Si uno de tus propósitos de este año es comprarte casa, hay una parte que no puedes dejar al azar: la hipoteca. Porque no se trata solo de “que te la den”, sino de conseguir una financiación que haga la compra más fácil, más accesible y más sostenible mes a mes.

Para ponértelo sencillo, aquí tienes una selección de las mejores hipotecas de comienzos del año y de diferentes categorías: una hipoteca fija si quieres estabilidad, una mixta si buscas un equilibrio (cuota más baja al inicio y luego variable) y una variable si te compensa asumir cambios a cambio de un diferencial competitivo. Si estás interesado, ¡sigue leyendo!

Las 3 mejores hipotecas fijas (sin bróker)

La Hipoteca Vamos Fija de Ibercaja es ideal si tu objetivo es empezar el año con estabilidad total (misma cuota y cero sorpresas). En el escenario bonificado parte de 2,15% TIN y 3,10% TAE. Para lograr este el precio es necesario domiciliar la nómina (mínimo 2.500 euros entre ambos titulares), el uso de tarjeta, domiciliar recibos, contratar seguros y un plan de aportación sistemática.

Contratar Ibercaja

La Hipoteca Open Fija de Openbank es otra opción. En bonificada marca 2,42% TIN y 2,98% TAE (a 25 años). Para acceder a las mejores condiciones pide domiciliar ingresos (900 euros por titular) y contratar los seguros de hogar y vida con la entidad.

Contratar Openbank

Finalmente destaca la Hipoteca Fija Santander de Banco Santander. En el apartado bonificado el interés es del 2,55% TIN y 3,27% TAE. La bonificación depende de domiciliar nómina o pensión u otros pagos, además de Bizum o uso de tarjeta, y seguros (vida y hogar con primas mínimas indicadas).

Contratar Santander

Las 3 mejores hipotecas mixtas

La Hipoteca Vamos a tipo mixto 5 de Ibercaja permite empezar el año con una cuota más cómoda al inicio, esta mixta destaca por el tramo fijo bajo y un diferencial competitivo después. Con bonificación: 1,55% TIN los primeros 5 años y luego euríbor más un diferencial del 0,60% (TAE 3,26%).  A cambio, exige el “pack” completo de vinculación (nómina mínima entre titulares, tarjeta, recibos, seguros y plan de aportación).

Contratar Ibercaja

En segundo lugar destaca la HipotecON Mixto de Cajamar. En el apartado bonificado destaca con un 1,79% TIN los primeros 5 años y después euríbor más un diferencial del 0,50% (TAE 3,22%). La bonificación se obtiene con la domiciliación de la nómina, mínimo 700 euros al mes, recibos, banca electrónica o telefónica y seguros (vida y hogar).

Contratar Cajamar

La Hipoteca Mixta de Banco Sabadell es ideal si te gusta la idea de mixta pero no quieres un tramo fijo larguísimo: aquí el fijo es de 3 años. En bonificada: 1,80% TIN los primeros 3 años y luego euríbor más 0,70% (TAE 3,58%). A cambio pide la domiciliación de la nómina, seguro de hogar y otro de vida.

Contratar Banco Sabadell

Las 3 mejores hipotecas variables

En en el apartado de hipotecas variables destaca la Hipoteca Variable Kutxabank. Parte de un interés fijo los doce primeros meses del 1,59% TIN y luego aplica un diferencial del 0,49% más euríbor (TAE 3,13%) . La bonificación exige domiciliar nóminas (por un importe de 3.000 euros al mes), seguro de hogar y aportación a plan de pensiones.

Contratar Kutxabank

Otra propuesta es la Hipoteca Variable de Banco Sabadell. Parte de un interés fijo de salida del 1,45% los doce primeros mese. Después, en el apartado bonificado, aplica euríbor más 0,50% (TAE 3,53%). Para lograr el precio pide domiciliar nómina y seguros de hogar, vida y protección de pagos.

Contratar Banco Sabadell

Finalmente destaca la Hipoteca Variable de Unicaja, con un interés del 1,90% el primer año, que aplica luego un diferencial del 0,55% sobre el euríbor (la TAE es del 3,68%). La bonificación incluye nómina por encima del mínimo indicado, uso de tarjeta, seguros (hogar y vida) y plan de pensiones con aportación mínima según capital pendiente.

Contratar Unicaja

El “truco” para elegir bien (y no solo por el TIN)

En estas hipotecas se repite una idea: el mejor precio suele ser el bonificado, pero solo compensa si la vinculación te encaja de verdad (nómina, seguros, tarjeta, planes…). Si no, la hipoteca “sin bonificar” puede salirte más cara…