El proceso para comprar una vivienda suele ser parecido al siguiente: se visita el inmueble, se hace una oferta al vendedor (a veces con el pago de una señal), se firma un contrato de arras para reservar la adquisición y se formaliza la operación ante notario. Y en caso de necesitar de financiación, normalmente el comprador encarga una tasación hipotecaria justo después de firmar las arras para que el banco apruebe su solicitud y le conceda la hipoteca antes de pasar por la notaría.

Ahora bien, que este sea el procedimiento más común no significa que haya que dar los pasos necesariamente por este orden. De hecho, teniendo en cuenta el contexto actual, desde HelpMyCash recomendamos tasar la vivienda antes de formalizar el contrato de arras. Sigue leyendo y descubre el porqué.

Se cancelan compras por tasaciones bajas

Debes tener en cuenta que el precio medio de la vivienda en España se sitúa actualmente en máximos históricos: 1.902 euros el metro cuadrado en 2025, según los datos del Consejo General del Notariado. Y aunque no es algo generalizado, hay vendedores que lo aprovechan para hinchar el coste de su hogar más de la cuenta; incluso por encima del valor de mercado.

En época de vacas gordas, esto no tiene por qué ser un problema. Pero cuando se está cerca de tocar techo, se corre el riesgo de que el valor de tasación de una vivienda sea más bajo que su precio de venta. Y eso puede complicar enormemente la obtención de la hipoteca, cuyo importe suele calcularse sobre el menor valor entre el de tasación y el de compraventa.

Con un ejemplo lo puedes ver más claro. Pongamos que te quieren vender una vivienda por 200.000 euros y que necesitas financiar el 80% de ese precio (160.000 euros). Si el inmueble te lo tasan por 190.000 euros, el banco normalmente calculará el importe de la hipoteca sobre el valor más bajo, que en este caso es el de tasación. Por lo tanto, te prestará 152.0000 euros y no podrás afrontar la operación por falta de dinero.

Mejor prevenir que curar

Desde HelpMyCash nos consta que algunas operaciones ya se echan para atrás por este motivo. Y las consecuencias son graves cuando se ha firmado el contrato de arras antes de encargar la tasación hipotecaria: como el banco no concede la hipoteca, por no alcanzar el importe mínimo necesario, la adquisición se tiene que cancelar y el comprador pierde el dinero de la reserva, que suele ser un equivalente al 10% del precio de la vivienda.

De momento, ocurre en casos puntuales, pero es mejor prevenir que curar: si no quieres perder el dinero de las arras por este motivo, es aconsejable que tases la vivienda antes de formalizar el contrato de reserva con la parte vendedora. Te recomendamos concertar una cita, exponer la situación, llegar a un acuerdo para que permita la visita del tasador y reservar la compra únicamente si la tasación es adecuada.

La tasación te costará dinero, pero mucho menos de lo que perderías en caso de que tengas que cancelar la compra. Para que te hagas una idea, tasar una vivienda tiene un precio medio de unos 300 euros, mientras que la reserva cuesta un 10% del coste del inmueble. Por ejemplo, para una casa de 200.000 euros, eso serían 20.000 euros.

Consejos para conseguir la mejor tasación hipotecaria

Queremos recordar, desde HelpMyCash, que la tasación la encarga y la paga el comprador de la vivienda. Por ello, te recomendamos seguir estos pasos para que no te cueste más de la cuenta y para que el valor tasado sea lo más ajustado posible a la realidad:

  1. Pide presupuesto a tres tasadoras como mínimo. Y pregunta al banco cuáles son las agencias con las que suele trabajar, porque así te asegurarás de que la entidad no encarga otra tasación (con el riesgo de que salga peor).
  2. Habla con el vendedor para que tenga toda la documentación que necesita el tasador: nota simple, escritura de propiedad, referencia catastral y último recibo del IBI. Eso agilizará el trámite y evitará que tenga que hacer otra visita.
  3. Intenta estar presente durante la tasación. Así podrás hablar con el profesional para comentarle el precio de la vivienda y preguntarle si piensa que es realista o no.