Regalarles un microondas, una vajilla o un sofá a los novios ha pasado de moda. Ahora, lo habitual en las bodas es entregar dinero para ayudar a los contrayentes a financiar el evento, ya sea en un sobre, por Bizum o vía transferencia.
Por lo general, la costumbre es que los invitados regalen entre 100 y 200 euros, lo que significa que en una boda con 100 invitados, los novios pueden llegar a recibir unos 20.000 euros. En cualquier caso, se trata de una estimación, ya que algunos invitados pueden entregar menos y otros, los más cercanos, más. Al no saber los novios cuánto dinero van a recibir, no les conviene contar con ese dinero para pagar la boda.
Sin embargo, ese dinero caído del cielo sí puede servirles para construir un colchón de emergencia, ahorrar para el futuro o saldar deudas.
El gran error que cometen algunos novios
Una vez recibido el dinero, es el momento de decidir qué hacer con él. El dinero recibido como regalo de boda tiene una gran virtud: no está comprometido con nada, por lo que los novios tienen la oportunidad de decidir qué hacer.
“En un entorno inflacionista como el actual, guardarlo en una cuenta corriente no es la opción más inteligente, ya que si el dinero no crece, cada vez tendrá menos valor”, explican los expertos del comparador de productos financieros HelpMyCash.com. En este sentido, la educación financiera es clave para sacarle partido al dinero.
Además, hay otra razón para no dejar el dinero en la cuenta corriente: mezclar el dinero de los regalos con el dinero del día a día puede hacer que se esfume. “Si los fondos no tienen un destino claro, será más fácil gastárselos y que desaparezcan”, avisan los expertos. Entonces, ¿qué hacer con el dinero entregado por los invitados?
Construir un fondo de emergencia
“Antes de invertir el dinero, los novios deberían preguntarse si disponen de un colchón financiero que les permita hacer frente a imprevistos”, señalan en HelpMyCash. “Conviene tener ahorrada la cantidad equivalente a los gastos de tres a seis meses”, afirman. Así, por ejemplo, si una pareja necesita 2.000 euros al mes para cubrir sus gastos, sería conveniente que tuviese ahorrado entre 6.000 y 12.000 euros.
Si los novios no disponen de un fondo de emergencia, pueden destinar el dinero recibido en la boda a construirlo. Puede guardarse en una cuenta de ahorro que, al tiempo que genera intereses, garantiza el capital y permite acceder a los fondos en cualquier momento. No olvidemos que la prioridad debe ser preservar el dinero y poder acceder a él, para que sea útil en caso de emergencia.
Saldar deudas
Otra opción es amortizar deudas, una estrategia especialmente útil si el coste de la financiación es elevado. Saldar anticipadamente un préstamo personal o el capital pendiente de una tarjeta de crédito puede suponer un gran ahorro en concepto de intereses.
Por ejemplo, si uno de los novios tiene un préstamo con un capital pendiente de 10.000 euros, un plazo de cinco años y un interés del 6%, acabará pagando 1.599 euros en intereses. Si decide amortizar anticipadamente 5.000 euros, los intereses podrían reducirse a 367 euros, según cálculos del comparador.
Ahorrar y rentabilizar el dinero
La tercera vía sería ahorrar con un objetivo a medio o largo plazo, como, por ejemplo, comprar una vivienda o complementar la jubilación, y rentabilizar el dinero, ya sea con un depósito a plazo fijo, con una cuenta remunerada o con algún producto de inversión, sencillo si los novios tienen poca experiencia. Cualquier opción es mejor que dejar el dinero en una cuenta corriente al 0% perdiendo valor cada mes. En cualquier caso, los novios no deberían invertir nunca en un producto que no entiendan.
En marzo, el tipo de interés medio de los depósitos españoles fue del 1,75%, según el Banco de España. Las letras del Tesoro, por su parte, registraron un interés medio superior al 2% en todos los plazos en las últimas subastas. Por otra parte, la rentabilidad de las mejores cuentas remuneradas supera el 2%.
Así, por ejemplo, mantener un saldo de 20.000 euros en una cuenta remunerada que tenga un interés del 2% durante un año supone una ganancia de 400 euros.
En HelpMyCash recomiendan decidir qué hacer con el dinero en un plazo relativamente breve de tiempo. “Los novios deberían decidir juntos el destino del dinero durante los primeros días. Ese dinero es una oportunidad puntual. Si pasa a la cuenta corriente sin un plan, se mezclará con los gastos del día a día y podría acabar desapareciendo”.
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