Hoy, por fin, he cancelado todas mis cuentas con esta entidad, después de casi 40 años, al igual que mi familia. Me cobran una comisión de 9 euros por una tarjeta de prepago, la doy de baja y no me devuelven el dinero. Cobran por todo. Pero lo peor son algunos de los empleados, prepotentes y chulos. En particular, en ****, uno que está en el cajero, es vergonzoso, no te quiere cancelar las cuentas y te pone todo tipo de problemas para ello. Al salir de la entidad me he sentido genial.