La reunión del Banco Central Europeo (BCE) del próximo 11 de junio se perfila como una de las más importantes de los últimos años. Salvo sorpresa de última hora, la institución presidida por Christine Lagarde aprobará la primera subida de los tipos de interés desde 2025 —y justo cuando se cumple un año de la última vez que bajó tipos—, una decisión que el mercado lleva semanas descontando ante el repunte de la inflación provocado por la crisis energética y las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo.
“La pregunta ya no es tanto si el BCE moverá ficha, sino cómo afectará esa decisión al bolsillo de los ciudadanos”, reconocen desde el comparador HelpMyCash.
El primer impacto se está viendo en el euríbor. El principal indicador de las hipotecas variables acumula tres meses consecutivos de subidas y cerró mayo en el 2,804%, su nivel más alto en 20 meses. El movimiento no es casual: el euríbor suele anticipar las decisiones del BCE y refleja las expectativas de los mercados sobre la evolución futura de los tipos de interés.
Por eso, una subida del precio del dinero el 11 de junio no debería provocar un salto brusco inmediato del indicador, ya que buena parte de esa expectativa ya está incorporada en las cotizaciones actuales. Sin embargo, el mensaje que traslade Lagarde será casi tan importante como la propia decisión. Si el BCE deja entrever que podrían llegar nuevos incrementos durante la segunda mitad del año, el euríbor podría acercarse o incluso superar la barrera del 3%. “Y con el panorama actual, es muy poco probable que esta sea la última subida. Todo dependerá de cómo evolucione la inflación en los próximos meses», sentencia Olivia Feldman, economista y cofundadora de HelpMyCash.
Hipotecas más caras
Para los hipotecados a tipo variable, el escenario sigue siendo poco favorable. Con el euríbor en niveles próximos al 3%, las revisiones continúan encareciendo las cuotas mensuales.
Según las estimaciones recogidas en las últimas semanas, una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años con un diferencial de un punto puede encarecerse en torno a 57 euros al mes en una revisión anual, lo que supone cerca de 700 euros adicionales al año.
También se complica el acceso a la financiación para quienes planean comprar vivienda. Las entidades financieras ajustan sus ofertas hipotecarias al nuevo entorno de tipos y endurecen progresivamente las condiciones, lo que se traduce en cuotas más elevadas y una mayor exigencia para demostrar capacidad de pago. «Además, quienes buscan una hipoteca se enfrentan a una situación poco habitual: precios de la vivienda muy altos y costes de financiación también muy altos«, detalla la economista.
Y es que, según explica Feldman, «tradicionalmente, cuando la financiación se encarece, los precios inmobiliarios tienden a moderarse. Sin embargo, estamos viviendo un momento excepcional en el que ambas variables siguen en niveles muy elevados».
La otra cara: vuelve la rentabilidad del ahorro
Pero no todo son malas noticias para los hogares. La subida de tipos tiene un efecto positivo para quienes disponen de liquidez y buscan rentabilizar sus ahorros.
La expectativa de una política monetaria más restrictiva ha reactivado la competencia entre entidades para captar ahorro. La muestra más visible de esta nueva batalla se ha producido en las últimas semanas. Trade Republic elevó hasta el 3% TAE la remuneración de su cuenta para nuevos clientes. «Pasar de una remuneración del 2% al 3% supone aumentar la rentabilidad del ahorro un 50%. Es un cambio importante que los ahorradores deberían aprovechar», sostiene Feldman.
Se trata de movimientos poco habituales en el mercado español reciente. Durante mucho tiempo, las entidades apenas tuvieron incentivos para competir por el ahorro de los clientes. Ahora, en cambio, parecería que la expectativa de tipos más altos está empujando a bancos y plataformas financieras a utilizar la remuneración como herramienta comercial para ganar cuota de mercado.
«Eso sí, las cuentas remuneradas pueden ser atractivas, pero suelen tener una duración limitada. Por eso muchos ahorradores se preguntan si es mejor aprovechar depósitos al 3% antes de que cambie el escenario», reconoce la economista y cofundadora de HelpMyCash.
“Si tienes suficiente liquidez, no es necesario elegir entre cuenta remunerada y depósito. Puedes combinar ambas opciones para diversificar y mantener flexibilidad«, propone Feldman. «Otra estrategia útil es escalonar los depósitos: colocar una parte a un año y otra a dos. Así puedes beneficiarte de futuras subidas de tipos sin renunciar a la rentabilidad actual», sugiere la experta.
Lo que vigilará el mercado el 11 de junio
Más allá de la subida de tipos, todas las miradas estarán puestas en el discurso de Christine Lagarde. Los mercados descuentan que el BCE elevará el precio del dinero para contener la inflación. “La inflación europea en mayó escaló hasta el 3,2%, todavía lejos del objetivo del 2% del BCE. Mientras siga por encima de ese nivel, será difícil evitar el debate sobre nuevas subidas de tipos», reconoce Feldman. “Y si repunta hacia el 3,5% o el 4%, el BCE tendría argumentos suficientes para endurecer aún más su política monetaria«, puntualiza.
Si el banco central transmite que se trata de un ajuste puntual ligado al repunte energético, el euríbor podría estabilizarse en los próximos meses. Si, por el contrario, confirma que habrá más subidas durante el año, las presiones sobre las hipotecas podrían prolongarse y la guerra por captar ahorro intensificarse aún más.
En otras palabras, la reunión del 11 de junio no decidirá únicamente cuánto costará financiar una vivienda. También marcará cuánto estarán dispuestos a pagar los bancos por el dinero de sus clientes.
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