Invertir desde hoy los ahorros de tus hijos permite multiplicar su valor gracias al interés compuesto. Además, les enseña a manejar el dinero. Puedes empezar con cuentas remuneradas y, a medida que crezcan, combinarlas con fondos indexados, depósitos y bonos. Y recuerda fijar un objetivo claro: financiar los estudios, ahorrar para la entrada de su primera vivienda o para su primer proyecto vital.
¿Cómo y dónde invertir el dinero de tus hijos?
La información que encontrarás en esta página no constituye asesoramiento de inversión ni recomendación. Deberás tomar tus decisiones de manera independiente y teniendo en cuenta tus circunstancias personales. Ten presente, además, que invertir conlleva riesgos y no garantiza recuperar lo invertido.
- Invertir ahora el dinero de tus hijos te permitirá aprovechar el interés compuesto.
- Hay diferentes productos para poner el dinero: cuentas remuneradas para el corto plazo y utiliza los fondos indexados/ETFs y roboadvisors para el largo plazo.
- En esta página encontrarás ejemplos para que veas la diferencia entre invertir o no el dinero de tus hijos.
- Te explicamos también qué implicaciones fiscales tiene y qué implica invertir a nombre del menor.
¿Por qué invertir el dinero de tus hijos?
Invertir el dinero de tus hijos puede tener una serie de beneficios a largo plazo. Aquí te explicamos por qué es una excelente decisión:
1. Mejorar la educación financiera
Invertir para tus hijos les perite entender desde pequeños los conceptos de ahorro, riesgo y gestión financiera, creando hábitos sólidos que les servirán toda la vida.,
Promover el ahorro desde pequeños es más valioso de lo que parece. A través de la repetición, los niños aprenderán que el dinero no es solo para gastar, sino una herramienta poderosa para alcanzar objetivos.
2. Hacer que el dinero trabaje para ellos
Cada euro que coloques hoy puede multiplicarse varias veces antes de su mayoría de edad; cuanto antes empieces, mayor será el capital final sin esfuerzo adicional, desde inversiones de bajo riesgo y más conservadoras, como los bonos, que generan rendimientos moderados, hasta hacerlo por medio de inversiones más agresivas y a largo plazo, como la renta variable, que además ofrece mayores posibilidades de rentabilidad.
¿Dónde invertir el dinero de tus hijos?
Cuando se trata de invertir, hay muchas opciones disponibles para elegir. Te hablaremos de las dos más comunes y que por supuesto se pueden combinar:
Cuenta remunerada
Dejar los ahorros de los niños en una cuenta infantil sin remuneración no es la mejor opción porque la inflación se come el ahorro. Así que busca cuentas que den rentabilidad.
Tener una pequeña parte del dinero de tus hijos en una cuenta tiene una utilidad importante: permite que los niños se familiaricen con el ahorro, el manejo de sus finanzas, etc. Aquí, si un abuelo o familiar le regala dinero, lo puede ingresar en la cuenta del menor y el niño verá y experimentará cómo funciona una cuenta bancaria y cómo se crean ahorros y a su vez, como estos luego se multiplican.
Digamos que una cuenta bancaria es una forma de familiarizarse con lo más básico del sistema bancario. Esta cuenta, por ejemplo, se puede usar como ahorro para el corto plazo o por si los niños se quieren comprar algún capricho.
Fondos indexados de gestión pasiva
Los fondos de inversión y ETFs son buenas opciones para invertir. Te explicamos por qué:
- Tienen comisiones muy bajas. Esto es importante porque, a largo plazo, pagar menos comisiones significa que ganas más dinero. Las comisiones se restan de tus ganancias, así que cuanto menos pagues, más te queda a ti.
- Puedes empezar con poco dinero. No necesitas ser rico para invertir en estos productos. Puedes comenzar con cantidades pequeñas y seguir añadiendo más con el tiempo.
- Usan el interés compuesto. Esto significa que las ganancias que obtienes se reinvierten automáticamente. Así, tu dinero crece más rápido porque estás ganando dinero sobre tus ganancias anteriores.
¿No te queda claro qué son los fondos indexados?
Si no estás familiarizado con los fondos indexados y ETFs te compartimos algunos artículos que te ayudarán a entender su funcionamiento. Es importante que entiendas en qué inviertes el dinero antes de empezar.
Carteras de fondos indexados para niños que te pueden interesar
- Importe mínimo: 1.000 €.
