No tener la entrada completa no significa que la compra de una vivienda esté descartada. Lo que pasa es que, en España, el “muro” casi nunca es la cuota, sino el dinero inicial: por norma general el banco financia hasta el 80% del menor valor entre la tasación y el precio de compraventa. Y eso te obliga a llegar, como mínimo, al 20% de entrada, más otro 10% aproximado para impuestos y gastos (notaría, registro, gestoría, posible tasación…).
Cuando vas justo de ahorros, ese requisito te deja fuera antes de empezar. Ahí es donde aparecen las fórmulas para acercarte a una hipoteca fija al 90% (y, en casos más raros, al 100%). La clave es entender dos cosas: que se puede, pero no es para todo el mundo, y que subir el porcentaje suele implicar más exigencias (y normalmente un precio algo peor).
Tres opciones para llegar hasta el 100% de financiación
- Llegar al 90%–95%: la vía “realista”, pero selectiva. Las hipotecas fijas al 90% o 95% existen y son bastante más habituales que las del 100%, pero los bancos las reservan para perfiles concretos: jóvenes que compran primera vivienda, clientes con muy buena relación con la entidad o colectivos de alta estabilidad. Aquí comprueba que la cuota sea cómoda y que la letra pequeña extra (seguros, tarjetas, posibles comisiones) realmente compense.
- Llegar al 100%: posible, pero casi nunca “limpio”. Las hipotecas fijas al 100% son otra liga. Son excepcionales y, cuando aparecen, casi nunca son un 100% sin contrapartidas. Lo habitual es que el banco solo llegue al 100% si compras una vivienda de su propio stock (por ejemplo, un inmueble procedente de una ejecución) o que te pida avales muy sólidos o incluso una segunda garantía hipotecaria (otra vivienda, normalmente de familiares).
- Qué mira el banco cuando pides más del 80%. Cuando una entidad se plantea financiar por encima del 80%, busca estabilidad y muy baja probabilidad de impago. Por eso encajan mejor perfiles con ingresos estables y poca deuda.
Además, hay dos detalles que tumbarán muchas operaciones si no se miran desde el principio. El primero: el banco calcula el porcentaje sobre el menor valor entre tasación y compraventa. El segundo: al subir el porcentaje, suele aumentar la vinculación (nómina, seguros, tarjetas, planes) y pueden aparecer comisiones que en una hipoteca al 80% serían menores o inexistentes.
Las mejores ofertas de hipoteca fija (para aspirar al 90%–100%)
En la práctica, llegar a ese 90%–100% depende de negociación, perfil y garantías. Pero, si tu punto de partida es una hipoteca fija competitiva, en HelpMyCash destacamos estas ofertas:
La Hipoteca Vamos Fija de Ibercaja aparece con un interés bonificado desde 2,15% TIN (3,10% TAE). Para ello es necesario domiciliar nóminas (mínimo entre ambos titulares 2.500 euros al mes), usar la tarjeta de crédito (12 usos al semestre), domiciliar recibos, seguro de hogar, seguro de vida y un plan de aportación sistemática.
La Hipoteca Fija Santander figura con 2,55% TIN bonificado (3,27% TAE). Para mejorar el tipo, el banco pide domiciliar nómina (mínimo 1.000 euros mensuales), además de tener Bizum o usar tarjeta de crédito con al menos 6 usos al trimeste y contratar seguros de vida y hogar.
Finalmente destaca la Hipoteca Fija Bonificada de Banco Sabadell, que aparece con 2,75% TIN bonificado (3,58% TAE). La bonificación incluye domiciliar nómina o pensión y contratar seguro de hogar, seguro de vida y seguro de protección de pagos.
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