Cuentas compartidas para compañeros de piso
Compartir piso ya es un reto bastante grande como para que encima los números sean un caos. Bizums por aquí, capturas por allá, “luego te pago”, “recuérdamelo”… y al final siempre pasa lo mismo: alguien adelanta demasiado dinero, otro se despista y llegan los enfados, los reproches y el mal rollo.
La buena noticia: todo esto se puede evitar.
Con una buena estructura de cuentas compartidas —ya sea una cuenta bancaria conjunta— ganas tres cosas muy valiosas: orden, paz y tranquilidad.
La clave no es solo elegir la herramienta, sino elegir la que encaja con vuestro tipo de piso y dejar las reglas claras desde el principio.
Mejores cuentas compartidas para compañeros de piso
Las cuentas que verás a continuación están pensadas para compartir piso: permiten añadir a varios titulares, no tienen comisiones y, además, facilitan la gestión del día a día porque puedes domiciliar ingresos y recibos. Así es mucho más sencillo organizar el alquiler, las facturas y los gastos comunes sin líos.
- Cuenta móvil sin comisiones y sin condiciones para el día a día y para viajar
- Hasta 5 titulares
- Tarjeta de débito gratis para cada titular
- Saca dinero en el extranjero sin comisiones
- Paga en cualquier divisa sin comisiones
- Sin comisiones de mantenimiento y sin nómina
- Hasta 2 titulares
- Tarjeta de débito Aqua con CVV dinámico gratis para cada titular (más seguridad en tus compras online)
- Hasta 760€ de regalo sin permanencia
- Solo para nuevos clientes
- Cuenta corriente 100% online sin comisiones ni condiciones (0% TAE)
- Hasta 5 titulares
- Tarjeta de débito gratis para un titular
- Esta cuenta tiene una calificación de riesgo de 1/6
- Cuenta online sin comisiones y sin nómina
- Hasta 2 titulares
- Tarjeta de débito gratis para cada titular
- Hasta 400€ de regalo a cambio de la nómina y dos recibos
- Solo para nuevos clientes
- Cuenta online sin comisiones y sin nómina
- Hasta 2 titulares
- Tarjeta virtual gratis para cada titular
- Saca dinero sin comisiones en el extranjero (dentro de los límites del plan)
- Para abrir una cuenta conjunta, primero tienes que abrir una cuenta individual (es gratis)
- Cuenta online sin comisiones y sin nómina para el día a día y para ahorrar
- Hasta 4 titulares
- Tarjeta de débito gratis para un titular
- Rentabilidad de hasta el 1,50% TAE sin límite de saldo. ¡Promoción hasta el 07/01/2026!
- Solo para nuevos clientes
- Cuenta sin comisiones y sin nómina
- Hasta 2 titulares
- Tarjeta de débito virtual gratis para cada titular
- Transferencias gratis que llegan el mismo día
- Seguro para compras online
Cuenta conjunta o’app’: cómo elegir sin liarse
Primero, pongamos orden: no es lo mismo una cuenta bancaria que una app tipo Splitwise. Cada herramienta sirve para una cosa distinta.
Qué es de verdad una cuenta conjunta (y qué implica)
Una cuenta conjunta es una cuenta bancaria con dos o más titulares. Todos sois dueños del dinero, con los mismos derechos y las mismas obligaciones.
Eso significa que cualquiera de los titulares puede:
Ingresar dinero.
Pagar recibos.
Sacar efectivo.
Y, muy importante: de cara al banco, todos respondéis por igual.
Si la cuenta se queda en números rojos, si hay comisiones sin pagar o cualquier deuda, el banco puede reclamar el 100 % de la deuda a cualquiera de los titulares.
Aunque el descubierto lo haya provocado solo uno, todos sois responsables frente al banco.
Además, Hacienda, salvo que se diga lo contrario, entiende que el dinero se reparte a partes iguales entre todos los cotitulares. Traducción al mundo real: si usáis una cuenta conjunta, no es “la cuenta de fulanito donde yo meto dinero”, es de todos a efectos legales.
‘Apps’ de gastos tipo Splitwise: qué hacen y qué no hacen
Aplicaciones como Splitwise, Tricount o Settle Up no son bancos.
No guardan dinero, solo registran quién ha pagado qué y calculan saldos.
Funcionan así:
Alguien adelanta un gasto (compra del súper, gas, cena conjunta).
