¿Me concederán la hipoteca siendo funcionario? Requisitos, ratios y financiación
En este apartado encontrarás preguntas y respuestas habituales que plantean los funcionarios antes de pedir una hipoteca: si el banco financiará gran parte del precio, qué porcentaje puedes negociar según ingresos y ahorros, y cómo afectan la interinidad, ser avalista o tener deudas. La síntesis reúne más de 25 preguntas y respuestas reales de la comunidad.
Te resumimos lo esencial
Ser funcionario mejora tus opciones frente al banco pero no garantiza la hipoteca. En la práctica los bancos siguen limitando la financiación al 80 por ciento del valor de tasación salvo excepciones que, por tu perfil, pueden llegar al 90 o incluso al 100 por ciento en casos concretos. Lo que de verdad determina la decisión es la relación entre la cuota y tus ingresos y tu situación financiera global. Habitualmente la cuota que aceptan no debe comerse más del 30 por ciento de tus ingresos netos y en ocasiones toleran hasta el 35 por ciento. Los ahorros también cuentan porque hay que cubrir la parte no financiada más los gastos de compraventa.
Qué conviene revisar antes de pedir
- Ahorros disponibles. Calcula cuánto necesitas para la entrada y para los gastos de compraventa. Los bancos esperan que aportes al menos la parte no financiada y los gastos, salvo que negocies condiciones excepcionales por ser funcionario.
- Porcentaje que financiará el banco. La práctica habitual es 80 por ciento de tasación. Como funcionario puedes negociar 90 o 95 por ciento y en algunos casos concretos se estudian 100 por ciento más gastos.
- Cuota sobre ingresos. Comprueba qué cuota mensual supondría la hipoteca y compara con tu salario neto. Si supera el 30 por ciento la entidad puede poner pegas; en algunos casos aceptan hasta 35 por ciento.
- Temporalidad laboral. Si eres interino o tienes contratos temporales te valorarán peor que si eres funcionario de carrera. Aun así, con antigüedad o buen perfil salarial puedes conseguir ofertas, por eso es útil acudir a varias entidades.
- Deudas y garantías. Si ya tienes hipotecas, préstamos o eres avalista reducirán tu margen de endeudamiento. Ofrecer una segunda garantía o vivienda en propiedad puede ayudar a conseguir mayor financiación.
En resumen, mira cuánto tendrías que financiar realmente, qué cuota te dejaría la entidad y cómo afecta tu situación laboral y tus deudas. Trasladar estos datos a varias entidades o a un intermediario te dará una medida real de lo que puedes conseguir.
