Compartir vida es sencillo… hasta que llegan los pagos: alquiler o hipoteca, luz, internet, la compra, el cole, extraescolares, seguros, escapadas. Si cada gasto se resuelve con “ya te hago un Bizum” o con una cuenta mental de quién pagó qué, tarde o temprano aparece el roce. Una cuenta conjunta para parejas no arregla una relación, pero sí puede convertir el caos financiero en un sistema claro, fácil de seguir y percibido como justo.

La fórmula que mejor funciona suele ser separar carriles: un “espacio” para todo lo común (lo que afecta a los dos o a la familia) y, a la vez, mantener margen para decisiones individuales. Así, lo importante no es mezclarlo todo, sino organizarlo con reglas simples y sostenibles.

  • El primer error es no acordar qué entra en lo común. La cuenta conjunta evita ese ruido si se usa como “centro de pagos” del hogar: vivienda, suministros, comida, gastos de hijos o mascotas, ocio compartido y un pequeño colchón para objetivos e imprevistos.
  • El segundo error es repartir a ojo y no actualizarlo cuando cambian los ingresos. Abrir la cuenta es solo la mitad del trabajo: lo otro es decidir un reparto que sea sostenible y se sienta justo. En parejas con sueldos parecidos, el 50/50 puede encajar; si hay diferencias grandes, esa “mitad” pesa distinto y conviene ajustarlo.
  • El tercer error es usar la cuenta común como si fuera personal… y no mirar los movimientos nunca. Es el cóctel perfecto: compras “porque total hay saldo” y luego sorpresa. La solución es sencilla y bastante humana: revisar juntos la cuenta de vez en cuando.

Con esos errores bajo control, elegir cuenta es más fácil: buscad una que permita varios titulares, sin comisiones y con tarjetas, y que encaje con vuestro uso real.

Tres cuentas compartidas destacadas para parejas

Si lo que queréis es una cuenta conjunta con incentivos potentes, estas tres opciones del listado de HelpMyCash son de las más llamativas por ventaja económica.

La Cuenta Clara de Abanca es una cuenta online sin comisiones ni condiciones, con hasta dos titulares y tarjeta de débito gratis para cada uno. Su gancho es claro: ofrece hasta 1.000 euros de regalo si ambos titulares domiciliáis vuestra nómina (a partir de 1.200 euros mensuales). El periodo de permanencia es de 24 meses.

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La Cuenta Online Sin Comisiones de BBVA también permite hasta dos titulares y añade un punto interesante de seguridad: tarjeta de débito Aqua con CVV dinámico gratis para cada titular. Además, permite ganar hasta 760 euros de regalo sin permanencia abonados a lo largo de doce meses. Para ello es necesario domiciliar la nómina de al menos 800 euros, lo que da 400 euros brutos, otros 120 euros brutos por domiciliar recibos, 120 euros brutos adicionales por usar la tarjeta y añade otros 120 euros por usar Bizum.

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Finalmente destaca la Cuenta Online Santander, que ofrece un regalo directo para empezar. Se trata de una cuenta online sin comisiones y sin nómina, que acepta hasta dos titulares y da una tarjeta de débito gratis para cada titular. Su incentivo es de hasta 400 euros brutos de regalo a cambio de domiciliar la nómina de más de 2.500 euros y dos recibos (300 euros brutos si el importe de la nómina es superior a los 600 euros).

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