Es una absoluta vergüenza lo que está ocurriendo al hacer la migración de Liberbank a Unicaja. Tengo muchos años de experiencia y esto que ha sucedido y sucede no tiene precedentes. No se pudo operar durante más de diez días desde el 23 de mayo, dejaron los usuarios sin claves, los operarios del banco no tenían ni idea, ni tiempo ni ganas de hacer frente a la situación. Se han machacado datos que guardaban las cuentas en las agendas, se han saltado las remesas a clientes que salen como efectuadas, y para nada se han abonado. No hay teléfonos de atención, ni correos, ni respuestas ni vergüenza alguna. Incompetencia, desatención y falta de ganas de resolver. Unicaja es la inoperancia. No se entiende que no se haya intervenido por parte de la administración o defensores varios. Tampoco el que no haya trascendido la magnitud del desaguisado.