, rapidez o por evitar gastos) o no te la conceden por cualquier circunstancia, estas son las alternativas que más se usan en España:

  • Si tu vivienda ya está hipotecada, puedes solicitar una ampliación de la hipoteca. Así, podrás financiar la reforma con el mismo interés (o un poco más bajo) y no hará falta pagar un préstamo aparte.

  • Si tu vivienda no está hipotecada, o no puedes (o no quieres) ampliar la hipoteca, puedes solicitar un préstamo para reformas con garantía personal. Su importe suele ser de hasta 100.000 euros, a devolver en diez años con un interés de alrededor del 7%.