También conocidas como cuentas remuneradas, las cuentas ahorro ofrecen un rendimiento sobre el dinero ingresado. A cambio, permiten realizar únicamente algunas operaciones, como transferencias o ingresar cheques, pero no otras como domiciliación de nómina o recibos o tarjetas de crédito, más propias de las cuentas corrientes.
Su punto más positivo es que no nos obligan a comprometer nuestro dinero durante un plazo fijo determinado. Podemos disponer de él en cualquier momento.
Sus principales puntos a valorar son:
- Los intereses
En general, este tipo de cuenta ofrece atractivos intereses que motivan a su contratación, pero hay que tener cuidado porque, en general, los altos intereses solo son válidos durante un tiempo limitado y/o aplicables hasta un importe máximo. - El plazo de la oferta
Si nos mantenemos informados sobre los períodos de máxima rentabilidad de varias entidades o productos, podremos sacar el máximo partido a nuestros ahorros. Podemos mantener varias cuentas abiertas a la vez y migrar nuestro dinero de una u otra, dependiendo de la que nos ofrezca un mayor interés en cada momento.