El conflicto armado que libran Estados Unidos e Irán tiene efectos muy graves para la economía mundial. Entre otras cosas, porque eleva el precio del petróleo, lo que aumenta el coste del combustible y provoca un efecto contagio que encarece la cesta de la compra y aumenta la inflación. Pero hay un sector de la población española que lo nota en lo que paga por su vivienda: aquellos que tienen firmada una hipoteca variable.
Por culpa del recrudecimiento del conflicto, explican desde el comparador financiero HelpMyCash.com, el euríbor a 12 meses acabará el mes de agosto con un valor medio de en torno al 2,95%; superior al registrado en julio (2,855%). Se trata del índice que se utiliza para calcular las cuotas de las hipotecas a tipo variable, así que su incremento encarecerá aquellos préstamos que vayan a revisarse en las próximas semanas.
Cuotas más caras en la revisión de septiembre
El analista hipotecario del comparador, Miquel Riera, explica que el interés de una hipoteca variable se suele revisar una vez cada seis o 12 meses, a contar desde la fecha de la firma de la escritura. Para actualizar periódicamente el importe de las cuotas, el banco suma el último valor publicado del euríbor al diferencial del préstamo (un porcentaje fijo).
Según Riera, el valor del euríbor en agosto de 2025 (2,114%) era sensiblemente inferior al de este año. Y también lo fue el registrado hace un semestre (2,221% en febrero de 2026). En consecuencia, las hipotecas variables que se revisen en septiembre pasarán a tener unas mensualidades notablemente más caras que las anteriores.
Desde HelpMyCash ofrecen los siguientes ejemplos calculados para una hipoteca variable media de 150.000 euros a 25 años con un interés del 1%. Con una revisión anual, las cuotas subirán de 720 a 788 euros; un incremento mensual de unos 68 euros (más de 800 euros al año). Y si la revisión es cada seis meses, las mensualidades aumentarán de 727 a 788 euros; unos 59 euros más al mes y más de 350 euros más al semestre.
La guerra en Irán como telón de fondo
La última subida del euríbor, así como las anteriores, tienen un origen común: la guerra librada en Oriente Medio entre Estados Unidos (junto a su aliado Israel) e Irán. La inflación causada por el conflicto obligó al Banco Central Europeo a incrementar sus tipos de interés en junio para controlar los precios. Y miembros de su Comité Ejecutivo como la alemana Isabel Schnabel abogan por aumentarlos de nuevo tras las vacaciones de verano.
El analista de HelpMyCash, Miquel Riera, explica que el euríbor representa el interés al que los principales bancos del continente se prestan dinero entre ellos, así que suele adelantarse a las decisiones del Banco Central Europeo. Según el experto, “el incremento del índice en agosto avanza que el BCE podría subir sus tipos al menos dos veces más antes de que acabe el año: una en septiembre y otra probablemente en diciembre”.
¿Superará el euríbor el 3%?
¿Significa eso que las subidas de tipos del Banco Central Europeo son inevitables? La de septiembre, según Riera, se da prácticamente por hecha; habida cuenta de que la inflación de la eurozona se encuentra ya por encima del óptimo 2% (2,9% en julio). Ahora bien, si Irán y Estados Unidos alcanzan un acuerdo de paz antes de que acabe el año, existe la posibilidad de que los precios se moderen y de que no sea necesario ese incremento de intereses.
En ese escenario optimista, Miquel Riera cree que el valor del euríbor se moderaría, pues el actual refleja dos posibles subidas de tipos. “Podría acabar el año alrededor del 2,80%”, afirma el experto de HelpMyCash. Sin embargo, si el conflicto se enquista y no se resuelve para finales de 2026, el analista asegura que sí se producirá el aumento de intereses y que el índice alcanzará el 3% en diciembre; con opciones de llegar a situarse en el 3,10% como máximo.
En cualquier caso, Riera alerta de que el euríbor acabará el año por encima de los valores de finales de 2025. Por ello, lanza la siguiente recomendación: “Los que tienen una hipoteca variable deben calcular si podrán pagar las cuotas con un índice al 3% o más. Si su capacidad económica no se lo permite, es importante hablar con el banco para tratar de buscar soluciones, como pasarse al tipo fijo o reducir la cuota mediante una prolongación del plazo”.

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