¿Qué son las hipotecas con carencia?

Las hipotecas con carencia inicial te ofrecen una cuota más reducida por un período que puede ser de entre 3 meses y 5 años.

Hipotecas con carencia de capital e hipotecas con carencia de interés

Existen dos tipos de hipotecas con carencia diferentes en el mercado, las hipotecas con carencia de capital (sólo pagas intereses en la cuota) y las hipotecas con carencia de interés (interés de 0%, sólo pagas capital en la cuota). Las más comunes son las hipotecas con carencia de capital. Las hipotecas con carencia de interés generalmente están asociadas a ayudas del gobierno y el período de carencia es muy breve (menos de 6 meses).

Hipotecas con carencia corta y prolongada

Una hipoteca con un período de carencia corto (3 a 6 meses) puede ayudarte a financiar los gastos de instalarte en el piso, una hipoteca con un período de carencia prolongado (2 a 5 años) puede ayudarte a no preocuparte tanto por el pago de la hipoteca en el presente, si consideras que en el medio plazo tendrás ingresos más elevados. Ten presente al calcularlo que pagarás en el medio plazo, que al terminar el período de carencia la cuota de la hipoteca subirá sustancialmente de precio (puede ser el doble de lo que se paga al inicio sin tener en cuenta las variaciones del EURIBOR). Es recomendable estar seguro que podrás hacer frente al pago de la hipoteca aún si tus ingresos no llegar a crecer como esperabas.

Si quieres saber qué hipotecas con carencia son las mejores del mercado, no dudes en consultar nuestro TOP de hipotecas con carencia. ¡Te resultará de mucha ayuda!

¿Te gustaría saber qué bancos están dispuestos a concederte el préstamo sin tener que visitarlos 1 por 1? No des más vueltas, entra en nuestro comparador de hipotecas personalizado y gratuito, y en menos de 5 minutos tendrás una lista de opciones reales con la que empezar a buscar.