Seguridad de las cuentas de ahorro: FGD, solvencia y cuentas en el extranjero
Aquí encontrarás preguntas y respuestas sobre qué sucede si quiebra un banco, cómo funciona la cobertura del Fondo de Garantía de Depósitos y qué mirar para valorar la solvencia de una entidad antes de mover tus ahorros. También recoge dudas frecuentes sobre tener efectivo en casa frente a cuentas en el extranjero, la cobertura de bancos online y las condiciones para abrir cuentas remuneradas.
Te resumimos lo esencial
El dinero depositado en cuentas y depósitos suele estar cubierto por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 € por titular y por entidad siempre que la entidad esté adscrita a ese fondo. Si tienes cuentas en varios bancos la protección se aplica por banco; en cuentas conjuntas cada titular tendría hasta 100.000 € cada uno. Algunos bancos están cubiertos por fondos de garantía de otros países por ejemplo ING por el fondo holandés o entidades adscritas al fondo español, y depósitos en bancos de Portugal o Italia se respaldan por los fondos de esos países. Tener el dinero en casa no te protege de una quita y, además, implica pérdida de poder adquisitivo por la inflación y riesgo de robo. Los fondos de inversión domiciliados en otro país pueden ofrecer otra cobertura ante una quita, y los bancos online siguen sujetos al fondo de garantía correspondiente a su entidad. Además, los intereses de las cuentas remuneradas tributan y por lo general se aplica una retención fiscal sobre esas rentas.
Qué conviene revisar antes de mover tus ahorros
- Comprueba a qué Fondo de Garantía pertenece tu banco y el país que lo respalda. En el foro aparecen ejemplos concretos como la garantía holandesa para ING o la garantía española para iBanesto.
- Ten en cuenta el límite de 100.000 € por titular y por entidad y cómo afecta si tienes cuentas en distintos bancos o cuentas conjuntas.
- Verifica si la entidad es una sucursal local o una filial extranjera porque eso puede influir en dónde tributan los depósitos y qué fondo garantiza tu dinero.
- Valora el riesgo del efectivo en casa: no renta, sufre inflación y está expuesto a robo o pérdida.
- Mira la solvencia y la estructura del banco antes de mover grandes cantidades y, si te preocupa, diversifica entre entidades para repartir la cobertura.
