En HelpMyCash tenemos una sensación de déjà vu. En junio del año pasado, durante la semana en la que Irán e Israel intercambiaron bombas, escribimos un artículo en el que alertábamos de que el conflicto podía afectar al mercado hipotecario español. Afortunadamente, no se recrudeció y los hipotecados de nuestro país pudieron respirar tranquilos.
Pero parece que la historia se repite. El ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, así como los misiles lanzados por el país persa a diversos estados árabes y a Israel como represalia, han desestabilizado Oriente Medio. Y eso, además de ser una mala noticia a nivel social, humano y político, lo es también en el ámbito económico doméstico, pues el conflicto amenaza con encarecer las hipotecas.
Subida de la inflación
Es importante entender que los países de Oriente Medio son productores y exportadores de dos de las materias primas más importantes del mundo: gas y petróleo. Y el conflicto bélico en la zona ha encarecido, como es lógico, el precio de ambos productos energéticos. Si los ataques se prolongan, lo más probable es que su coste siga escalando.
A partir de ahí, puede subir el precio de la energía que consumimos en la Unión Europea y en España. Y si eso ocurre, aumentará la inflación general, que representa el incremento del coste de la vida. Actualmente, la inflación de la eurozona se sitúa en un nivel óptimo: 1,9% en febrero. Pero si la guerra no termina pronto, podría aumentar por encima del umbral ideal del 2%.
Tipos más altos, hipotecas más caras
Y ¿qué tiene que ver todo esto con las hipotecas? Pronto verás cuál es su relación. Cuando la inflación se dispara, el Banco Central Europeo sube sus tipos de interés. De este modo, a las entidades financieras del continente les cuesta más financiarse a través de este organismo, conceden unos créditos más caros, la gente se endeuda menos, se consume menos y los precios bajan.
Es decir, que si el BCE se ve obligado a subir sus tipos por un repunte de la inflación, los bancos españoles aumentarán el interés de los préstamos que conceden a los hogares y a las empresas. Y eso incluye las hipotecas, como ya te imaginarás, así como los créditos al consumo que se usan para financiar proyectos particulares.
Es algo que ya ocurrió cuando Rusia inició la invasión de Ucrania y la inflación de la eurozona llegó a escalar hasta el 10,6% en octubre del 2022: el Banco Central Europeo incrementó sus tipos del 0% al 4,5% entre junio de 2022 y septiembre de 2023 y el interés medio de los préstamos hipotecario creció del 1,70% al 3,92% durante ese período, según el Banco de España.
Las hipotecas variables, en riesgo
Pero no solo se encarecerán las hipotecas comercializada con la banca: también pueden subir de precio las de tipo variable que ya están contratadas. Y es que su interés se calcula con el euríbor; un índice que representa el interés medio al que los bancos europeos se prestan dinero entre sí y que depende, en gran medida, de la política monetaria aplicada por el BCE.
En general, cuando el Banco Central Europeo sube sus tipos, o se espera que lo haga, el euríbor se dispara. Y cuando los baja, ocurre lo contrario. Durante los primeros meses del conflicto bélico entre Ucrania y Rusia, por ejemplo, este índice pasó de cotizar en valores negativos (-0,237% en marzo de 2022) a alcanzar el 4,16% (octubre de 2023).
Por lo tanto, si tienes una hipoteca variable o te planteas pedir financiación para comprar una casa, te recomendamos estar pendiente del conflicto en Oriente Medio. Desde HelpMyCash te mantendremos al tanto de todas las novedades que puedan afectar al mercado hipotecario.

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