La factura de la luz vuelve a poner en alerta a millones de hogares españoles. Según las últimas estimaciones elaboradas a partir de los datos del comparador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), la factura de la luz de un consumidor medio acogido a la tarifa regulada (PVPC) podría encarecerse más de un 20% este agosto respecto al mismo mes de 2025. Solo en los primeros 21 días del mes, ese usuario ya había pagado 61,33 euros, frente a los 50 euros registrados en el mismo periodo del año pasado, es decir, más de 11 euros adicionales.
«El problema no es solo que la luz vuelva a subir, sino que lo hace justo cuando muchas familias afrontan algunos de los mayores gastos del año. Por eso, un incremento como este tiene un impacto mucho mayor sobre la economía doméstica de lo que puede parecer a simple vista», explica Cristina Casillas, experta en finanzas del comparador HelpMyCash.
Detrás de este encarecimiento hay varios factores. Las sucesivas olas de calor han disparado el uso del aire acondicionado, elevando la demanda eléctrica un 14% en julio y un 6% en agosto respecto al mismo periodo del año anterior. A ello se suma el fuerte encarecimiento del gas natural por la incertidumbre geopolítica y las tensiones sobre las rutas de suministro.
Además, cuando cae la producción solar al final del día, es necesario recurrir en mayor medida a las centrales de ciclo combinado, que funcionan con gas natural y elevan el precio de la electricidad. Todo ello ha llevado al mercado mayorista a situarse en niveles que no se veían desde principios de 2023.
¿Qué pueden hacer las familias para pagar menos?
Ante este escenario, el primer paso pasa por revisar el contrato eléctrico. Cristina Casillas recomienda comparar tarifas, comprobar que la potencia contratada se ajusta realmente a las necesidades de la vivienda y analizar si existe una oferta más adecuada para los hábitos de consumo de cada hogar.
«Muchas familias llevan años con la misma tarifa sin preguntarse si sigue siendo la más adecuada. Sin embargo, el mercado cambia con frecuencia y una tarifa que hace unos años era competitiva puede haber dejado de serlo», explica.
Además, aconseja revisar los hábitos de consumo. Concentrar el uso de algunos electrodomésticos en las horas más económicas, evitar consumos innecesarios o sustituir equipos poco eficientes son pequeños cambios que, mantenidos en el tiempo, ayudan a contener el gasto.
Pero revisar la tarifa y consumir menos no son las únicas formas de reducir el impacto de la subida de la luz. También existen medidas menos conocidas que pueden ayudar a aliviar el presupuesto familiar.
Las cuentas que ayudan a amortiguar la subida de la luz
«Cuando hablamos de ahorrar en la factura de la luz casi siempre pensamos en consumir menos o cambiar de comercializadora, pero existe otra posibilidad que suele pasar desapercibida. Sin embargo, algunas cuentas bancarias ofrecen bonificaciones por domiciliar determinados recibos y, en algunas promociones, basta con cambiar esa domiciliación para empezar a recuperar parte de un gasto que sabemos que vamos a tener todos los meses», señala Casillas.
Estas promociones no sustituyen una buena tarifa eléctrica, pero sí permiten recuperar parte de un dinero que, de cualquier forma, va a salir cada mes del bolsillo de las familias. De hecho, con el recibo medio de la luz aumentando en más de 11 euros respecto al año pasado, una cuenta que devuelva hasta 10 euros al mes por los recibos domiciliados puede llegar a compensar buena parte de esa subida, siempre que se cumplan las condiciones de la promoción.
Entre las principales propuestas figura BBVA, que devuelve hasta 10 euros al mes por los recibos de luz, gas, teléfono o internet y complementa esa ventaja con otras bonificaciones para quienes utilizan otros servicios de la entidad.
Openbank también premia la domiciliación de recibos con hasta 20 euros al mes, durante 10 meses hasta un máximo de 200 euros.
Banco Santander se suma a esta tendencia con su Cuenta Online Nómina, que ofrece una bonificación de 120 euros por domiciliar recibos, dentro de una promoción más amplia que puede alcanzar 840 euros si añade la domiciliación de la nómina y Bizum.
mientras que Unicaja, Banco Sabadell y Banco Mediolanum devuelven un porcentaje de los recibos que va entre el 1% y el 3%, aunque con condiciones diferentes. En el caso de Unicaja tiene un tope de 200 euros al año.
Ninguna de estas promociones va a eliminar por sí sola el impacto de la subida de la luz, pero sí puede ayudar a amortiguarlo. Precisamente por eso, antes de elegir una cuenta conviene comparar tanto el importe de la devolución como las condiciones necesarias para conseguirla.
Un complemento al ahorro, no un sustituto
Desde HelpMyCash recuerdan que este tipo de promociones debe entenderse como un complemento, no como un sustituto de una tarifa eléctrica competitiva o de unos hábitos de consumo eficientes.
«Lo primero siempre debería ser revisar el contrato eléctrico; después, analizar el consumo para detectar posibles ahorros y, por último, aprovechar aquellas promociones que permitan recuperar parte de unos gastos que sabemos que vamos a seguir teniendo todos los meses», concluye Cristina Casillas.
Porque, cuando el precio de la luz vuelve a subir, reducir el consumo es importante, pero también lo es asegurarse de que cada euro destinado a los gastos del hogar juega a favor de la economía familiar.
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