Esta tarjeta, en combinación con las desastrosas web y app de Caixabank son una ****.
Entre la manera de funcionar de la tarjeta y lo lentas y lo mal hechas que están las páginas de Caixabank, siempre cuesta Dios y ayuda enterarte exactamente de cuanto debes y cuando tienes que pagarlo, o de cómo modificar (y especialmente cancelar) los pagos aplazados (con un TAE del 22%, claro), o qué cargos se cancelan al adelantar un pago. Encima la navegación siempre va lenta de narices, haciendo que pierdas el tiempo y la paciencia buscando la información o la opción correcta en la página, que sólo deja abrir una pestaña y nunca tarda menos de 10-15 segundos entre que haces click en un link y se carga la nueva página.
Y ahí la trampa, claro. Cuanto más confusas las reglas y peor la interfaz, más fácil que te despistes y te acaben cobrando 40€ de descubierto a principio de mes, y/o unos intereses **** al tener que aplazar o fraccionar los cargos.