El objetivo de los seguros asociados a una hipoteca es doble: por un lado, proteger la inversión contra alguna eventualidad y, por otro lado, minimizar el riesgo de la entidad prestataria ante un posible impago de las cuotas del préstamo.
La Ley exige, exclusivamente, contratar un seguro de incendio. Pero para tu seguridad y, muchas veces, por exigencia del banco, es aconsejable contratar otros seguros.
El más frecuente, es el seguro multiriesgo del hogar que protege la vivienda ante cualquier siniestro (incendio, inundaciones, robos, etc.).
La entidad hipotecaria también te puede pedir un seguro de vida. Así, en caso de muerte o invalidez del titular, la institución de crédito se protege contra el riesgo de impago, la empresa aseguradora asumiría el pago cancelando la deuda y la familia quedaría libre de la carga hipotecaria.
Dada la actual coyuntura, cada vez es más frecuente que el banco exija un seguro de desempleo. Cubre hasta doce meses consecutivos ó 24 meses alternos durante un periodo de cinco años, en caso de pérdida del puesto de trabajo. Hay que tener en cuenta que sólo se cobrará si el despido es improcedente.
Los seguros pueden elevar el coste total del préstamo, aunque su vinculación nos ayudará a negociar una bajada en el diferencial. Es importante comparar los productos que te ofrece el banco con los productos existentes en el mercado, ya que la información nos otorga mayor poder de negociación y es posible que resulte más barato contratar los seguros con otra entidad.
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