Lo apunta en la app.
La app reparte ese gasto entre los demás según el acuerdo que tengáis.
A final de mes (o cuando queráis) la app os dice quién debe a quién y cuánto.
Saldáis la deuda con transferencias o Bizum.
Son muy útiles cuando:
No os veis abriendo una cuenta a medias con responsabilidad legal compartida.
Pero, ojo, dependen de que todos se acuerden de apuntar los gastos. Es decir: organizan la información, pero el dinero sigue yendo por vuestras cuentas personales.
¿Cuándo merece la pena abrir una cuenta conjunta?
Piensa en estos escenarios.
Tiene sentido abrir una cuenta bancaria compartida cuando:
Vais a vivir juntos mínimo un curso entero o varios años.
Tenéis gastos fijos importantes: alquiler + suministros + wifi.
Hay un mínimo de confianza y estáis dispuestos a firmar unas reglas internas.
En cambio, puede bastar con una app de gastos + Bizum si:
La convivencia es temporal.
Los gastos comunes son pocos o muy variables.
No queréis compartir responsabilidad con un banco.
Cómo repartir gastos y cuadrar cuentas cada mes sin conflictos
Elegir herramienta es solo la mitad.
La otra mitad, igual de importante, es decidir cómo se reparte la factura del piso y cómo se revisa cada mes.
Si esto no está claro desde el principio, acabaréis enfrentándoos tarde o temprano.
Cuando alguien se va del piso: cómo evitar el lío financiero
En un piso compartido lo normal es que, tarde o temprano, alguien se vaya y llegue otra persona.
Si hay una cuenta conjunta, ese momento hay que gestionarlo con cabeza.
Últimos pagos y fianza: cómo cuadrarlo
Cuando alguien avisa de que se marcha:
Revisad los gastos del mes en curso.
Mirad qué se ha cargado ya (alquiler, luz, etc.) y qué queda pendiente.
Con la fianza, acordad desde el principio cuál será la norma:
- O se devuelve cuando el casero la ingrese de vuelta al grupo.
- O se hace el relevo: el nuevo inquilino entrega su parte al que se va.
La clave no es tanto el método, sino que esté claro y escrito para que nadie sienta que ha dejado dinero “secuestrado” en el piso.
Cambiar los titulares de la cuenta: no dejes cabos sueltos
Si quien se va es cotitular de la cuenta:
- Tiene los mismos derechos que los demás hasta el último día.
- Puede ingresar, retirar dinero, etc.
Por eso, es fundamental gestionar su baja como titular en el banco en cuanto se marche o cerrar esa cuenta y abrir una nueva con los titulares actuales si el banco lo exige.
Regla de oro: no dejéis de titular a nadie que ya no viva en el piso.
Un pacto interno por escrito: vuestro “manual de convivencia financiera”
Más allá de la cuenta, os va a salvar de muchos quebraderos de cabeza tener un acuerdo interno firmado entre todos.
No hace falta que sea un contrato. Puede ser algo sencillo que incluya:
- Cómo se usa la cuenta compartida.
- Qué gastos van al bote y cómo se reparten.
- Qué pasa con la fianza si alguien se va.
- Cómo os organizáis cuando entra o sale un inquilino.
- Qué regla se sigue para ajustar suministros cuando alguien se marcha a mitad de mes.
Ese documento no eliminará todos los problemas, pero sirve como referencia cuando las cosas se tensan y evita discusiones del tipo “yo pensé que…”.
Qué debe tener una buena cuenta para gastos de piso
Si vais a usar una cuenta solo como “cuenta del piso” para domiciliar alquiler, suministros y compras comunes, lo ideal es que sea una cuenta sin comisiones y sin requisitos raros.
“Sin comisiones”, pero sin letra pequeña
Una cuenta buena para un piso compartido no debería cobrar por:
Mantenimiento o administración.
Transferencias ordinarias.
Ingresos de dinero o domiciliación de recibos.
Lo ideal: sin requisitos adicionales y sin que nadie tenga que “casarse” con esa cuenta para sus finanzas personales.
Mejor todos como titulares, no solo “autorizados”
En un piso compartido, lo más transparente es que todos los que vivís allí seáis titulares de verdad de la cuenta, por eso, interesa que la cuenta permita:
Añadir 3 o 4 cotitulares si hace falta.
Que todos entendáis bien que, frente al banco, la responsabilidad por deudas es conjunta.