España se encuentra dentro de uno de los países con más cantidad de oficinas de bancos por habitante. La crisis financiera iniciada en 2008 ha llevado a muchas entidades a entrar en procesos de fusiones y reestructuraciones. El objetivo de estas restructuraciones es lograr una mayor eficiencia.

Según un estudio realizado por la consultora Tatum, entre enero y junio de 2009 se han cerrado 902 oficinas de bancos. En diciembre de 2008 se contabilizaban 45.616 oficinas y en junio, esta cantidad, descendió a 44.714. Según este estudio, en el sistema financiero existirían actualmente 10.000 oficinas sobrantes.
Del total de las oficinas que han cerrado durante este período, el 301 estaban ubicadas en las ciudades de Madrid (203) y Barcelona (98). Esto significa que el 33% de las oficinas cerradas pertenecía a estas dos ciudades.


