Es una cuenta de ahorro destinada a la adquisición o rehabilitación de la vivienda habitual. La principal ventaja de la cuenta vivienda son los beneficios fiscales. La cuenta gozará también de rendimientos de intereses, aunque generalmente este producto no dispone de las opciones de mercado más tentadoras en cuanto a tipos de interés.
El beneficio fiscal consiste en una deducción, en el impuesto sobre la renta, del 15% del dinero ingresado en la cuenta vivienda. El importe máximo para la deducción será de 9.015 euros, por tanto, se podrá deducir un máximo de 1.352,28 euros. Este beneficio podrá aplicarse por un máximo de cuatro años, luego se deberá destinar el dinero invertido a la compra o rehabilitación de la propiedad. El Gobierno ha otorgado una prórroga de dos años, pero en ese período no se obtendrán beneficios fiscales.
En el caso de que, una vez vencido el plazo, no se haya destinado el dinero de la cuenta vivienda a la adquisición o rehabilitación de la vivienda habitual, habrá que devolver el total desgravado más intereses de demora.
Es importante saber que para hacer la deducción de los impuestos se toma en cuenta el dinero ingresado a fecha de 31/12 del año anterior a la declaración. No tiene sentido ingresar más de 9.015 euros en la cuenta, ya que no obtendremos beneficios fiscales extras por el dinero ingresado más allá de ese máximo.
Los plazos y el porcentaje a deducir pueden variar por Provincia.