Aportar una tasación al banco y dudas sobre su aceptación
Aquí encontrarás dudas habituales sobre aportar una tasación al banco, elegir una tasadora homologada y saber qué puede revisar la entidad antes de aceptar el informe. Es un tema que suele surgir cuando comparas hipotecas, quieres ahorrar en la tasación o te cambias de banco en mitad de la operación.
Te resumimos lo esencial
Si encargas tú la tasación, debe hacerla una tasadora homologada por el Banco de España para que tenga validez oficial. En los casos compartidos, eso permite usarla para negociar con distintas entidades y, en principio, presentarla al banco aunque no la haya pedido esa entidad. Ahora bien, también aparece una idea importante: el banco puede revisar esa tasación y pedir otra por su cuenta para comprobar el valor. Si hay discrepancias entre valoraciones, incluso puede solicitar una tercera para contrastar.
En la práctica, esto significa que aportar tu propia tasación puede servirte para adelantar trabajo, comparar ofertas o evitar pagar más de la cuenta si el banco cobra una tasación más cara. Pero no garantiza que la entidad se quede sin más con ese valor ni que renuncie a sus comprobaciones internas. En varios casos se repite además que la tasación tiene una vigencia de seis meses, así que el momento en que la encargas también importa si la operación se alarga o cambias de banco.
Qué te conviene revisar antes de presentarla
- Que la tasadora esté homologada. Es el requisito básico para que la valoración tenga validez oficial.
- Si el banco quiere hacer una revisión o una segunda tasación. En las respuestas de expertos se indica que esa comprobación adicional puede pedirla la entidad y que su coste debería asumirlo el banco.
- Si vas a usarla con otro banco. En los casos compartidos, una tasación homologada puede servir para negociar con otras entidades, aunque luego cada una pueda hacer sus propias comprobaciones.
- Los datos del informe y su titularidad. Aparecen dudas sobre cambios en la entidad solicitante o sobre quién figura como titular. Si el banco pide un ajuste formal, se plantea como un trámite rutinario y, si genera coste, debería asumirlo la entidad.
- Si te compensa pedirla antes de cerrar otras piezas de la operación. Algunos usuarios la valoran para saber hasta dónde podría llegar la financiación, pero también se advierte del riesgo de pagarla y que luego no salga adelante la hipoteca.
