Hola,
Para una empresa, el tipo de financiación más adecuado depende sobre todo del objetivo.
Antes de solicitarla, conviene revisar que:
- La empresa tenga sede fiscal en España.
- Cuente con facturación recurrente y suficiente.
- Lleve registrada y con beneficios entre uno y dos años, como referencia habitual.
- Esté al corriente de pagos y no figure en ficheros de morosidad como el RAI.
- La cuota encaje con los periodos de mayor y menor facturación.
- El nivel de endeudamiento no ponga en riesgo la viabilidad del negocio.
Según la necesidad, estas son algunas opciones habituales:
- Línea de crédito: puede servir si necesitas liquidez puntual para pagar proveedores, facturas, impuestos o imprevistos mientras cobras de tus clientes.
- Préstamo para poner en marcha el negocio: si estás creando la empresa, puedes valorar microcréditos.
- Préstamo con garantía hipotecaria: puede ser una opción si dispones de un inmueble libre de cargas.
- Otras alternativas: avales, subvenciones, business angels, equity crowdfunding o renting.
Ten en cuenta que, si aportas una garantía y no devuelves el crédito, podrían embargarse los bienes comprometidos, ya sean de la empresa o incluso personales.
Puedes consultar aquí más opciones de préstamos para empresas y emprendedores.