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¿Qué tener en cuenta para elegir un préstamo hipotecario?
Debemos analizar en detalle los elementos que nos permitirán obtener un préstamo hipotecario. Así sabremos cuáles se adecúan más a nuestras necesidades. Para ello, hemos realizado esta breve guía.
Importe a solicitar
Los bancos conceden por lo general, sin garantías adicionales, hasta un 80% del
valor de tasación de la propiedad. Debes
calcular que a ese 20% restante, le debes sumar aproximadamente un 10% de gastos
derivados de la tramitación de la hipoteca y la compra-venta de la propiedad. Si con
nuestros actuales ahorros, alcanzamos esta cifra, estamos dentro del perfil que
los bancos consideran financiable, de otro modo, necesitaremos ingresos muy altos
comparados con la
cuota de la hipoteca o garantías adicionales, si no tendremos problemas
para financiar la compra de la vivienda que hemos escogido.
Más información sobre
importe a solicitar en ¿Cuál es el importe máximo que podemos pedir para una hipoteca?
Tipo de interés para la hipoteca
Existen tres tipos de interés diferentes: variable, fijo y mixto.
En España, el 95% de las hipotecas son a interés variable. Es más barato que
el fijo y está compuesto por un diferencial + un índice de referencia. Con el
interés variable, cuando los tipos de interés estén a un nivel bajo,
pagaremos una cuota más barata, pero cuando los tipos de interés
suban, pagaremos una cuota más cara. El interés fijo, aunque es más caro, nos da la seguridad
de que pagaremos la misma cuota hasta finalizar el pago del préstamo.
El
interés mixto está compuesto por un interés fijo al comienzo de la vida
del préstamo (de 2a 5 años) y luego pasa a un interés variable.
Más información sobre tipos de interés en: Interés variable, fijo y mixto. Ventajas
y desventajas de cada uno.
Tipo de cuota a elegir
Existen tres tipos de cuotas, constante, creciente y decreciente.
La
cuota constante es aquella en la que pagaremos un importe similar
a lo largo de toda la vida del préstamo. En las hipotecas a interés variable,
cuando los tipos suban, se amortizará menos capital y se pagarán más intereses.
Es el tipo de cuota más utilizado en España. La cuota
creciente es aquella en la que se paga una cuota baja al comienzo del préstamo
y el importe que pagaremos va aumentando cada año en un porcentaje
pactado con el banco. Se termina pagando más intereses, pero compromete una parte
menor de nuestros ingresos al inicio del préstamo. Es un producto a tener en cuenta
cuando tenemos expectativas de que nuestros ingresos mejorarán a lo largo del tiempo.
La cuota decreciente es aquella en la que el importe
va disminuyendo a lo largo de la vida del préstamo, no hay productos estándares
basados en este tipo de cuota, aunque puede pactarse con el banco
en caso de encontrarla conveniente.
Más información sobre tipos de cuotas en
¿Qué tipos de cuotas existen?
Plazo de amortización
Un plazo de amortización prolongado implica el pago de intereses
durante más tiempo y el encarecimiento de lo que pagaremos finalmente
por nuestra hipoteca. Por otro lado, la cuota que pagaremos
mes a mes será más baja. Por el contrario, en un plazo de amortización
corto, pagaremos menos intereses, ya que devolvemos el capital en menos tiempo y
esto abarata el coste final de la hipoteca. Por otro lado, un plazo
de amortización corto, implica una cuota más elevada, ya que
se amortiza más capital en menos tiempo.
Más información sobre elección del plazo
de amortización en ¿Existe un mejor plazo de amortización?
Productos vinculados
El banco ofrece ciertos productos que, si se contratan a la vez que el préstamo hipotecario, pueden mejorar las condiciones de la hipoteca (bajar el diferencial). Los productos que se suelen contratar son: tarjetas de crédito, seguros de hogar multiriesgo o seguros de vida. Es importante preguntar el coste de cada producto, y compararlos con otros productos existentes en el mercado, ya que en ocasiones resultan más caros que el beneficio que pueda representar vincularlos.
Comisiones del banco
Hay bancos que cobran más comisiones que otros, es importante saber que en general
las comisiones son negociables. Existen diferentes tipos de
comisión: de apertura y estudio, de amortización parcial,de
cancelación, de subrogación (cambio de entidad)
y de modificación (novación en términos financieros).
Dependiendo de nuestro perfil, podremos negociar estas comisiones hasta dejarlas
al 0%. Salvo las comisiones de apertura y estudio, el resto tienen
máximos establecidos por Ley.
Más información sobre comisiones en ¿Cuáles son las
comisiones ligadas a nuestro préstamo hipotecario?
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