contactless

¿Quién le diría a Western Union, aquel día de 1920, que iba a revolucionar el mundo? Tras la primera Guerra Mundial los felices años veinte se asentaron en la sociedad americana. El sibaritismo se olía por las calles de la Gran Manzana, el jazz, la fiesta y la diversión marcaban el día a día de la sociedad. Tal fue la locura de derroche y despilfarro que la compañía neoyorkina lanzó una nueva forma de pago para sus clientes vips, las tarjetas. Estas comenzaron siendo un simple trozo de metal que permitía diferir el pago del establecimiento al banco. Sin embargo, 100 años después, la evolución tanto tecnológica como financiera ha crecido de tal forma que dejaría sin palabras al mismísimo Ezra Cornell, fundador de la compañía financiera Western Union. 

La evolución de las tarjetas: el fin del epicureísmo

Al contrario que el jazz, las tarjetas evolucionaron desde el uso restringido por la gente más rica, hasta la generalización en la sociedad.

Bienvenidos al Dinner’s Club

En los años cincuenta del pasado siglo surgió la primera empresa de tarjetas de crédito a nivel mundial, la Dinner’s Club. Gracias a ella, el uso de este plástico se fue extendiendo poco a poco por toda la sociedad, hasta el punto de que, a finales de los años 60 más de 1.400 bancos ya las ofrecían en sus oficinas.

Esta nueva forma de pago no llegaría a España hasta el año 1978, de la mano del Banco de Bilbao y con un límite de crédito de 25.000 pesetas. Tal y como explica el diario El Confidencial, la sorpresa para ambas empresas fue que, solo tres meses después de su lanzamiento se registraron en el mercado un total de 742.000 tarjetas, frente a las 215.000 previstas.

De los felices años 20 al tecnológico siglo XXI

Al igual que el jazz de Louis Armstrong no es el mismo que el de Chucho Valdés, las tarjetas tampoco actúan de la misma forma que en sus inicios. Tras la aparición del datáfono y la banda magnética en los años 70, el nuevo siglo ha llegado marcado por la continua evolución tecnológica que no parece tener fin.

  • Año 2002: Europa implanta la nueva normativa EMV (Europay, Mastercard, Visa). Implantación de un microchip en las tarjetas, tanto de débito como de crédito para hacer más seguros los pagos.
  • Año 2015: llegada de la tecnología Contacless a las tarjetas de crédito y débito.  Nos permite realizar pagos sin tener que introducir el plástico dentro del datáfono.

Según un estudio realizado por HelpMyCash.com, siete de cada diez tarjetas emitidas en España ya llevaban incorporada la tecnología del pago sin contacto. Algunas de las que podemos encontrar en el mercado son:

Tarjeta Importe máximo TIN TAE Características Contactless Me interesa
Tarjeta Oro Wizink 10.000€ 24%  26,82%
  • Sin cambiar de bando
  • 25€ de regalo
Tarjeta Única Bankinter Depende del perfil del titular 22,80%  25,34%
  • Domiciliación nómina
  • 2% devolución de compras
Tarjeta Open Crédit Openbank 6.000€ 22,20%  24,60%
  • Domiciliación nómina
  • Descuento en grandes marcas
 Sí

Formas de pago con tarjeta: un futuro que ya es presente

Estamos seguros de que, si Louis Armstrong descubriese que el jazz ha sido relegado por la música tecno,  volvería sin duda a la tumba. Pues lo mismo ocurre con las tarjetas. ¿Quién pudiera hablar con Cornell y explicarle que ahora pagamos con la cara? Sin duda alguna el susto sería de los grandes, pero esta vez de forma más positiva que si de música se tratase.

Desde comienzos del nuevo siglo, la revolución tecnológica se ha apoderado de nuestras vidas. Casi cien años después de la aparición de la primera tarjeta estos plásticos parece que en algún momento llegarán a su fin. Las nuevas formas de pago empiezan a invadir el mercado: pago con el móvil, pulseras, joyería, huella dactilar, reconocimiento facial, latidos del corazón… Son algunas de las formas de pago que, aunque parezcan llegadas del Planeta de los Simios, son el presente más reciente.

En España, la tecnología NFC aplicada a los smartphones lleva en funcionamiento desde el pasado año en todos los nuevos dispositivos móviles. Sin embargo, la tecnología biométrica es la última de la innovación. Países como EEUU o China ya realizan pruebas para poder pagar con la huella dactilar, la cara o los latidos del corazón.

Por el momento, a año y medio del centenario, lo único que le podemos decir a ciencia cierta a nuestro querido amigo Cornell es que esto todavía es el principio de una nueva era. No sabemos cómo reaccionará la sociedad a estas nuevas formas de pago, ni si de aquí al centenario veremos alguna novedad más… pero lo que sí sabemos es que su invento, sin duda, marcó el inicio de una constante revolución.


Autor: Patricia Sendra


Sobre HelpMyCash:

HelpMyCash es uno de los comparadores de finanzas personales más importantes de España, en el que confían medios como La Vanguardia.com, Finanzas.com o ElMundo.es.

Te ayudamos a elegir la cuenta con menos comisiones, el préstamo o hipoteca con el interés más bajo, el depósito más rentable o el ADSL más barato. Proporcionamos trucos, consejos y herramientas de cálculo, todo completamente gratis.

Nuestra información es imparcial, sencilla y constantemente actualizada, para que lo sepas todo antes que nadie en el menor tiempo posible. En finanzas… ¡información es poder!

Ir a la portada web Ir a la portada del blog Alta boletín


(0) Comentarios

Si vas a hacer una pregunta dirígete al Foro Financiero

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.