- Comisión máxima: 0,41% de coste gestión
- Composición de la cartera: La cartera de menos de 5.000 € estará compuesta por 2 fondos con diversificación mundial y será la combinación de 4 fondos posibles según el perfil seleccionado. La cartera de más de 5.000 € estará compuesta por hasta 16 fondos con ultra diversificación mundial según el perfil seleccionado. Las carteras de Cartera Ahorro estarán compuestas por 2 o más Fondos Monetarios.
- Número de carteras disponibles: 11 perfiles disponibles como para cualquier cartera en inbestMe (10 para ISR, ya que no hay perfil 0).
- Importe mínimo: 2.000 € (1.000 euros si ya se tiene cuenta con Indexa Capital).
- Comisión máxima: 0,52% de coste medio
- Composición de la cartera: La composición de las carteras estará formada por hasta 12 fondos de inversión, según el perfil.
- Número de carteras disponibles: 10 carteras disponibles, desde la más conservadora hasta la más arriesgada.
¿Por qué la renta variable es una buena opción a largo plazo?
En HelpMyCash defendemos la renta variable como una opción sólida para invertir a largo plazo. La razón es sencilla: la historia demuestra que los mercados competitivos, como el índice estadounidense S&P 500, suelen crecer con el tiempo.
Aunque nadie puede predecir el comportamiento de la bolsa mañana, los datos muestran que mantener una posición durante 20 años ha ofrecido rendimientos positivos incluso a quienes entraron antes de grandes caídas, según JP Morgan.
Por eso recomendamos empezar cuanto antes (idealmente desde el nacimiento de tu hijo) porque cada año adicional aumenta el potencial del interés compuesto y reduce el riesgo de pérdidas temporales.
Aprovechar el horizonte temporal que tienen los niños es, probablemente, la lección financiera más valiosa que podemos transmitirles.
Estrategia de inversión para tus hijos
Aportaciones mensuales: constancia y automatización
Una estrategia efectiva y sencilla es aportar la misma cantidad de dinero mes a mes. Esto se puede automatizar, lo que nos ayuda a mantener el compromiso. Puedes, por ejemplo, invertir en fondos indexados, y hacerlo desde cantidades muy pequeñas. Gracias al interés compuesto, los ahorros de los niños crecerán mucho más rápido.
Veamos un ejemplo:
Imagínate esto: tienes dos amigos, Ana y Carlos, que deciden empezar a ahorrar para el futuro de sus hijos recién nacidos. Ambos tienen ideas diferentes sobre cómo hacerlo.
- Ana decide ser constante. Cada mes, sin falta, aparta 150 euros (más o menos lo que cuesta una cena familiar en un restaurante) y lo invierte. Lo hace durante 18 años. Asumiendo que consigue un rendimiento anual del 9%, ¿sabes cuánto tendrá Ana al final? Unos 80.453 euros. ¡La entrada para comprarse un piso!
- Por otro lado, Carlos prefiere hacer un único esfuerzo grande al principio. Mete 2.500 euros de una vez y decide dejarlo ahí, creciendo con el mismo interés del 9% anual durante esos 18 años. Al final, Carlos tendrá en su cuenta unos 12.556 euros. Nada mal, ¿eh? Pero comparado con Ana... bueno, ya ves la diferencia.
Capital Inicial | Inversión periódica total | Interés Generado | Total Final | |
Aportes Mensuales | 0 | 32.400 | 48.053 | 80.453 |
Aporte Único | 2.500 | 0 | 10.056 | 12.556 |
¿Qué enseña esto? Pues que en el mundo de las inversiones, ser constante puede llevarte mucho más lejos. Cada mes que añades algo, por pequeño que sea, se va multiplicando una y otra vez gracias a ese mágico interés compuesto. Es como hacer una bola de nieve: empiezas con algo pequeñito, pero a medida que rueda cuesta abajo (en este caso, a lo largo de los años), se va haciendo cada vez más y más grande.
¿A nombre de quién se pone la inversión de los niños?
No somos fiscalistas, pero queremos darte dos puntos importantes a tener en cuenta sobre la inversión a nombre de los niños. Sin embargo, es crucial que consultes con un experto fiscal, ya que cada situación es única y puede requerir un enfoque personalizado.
