El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas de la sociedad española. Y para ponerle remedio, numerosas administraciones públicas han lanzado diversas ayudas para facilitar la adquisición de inmuebles: el aval público del ICO a jóvenes y familias, avales parecidos de diversas comunidades autónomas como Madrid o Baleares, préstamos para pagar la entrada como el que se ofrece en Cataluña…

Pero ¿estas ayudas para la compra de vivienda sirven realmente para algo? ¿O será peor el remedio que la enfermedad? Un estudio publicado por el Institut Català d’Avaluació de Polítiques Públiques (ivàlua), una organización pública con participación de la Generalitat de Cataluña, la Diputación de Barcelona y la Universitat Pompeu Fabra, analiza experiencias parecidas en otros países para resolver esta cuestión.

Análisis de tres ayudas a la compra de vivienda

En concreto, el informe de ivàlua repasa los estudios publicados sobre ayudas que se han puesto en marcha en Reino Unido y en Estados Unidos y que son parecidas a las implementadas en España, ya sea recientemente o en el pasado. Veamos cuáles son:

Deducciones de impuestos directos

En primer lugar, se analiza el efecto de las deducciones en impuestos directos en Estados Unidos, que son un beneficio equivalente a la desgravación sobre lo pagado por la hipoteca que se ofrecía en España antes del 2013. Según los estudios citados por ivàlua, esta ayuda no facilita en general el acceso a la propiedad, si se entiende eso como la probabilidad de que una familia compre una casa o un piso.

Ahora bien, en ciudades en las que la oferta no está tan limitada, las deducciones sí mejoran el acceso a la propiedad… de las familias de rentas altas. Desde ivàlua comentan que en los estudios analizados no se analiza el posible impacto de estas ayudas sobre el precio de las viviendas.

Préstamos para pagar la entrada

La segunda ayuda analizada para comprar vivienda es el conocido equity loan del Reino Unido; un préstamo que sirve para pagar parte de la entrada de la primera residencia que se adquiere y que es parecido al Préstamo Emancipación de Cataluña. En este caso, desde el consorcio catalán apuntan a que el efecto de esta medida depende de la zona en la que se aplica.

Así, según los estudios analizados, en el área de influencia de Londres se encareció significativamente el precio de venta de las viviendas en los años posteriores a la aplicación de esta ayuda. En cambio, en zonas en las que había una mayor oferta de pisos y casas en venta, aumentó la construcción de inmuebles sin afectar a su precio.

Avales hipotecarios públicos

Finalmente, el informe de ivàlua hace mención a los avales públicos que algunos países (como España) ofrecen para poder conseguir una hipoteca que cubra toda la compra de la vivienda, en vez de un 80% o menos. En este caso, desde el consorcio afirman que no existe evidencia científica que respalde que esta ayuda mejora el acceso a la vivienda en propiedad.

Ahora bien, sí hay evidencia de que los avales mejoran el acceso al crédito, lo que puede ser un arma de doble filo. Según ivàlua, “es posible que los avales públicos también puedan generar efectos inflacionistas en la medida de que reducen el coste crediticio”; es decir, que pueden contribuir a que aumenten los precios de las viviendas.

Conclusión: riesgo de subidas de precios

Por lo tanto, no es oro todo lo que reluce: las ayudas a la compra de vivienda pueden tener consecuencias negativas para las personas a las que van dirigidas. La conclusión de ivàlua es que “existe el riesgo de que estas ayudas se capitalicen en los precios de compra, cosa que supone una transferencia de recursos de la Administración hacia los vendedores de vivienda”.

Según su análisis, “la evidencia indica que esta capitalización es especialmente alta en zonas con una oferta más restringida, que son precisamente las áreas donde el acceso a la vivienda en propiedad es más difícil”. Ahora bien, esta institución matiza que estas medidas son más efectivas cuando el número de beneficiarios es más restringido.