Soy cliente de Ibercaja, para mi desgracia, desde hace 11 años, y es un banco que no recomiendo ni a mi peor enemigo. Además de no tener ningún detalle con el cliente, ni siquiera lo que anuncian en sus publicidades, y que en otras entidades realizan de forma automática, como domiciliar los recibos, que tuve que realizar personalmente, ya que la señorita que estaba en la oficina me dijo literalmente "que si me lo hacía a mí se lo tendría que hacer a todos los vecinos del barrio, y ella tenía muchas cosas que hacer", cobra por absolutamente todo, y a unos precios desorbitados (Ej. 60€ por mantenimiento de una tarjeta de débito). A la hora de informarme sobre la hipoteca, **** diciendo que tenía que contratar una serie de servicios y seguros, que más adelante, por la particularidad de mi hipoteca (acuerdo con el Ayto de la localidad), no eran necesarios. Cerrar la oficina más cercana, desoyendo las peticiones de los vecinos de los barrios a los que atendía, en la supuesta línea que nos dejaban para notificar nuestra opinión sobre la decisión (que me consta que fueron numerosas), obligándonos a tener que coger coche para ir al banco. Trato deshumanizado, es decir, en la mayoría de las ocasiones, el trato de atención al cliente, dado por un robot será más cálido que el que dan en la mayoría de las oficinas en la que he estado, y por supuesto, no ofrecer ninguna solución a ninguna incidencia o situación "extraordinaria", más bien lo contrario, "todo son problemas". No os fieis de nada que os puedan decir en este banco, ni en condiciones, ni en las "amabilidades" que usan para captar clientes. En cuanto os tengan "cogidos" se acabaron las amabilidades.