Punto 1: consideraciones fiscales
- Si la cuenta de inversión está a nombre del menor:
Cuando se habla de poner inversiones a nombre de tus hijos, entras en el terreno del impuesto de sucesiones y donaciones. En teoría, cualquier entrega de dinero a tus hijos debería declararse, incluso las aportaciones mensuales a carteras de fondos indexados. Esto es así para evitar que se efectúen donaciones encubiertas mediante regalos o pagos.
En la práctica, Hacienda no suele investigar pequeñas aportaciones periódicas, siempre que sean cantidades razonables. Pero ojo, las cosas cambian si aportas, por ejemplo, 10.000 euros o 1.000 cada mes a una cartera indexada. En ese caso, Hacienda podría pedir explicaciones.
- Si la cuenta de inversión está a tu nombre:
Ahora bien, si las inversiones están a tu nombre y decides dárselas a tus hijos cuando sean mayores de edad, la situación cambia. En este caso, se considerará una donación y Hacienda exigirá que se acoja a la ley de donaciones.
- Tu hijo deberá pagar el impuesto correspondiente por la donación recibida (hay Comunidades Autónomas donde no pagas nada).
- Tú tendrás que tributar en el IRPF por la ganancia patrimonial acumulada. Esto es porque, a efectos fiscales, una donación se trata como si fuera una venta, aunque no hayas obtenido ningún beneficio real al dárselo a tu hijo.
- Andalucía: Reducción de hasta 1 millón de euros para familiares directos y 250.000 euros para grados más lejanos.
- Aragón: Bonificación del 65% para herencias menores de 100.000 €; exención del 100% hasta 3 millones de euros.
- Asturias: Exención de hasta 300.000 € para descendientes menores de 21 años y cónyuges.
- Baleares: Herencias entre familiares directos exentas; descuento del 25% entre hermanos, tíos y sobrinos.
- Canarias: Descuento del 99,9% en herencias y donaciones entre familiares directos y colaterales.
- Cantabria: Bonificación entre el 99% y el 100% para hijos, padres y cónyuges.
- Castilla-La Mancha: Bonificación del 100% para herencias menores de 300.000 €; descuento del 80% para cantidades mayores.
- Castilla y León: Bonificación del 99% para familiares directos.
- Cataluña: Reducciones según grado de parentesco; hasta 196.000 € para hijos menores de 21 años.
- Ceuta y Melilla: Aplican normativa estatal con bonificaciones del 50% o 99% según el parentesco.
- Comunidad Valenciana: Descuento del 99% en herencias y donaciones para familiares directos.
- Extremadura: Bonificación del 99% para descendientes menores de 21 años; escalas de 90%-99% para mayores de 21 años y cónyuges.
- Galicia: Reducción de 400.000 € para grupo II y 300.000 € para discapacitados.
- La Rioja: Bonificación del 99% para herencias entre padres, hijos y cónyuges.
- Madrid: Bonificación del 99% para familiares directos; hasta 25% para colaterales.
- Murcia: Bonificación del 99% para Grupo I, II y III en donaciones.
- Navarra: Tipos del 2%-16% para ascendientes y descendientes; 0%-0.8% para cónyuges.
- País Vasco: Exento hasta 400.000 € para descendientes, cónyuges y ascendientes; tipo del 1.5% para cantidades superiores.
Si decides que las inversiones estén a nombre de tu hijo, debes saber que mientras sean menor de 14 años, tendrán lo que se conoce como una cuenta de custodia, tendrás que poner tu DNI, aunque el nombre del titular sea el de tu hijo. Eso sí, una vez cumplidos los 14 años, se debe actualizar y cambiar al DNI del menor.
Punto 2: aspectos legales y de confianza
Desde el punto de vista legal, poner las inversiones a nombre del niño significa que, al alcanzar la mayoría de edad, tendrá control total sobre ese dinero. Si esto te preocupa, una opción es abrir una cuenta conjunta. Así, cuando tu hijo sea mayor de edad, necesitará tu consentimiento para realizar operaciones.
Lo importante en este aspecto es la confianza y la educación, ¿sabes por qué? Porque tan fundamental como ahorrar e invertir para ellos es enseñarles sobre dinero desde pequeños. Si haces esto, es muy probable que cuando sean mayores, manejen su dinero de forma responsable y sensata.
No se trata solo de dejarles una buena cantidad de dinero, sino de darles las herramientas para que sepan usarlo bien. Así, cuando llegue el momento, podrán tomar decisiones inteligentes con sus ahorros y usarlos para mejorar su vida.