¡Son nefastos!
Expongo mi profunda disconformidad con el servicio recibido por parte de la compañía aseguradora vinculada a mi hipoteca con ING, tras la gestión de dos incidencias: un servicio de bricolaje y un siniestro en mi vivienda.
1. Servicio de bricolaje (instalación de lámparas downlight) El técnico enviado a mi domicilio acudió sin las herramientas necesarias ni escalera, manifestando desconocer el trabajo a realizar. Aun así, me solicitó la firma del parte de trabajo antes de ejecutar el servicio.
Posteriormente, el técnico informó a la compañía de que se trataba de “lámparas especiales”, lo cual es incorrecto. Tras presentar una queja, la tramitadora dio por válida su versión y me indicó que debía aceptar una nueva cita o el servicio sería cerrado como “ejecutado”.
Ante esta situación, acepté una segunda visita bajo presión. Sin embargo, acudió la misma empresa nuevamente sin medios adecuados, instalando únicamente 1 de las 4 lámparas. A pesar de mi reclamación posterior, el servicio fue cerrado como “ejecutado”, sin haberse realizado correctamente.
2. Siniestro de hogar (válvula del plato de ducha) El siniestro se origina por la rotura de la válvula del plato de ducha. El técnico que acudió a mi vivienda realizó una inspección visual y tomó una fotografía, indicándome que sería necesaria una segunda visita junto con otro operario para desmontar la mampara y el plato, ya que el acceso a la válvula era insuficiente debido al reducido tamaño del faldón.
Tras más de un mes de espera sin recibir dicha segunda asistencia, y después de múltiples llamadas por mi parte interesándome por el estado del siniestro —especialmente ante el agravamiento de los daños en la vivienda de mi vecina—, decidí contactar directamente con la empresa reparadora. Es entonces cuando descubro que el siniestro había sido cerrado sin cobertura, alegando un supuesto “defecto de instalación del plato”.
Dicha decisión fue adoptada sin comunicación previa ni notificación formal