Esto es, a grandes rasgos, lo que nos ha dicho un banquero cuando nos hemos hecho pasar por un cliente que quería pedir un préstamo hipotecario: “Los tipos fijos ahora están bastante altos, pero una hipoteca mixta te puede salir más a cuenta porque tendrás un interés fijo más bajo durante los primeros años y luego ya decidirás si quieres seguir con un variable o refinanciar”.
Realmente, el banquero no nos ha mentido, porque nos ha descrito cómo funcionan esta clase de productos. Pero esta modalidad no es tan atractiva como nos quieren vender desde las entidades financieras. Sigue leyendo y descubre por qué.
Interés fijo primero… pero variable después
Lo que es una verdad incontestable es que las hipotecas mixtas, en general, tienen un interés inicial más bajo que el de las fijas. Para que te hagas una idea, en el banco que comentábamos nos ofrecían lo siguiente:
- Tipo mixto: 1,60% fijo los primeros diez años y euríbor más 0,60% para el resto del plazo.
- Tipo fijo: 2,50% durante todo el plazo de la hipoteca.
¿Qué significa eso? Que si contratas una hipoteca mixta, pagarás unas cuotas más bajas durante el período de aplicación del tipo fijo inicial. Pero esa estabilidad no durará para siempre: cuando termine ese primer tramo, el interés pasará a ser variable y dependerá de los vaivenes del euríbor.
Sobre eso, los banqueros suelen decir que no tienes de qué preocuparte: si el euríbor está bajo para entonces, la cuota será barata, y si está alto, podrás refinanciar el préstamo para convertirlo en fijo. Pero esa refinanciación no estará asegurada, porque puede pasar que el banco no quiera llevarla a cabo o que te ofrezca un interés fijo muy alto que no merezca la pena.
Hipoteca mixta vs. fija: hacemos números
Y lo cierto es que tampoco pagarás mucho más con la fija si el euríbor se mantiene en los valores de los últimos años. Desde HelpMyCash hemos hecho los cálculos para una hipoteca media de 150.000 euros a 25 años:
- Con un tipo fijo del 2,50%, pagarás unas cuotas de 673 euros y devolverás un total de 201.878 euros entre intereses y capital.
- Con un tipo mixto del 1,60% los primeros diez años y de euríbor más 0,60% luego, pagarás lo siguiente en función de cómo evolucione el índice en el tramo variable:
- Euríbor medio del 2,5%: cuota de 607 euros los primeros diez años, mensualidad media de 675 euros luego y 194.351 euros en total.
- Euríbor medio del 3%: cuota de 607 euros los primeros diez años, mensualidad media de 699 euros luego y 198.615 en total.
- Euríbor medio del 3,5%: cuota de 607 euros los primeros diez años, mensualidad media de 723 euros luego y 202.967 en total.
Como ves, en los dos primeros casos pagarías menos con una hipoteca mixta; pero no mucho menos. Especialmente si tenemos en cuenta que los intereses los abonarías a lo largo de 25 años. Y en el último escenario, elegir el tipo fijo te saldría más a cuenta.
¿A quién convienen las hipotecas mixtas?
Y más allá de los fríos números, hay otro aspecto que debes tener en cuenta: tu propia tolerancia al riesgo. Una hipoteca mixta puede ser una buena opción si estás dispuesto a asumir una cuota más alta en el tramo variable si el euríbor sube, te lo puedes permitir y crees que lo compensa el hecho de pagar una mensualidad más baja durante los primeros años.
En cambio, si te decantas más por la prudencia y prefieres una estabilidad total y absoluta, una hipoteca fija se ajusta mejor a tu perfil. Y si juegas bien tus cartas y te das prisa, todavía podrás conseguir intereses competitivos dentro de esta modalidad.

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